Métodos para acabar con la celulitis y la flacidez

A pesar de su parecido, la celulitis y la flacidez tienen un origen bien distinto, y por tanto un tratamiento a su medida. Clínica Londres presenta seis métodos para tratar cada una de ellas

clinicalondresY es que muy a menudo tenemos a confundir estas dos patologías que entran en escena en diferentes momentos de nuestra vida y con diferente apariencia: piel de naranja y laxitud. Por este motivo, el Dr. Ángel Luis Sierra de Clínica Londres nos da las claves para diferenciarlas y nos recomienda 6 tratamientos “Body Combat” para tratar cada una de ellas como se merecen.

La celulitis afecta, prácticamente, a un 90-98 % de las mujeres. Recientes estudios han demostrado que “una las principales causas de su origen es un fallo de la microcirculación de la piel que conlleva un estancamiento de la grasa, y por lo tanto una retención de líquidos por la disminución del drenaje, que a su vez vuelve a generar un fallo de la microcirculación, provocando así un círculo vicioso” explica el Dr. Sierra. Para elegir el tratamiento más adecuado “es necesario detectar el grado de afectación, desde el grado donde el paciente presenta una celulitis incipiente con ligera piel de naranja al pinzamiento, hasta el grado IV, donde hay una afectación vascular visible, dolor en la palpación y nódulos de naranja visibles”.

Detrás de la flacidez

Aunque la causa más común suela ser la edad, también existen otros agentes desencadenantes, como la pérdida de peso brusca, los embarazos o la falta de silicio en la dieta, imprescindible para la fabricación de las fibras y el ácido hialurónico de la piel, que la dotan de elasticidad. “Lo normal, no obstante, es que la celulitis vaya acompañada de flacidez, pues el peso de los líquidos que se retienen en la zona afectada y el tejido graso acumulado, hace que la piel ceda y se suelte” explica el Dr. Sierra, sin embargo añade “hay mujeres que sólo tienen celulitis y otras que sólo padecen de flacidez.”

6 métodos para combatir la celulitis y grasa localizada

  1. Mesoterapia: consiste en la infiltración de pequeñas dosis de sustancias homeopáticas, aminoácidos esenciales, vitaminas, oligoelementos y ácido hialurónico de baja intensidad, con el fin de tratar las adiposidades localizadas. Estimula el metabolismo, ayudando a disolver esta grasa y reduce la fibrosis propia de la celulitis. Además, reduce el volumen, mejora el aspecto y la vascularización de la piel, y consigue un efecto antiflacidez gracias a los compuestos que se infiltran.
  2. Intraloterapia con Aqualyx: diluye la grasa localizada que posteriormente se elimina naturalmente a través del sistema linfático. Para conseguirlo se infiltra una solución microgelatinosa acuosa y reabsorbible, que elimina los típicos acúmulos grasos que no desaparecen al adelgazar. Es especialmente efectiva en zonas como la papada, cartuchera, caderas, flancos, abdomen, rodillas y antebrazos. Se recomienda combinarla con sesiones de cavitación para conseguir mejores resultados.
  3. Cavitación: esta técnica aplica ultrasonidos de baja frecuencia que inducen la formación de burbujas de vapor que causan una implosión que destruye las células adiposas. Es ideal para abdomen, flancos, cartucheras, cara interna de los muslos y rodillas. Ayuda a reducir el volumen y minimizar la celulitis. La sesión dura 30 minutos y se acompaña de una sesión de presoterapia (drenaje linfático).
  4. Radiofrecuencia corporal: es perfecta para quienes desean tratar la celulitis y la flacidez a la vez, ya que estimula la producción de colágeno, aumentando la tersura de la piel. Mediante la aplicación de ultrasonidos se produce el calentamiento del tejido adiposo y de la dermis, favoreciendo la eliminación de líquidos y toxinas. Está especialmente indicada para zonas localizadas como la cara interna de los muslos, rodillas, cartucheras y nalgas.
  5. Método Indiba: gracias a una corriente de alta frecuencia se aumenta la temperatura de los tejidos desde dentro de las propias células, estimulando su regeneración mediante un incremento del riego sanguíneo. Aporta hidratación, revitaliza la piel, mejora la circulación y produce un efecto reafirmante. Combate la flacidez en brazos y abdomen, reafirma el pecho, disuelve la grasa de muslos y cartucheras, y activa la circulación mejorando la celulitis edematosa, adiposa y fibrosa.
  6. Vacumterapia o LPG: mediante un masaje mecanizado que aspira y succiona la piel, se consigue drenar, reafirmar, tonificar y combatir la piel de naranja. Además, es ideal para minimizar la celulitis, redefinir el contorno, activar la circulación y eliminar líquidos. También estimula el metabolismo ayudando a eliminar la grasa.
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