Complementos alimenticios para mujeres con SOP en edad fértil

La suplementación basada en el Myo-inositol aporta beneficios para este síndrome tan heterogéneo y con manifestaciones clínicas tan diferentes en cada paciente. Su indicación puede ayudar a controlar los síntomas, mejorando la salud y la calidad de vida de quienes lo padecen

Foto_Fotolia_205166840_Subscription_Monthly_MEn general, la mujer se ve desde pequeña como futura madre. Dar vida a un nuevo ser es el acto más sencillo y, al mismo tiempo, más extraordinario. Sin embargo, la infertilidad es una condición que afecta aproximadamente a una de cada seis parejas y, según los especialistas, esa tasa de infertilidad cada vez va a más.

Alrededor del 17% de las parejas españolas son infértiles, bien porque no han logrado el embarazo de forma natural, o porque no consiguen llevarlo a término. Entre las posible explicaciones, Complementos alimenticios para mujeres con SOP en edad fértil la comunidad científica apunta a estilos de vida poco saludables, entre los que figura el consumo de tabaco o el sobrepeso, así como a otros factores ambientales como la contaminación.

El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es una alteración endocrino-reproductiva que afecta a entre el 5 y el 13% de las mujeres en edad reproductiva a nivel mundial, con una prevalencia similar a entidades pandémicas como la diabetes mellitus tipo 2.

Junto a la baja fertilidad y complicaciones obstétricas, así como el impacto dermocosmético y psicoemocional asociado al síndrome, las mujeres que lo padecen desde edades tempranas agrupan un importante número de factores de riesgo cardiovascular en relación con la hiperandrogenemia, disfunción del tejido adiposo, infl amación crónica subclínica, y resistencia a la insulina.

El SOP fue descrito como síndrome en el año 1935 por Stein y Leventhal, llevando su nombre durante décadas. Ellos hablaron de una entidad clínica consistente en trastornos menstruales, esterilidad, obesidad e hirsutismo, asociados a la presencia de micro-quistes en los ovarios.

Posteriormente se vio que algunas mujeres podían tener los síntomas pero no los quistes, otras sólo los quistes (sin síntomas), y otras ambas cosas (síntomas y quistes). La definición de SOP generó debate, y hubo que diferenciar entre el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) y los ovarios poliquísticos (OP). Ya en los años 90 cambia la definición del síndrome, y se describe como la presencia de un trastorno hormonal que cursa con un hiperandrogenismo asociado a anovulación crónica, sin otra causa específica de enfermedad relacionada con irregularidades menstruales o exceso de andrógenos (descripción que no incluía los quistes).

Finalmente en 2003, para el SOP (conocido también como Hiperandrogenismo Ovárico Funcional o Anovulación Crónica Hiperandrogénica), la Sociedad Europea de Reproducción y Embriología (ESHRE), y la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM), en una conferencia de consenso realizada en Rotterdam, establecen los criterios diagnósticos actuales.

¿Cómo se diagnostica el SOP?

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (S.E.G.O.), según los criterios definidos en Rotterdam, diagnostica el SOP por la presencia de al menos dos de los siguientes tres síntomas:

  • Presencia de oligo y/o anovulación (ovulación insufi ciente o ausencia total).
  • Hiperandrogenismo funcional ovárico.
  • Ovarios de apariencia ecográfica poliquística.

Sabemos que es un trastorno endocrinometabólico que cursa con signos y síntomas variados que afectan, de forma particular a cada mujer, entre los que además de obesidad, alteraciones menstruales, hirsutismo, acné, alopecia e infertilidad, abortos espontáneos, diabetes gestacional e hipertensión gestacional, puede estar presente la resistencia a la insulina. Aunque no está incluido en los criterios diagnósticos, la prevalencia de la resistencia a la insulina aparece en el 80% de los casos; en ellos, la insulina no funciona correctamente, lo que provoca que el páncreas segregue más cantidad de insulina para contrarrestar esta situación (lo que se llama hiperinsulinemia compensatoria).

Es más común en mujeres obesas (aunque también puede aparecer en personas sin sobrepeso), asociándose con otras enfermedades como la diabetes tipo 2, la enfermedad cardiovascular o el hígado graso, que se puede presentar a largo plazo.

SOP e infertilidad

El SOP puede presentar distintos grados de disfunción ovulatoria con períodos de oligo y anovulación: oligomenorrea, dismenorrea, amenorrea, polimenorrea e hipermenorrea, incluso algunas pueden tener ciclos menstruales regulares con episodios anovulatorios.

Se estima la causa anovulatoria como la responsable de entre el 25% y el 40% de la infertilidad global. El desarrollo folicular es un proceso en la biología humana muy complejo en el que influyen múltiples factores, donde hay muchos aspectos que aún se desconocen a día de hoy, pero otros se van precisando y son importantes en la maduración folicular.

Propuestas terapéuticas para el SOP

Sabemos que el SOP no tiene cura, pero sí podemos mejorar, controlar e incluso hacer desaparecer sus manifestaciones. El tratamiento debe ser individualizado, y dependerá del momento vital, de los síntomas predominantes, y de si hay otras enfermedades asociadas.

En el caso de las mujeres sin pretensiones de gestación y con afectación estética o disfunción ovulatoria importante, el tratamiento farmacológico consisten sobre todo en los anticonceptivos orales, constituidos por diferentes asociaciones de estroprogestágenos que reducen la secreción ovárica de andrógenos y elevan de manera signifi cativa las concentraciones de la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG), determinando ciclos “regulares” anovulatorios asociados a antiandrógenos en aquellos casos más graves.

El tratamiento para la inducción de la ovulación y para el logro de la gestación está encaminado actualmente a controlar la resistencia a la insulina, siendo común la combinación de fármacos que mejore la sensibilidad a la insulina, como la Metmorfina con citrato de Clomifeno. No obstante, ante el hipotético riesgo cardiovascular asociado a su empleo en la insulinorresistencia presente en un elevado porcentaje de pacientes, el empleo de la Metmorfi na se ha extendido (con escasa evidencia científica) hasta constituir uno de los fármacos más empleados tanto en Europa como en Estados Unidos.

Como tratamientos de segunda línea, se incluyen la administración de gonadotropinas y la incisión ovárica laparoscópica; la fecundación in vitro (FIV) sería ya un tratamiento de tercera línea. La adopción de estilos de vida saludables será también uno de los pilares fundamentales en el tratamiento escogido. Así, la alimentación adecuada, la práctica de ejercicio físico regular, y el mantenimiento de un peso saludable han demostrado grandes beneficios en la regulación de los ciclos, mejorías en la fertilidad, y el control de síntomas y signos derivados del hiperinsulinismo.

Sin embargo, y a pesar del tratamiento farmacológico y los cambios en el estilo de vida, en muchos casos los SOP con presencia de quistes persisten, y por ello deben someterse a procedimientos quirúrgicos. Las opciones terapéuticas deben tener como objetivo no sólo revertir los síntomas y signos derivados del exceso de andrógenos, sino también normalizar los marcadores de riesgo con el fi n de retrasar o evitar su desarrollo.

Qué es el Myo-Inositol

Actualmente, como tratamientos emergentes de primera línea, la inclusión de complementos alimenticios aportando 4 gramos por día de Myo-inositol es rutinariamente recomendada por los profesionales. Según datos presentados en el XXII Congreso de la Sociedad Europea de Ginecología celebrado en España en 2017, varios estudios científi cos respaldados por más de 10 años de evidencia han demostrado que la acción del MyoInositol puede ser beneficiosa para la mujer en edad fértil. ¿Cómo? Recuperando la ciclicidad menstrual y la ovulación, disminuyendo el tiempo medio hasta la primera ovulación, y optimizando la calidad ovocitaria y los posibles problemas de fertilidad.

El Myo-Inositol, estrechamente asociado al complejo de vitaminas B, es el más común de los 9 estereoisómeros del inositol, elemento que juega un papel importante como base estructural para una serie de mensajeros secundarios, y es también la forma más comúnmente presente en la naturaleza, en concreto en alimentos como frutas, legumbres y nueces.

Se pueden encontrar de manera natural en plantas, algas y animales. Existen múltiples estudios que evalúan los efectos beneficiosos del Myo-Inositol sobre parámetros metabólicos y hormonales. Su incidencia favorable en la resistencia insulínica, en el perfil lipídico y en la disminución de los niveles sanguíneos de andrógenos puede mejorar los signos frecuentemente encontrados ya descritos en mujeres con SOP, como acné, hirsutismo, obesidad, riesgo cardiovascular y síntomas asociados al síndrome premenstrual conocidos como trastorno disfórico premenstrual, depresión, ansiedad y cambios de humor.

En diciembre de 2007, la revista Gynecological Endocrinology expuso los resultados obtenidos de 25 mujeres con SOP, a las que se les administró una combinación de ácido fólico y Myo-inositol (2 gramos combinados) durante seis meses. Los resultados indicaron que el 88% de las pacientes restauraron al menos un ciclo menstrual espontáneo durante el tratamiento, de las cuales el 72% mantuvo la actividad ovulatoria normal durante el período de seguimiento, y se obtuvieron embarazos en el 40% de los casos.

Ya en el año 2016, la Revista Internacional de Endocrinología se planteó una investigación que reveló que una combinación diaria de tratamiento con Myo-inositol y ácido fólico podía mejorar de manera segura los síntomas, y abordar la infertilidad entre las pacientes con SOP sin efectos secundarios relevantes.

Más recientemente, en un estudio doble ciego controlado por placebo publicado en septiembre-octubre de 2017 en la European Review of Medical and Pharmaceutical Sciences, con 92 mujeres divididas en dos grupos (el grupo placebo recibió ácido fólico, mientras que el grupo de prueba recibió ácido fólico y 4 gramos diarios de Myo-inositol durante 14 semanas), el grupo con Myo-inositol tuvo una tasa signifi cativamente más alta de ovulación, colesterol HDL más elevado, y pérdida de peso. Independientemente del SOP, el Myoinositol como imitador de los efectos de la insulina puede tener beneficios vinculados o no a esta patología.

Estudios clínicos han demostrado el uso de Myoinositol en personas con diabetes y síndrome metabólico, reduciendo los factores de riesgo de enfermedades cardíacas (presión arterial, colesterol, triglicéridos…). Su efecto lipotrópico favorece también la degradación de la grasa almacenada, reduciendo signifi cativamente la masa corporal y los niveles de leptina, controlando así el apetito.

Podemos concluir diciendo que el SOP es un síndrome muy heterogéneo, con manifestaciones clínicas muy diferentes en cada mujer y en cada etapa vital; puede aparecer casi en cualquier momento, y suele haber antecedentes familiares. Sus repercusiones, tanto a nivel metabólico como reproductivo y psicológico, pueden tener consecuencias negativas sobre la autoestima y el ánimo, por lo que es muy importante obtener un diagnóstico y manejo adecuados.

Hoy en día continúan los estudios sobre el efecto del Myo-inositol en mujeres con SOP, y su indicación debe ser llevada a cabo por especialistas en esta patología y siempre de forma coordinada, ya que con un correcto tratamiento, los síntomas y las consecuencias del mismo pueden controlarse mejorando considerablemente la salud y la calidad de vida de estas mujeres.

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