Trastornos dermatológicos: la piel de los españoles

No entienden ni de edad ni de sexo. Los trastornos dermatológicos son muchos y pueden afectar a cualquier mujer u hombre en todas las etapas de su vida. Pese a ello y pese, también, a su trascendencia, son los grandes ignorados dentro de la larga lista de patologías que pueden afectar al ser humano

problemas-dermatolgicosComo aclara la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), “la piel, como órgano vivo, el más extenso y superficial del cuerpo humano presenta, en lógica correspondencia, la más amplia y visible lista de trastornos”. Prácticamente, insiste la entidad, “la totalidad de la población sufre, a lo largo de su vida, algún trastorno dermatológico, aunque no todos los pacientes opten por recurrir al especialista adecuado. Y ello resulta peligroso, dado que algunas afecciones, inicialmente leves, pueden acarrear complicaciones graves y presentar implicaciones en otros ámbitos, como el psicológico, con peores consecuencias que las derivadas de la importancia estrictamente clínica del problema”.

Y lo más importante, “resulta incongruente que, una sociedad que tanto valora la imagen, un porcentaje significativo de la población no confíe el cuidado de la parte más visible de su cuerpo al dermatólogo, que es el especialista cualificado para el diagnóstico de los trastornos y para establecer las prescripciones adecuadas para un tratamiento eficaz”.

Afortunadamente, este panorama está empezando a cambiar. Como destaca Jos Cardona, farmacéutico y director técnico de Humalik, “se puede constatar, en términos generales, una mayor concienciación de la población sobre la necesidad de cuidar bien la piel para evitar problemas y también para lucir un aspecto mejor. Sabedores de que la esperanza de vida es cada vez mayor, se prioriza la calidad de vida y aumentan las actitudes proactivas para mejorar las condiciones de la piel de cara al paso de los años. No solo visitar al dermatólogo de manera regular, sino ser sensibles a cambios en la piel y cuidarla por dentro y por fuera para mejorar las condiciones”.

De hecho, “la irrupción de los buscadores de internet ofrece una excelente herramienta para saber cuáles son las principales preocupaciones dermatológicas de los españoles. En 2016, las 10 enfermedades de la piel más buscadas en google fueron: psoriasis, eczema, vitíligo, impétigo, acné, melanoma, alopecia, rosácea, urticaria y melasma”, insiste el experto.

Los trastornos más frecuentes

El ‘mapa de los problemas dermatológicos españoles’ habla de que “dentro de la patología inflamatoria y benigna: el acné, las verrugas virales, los nevus melanocíticos o lunares, los léntigos y el melasma, las queratosis seborreicas, la psoriasis o el eccema son motivos de consulta muy frecuentes”, documenta el doctor Alejandro Molina Leyva, miembro de la AEDV.

En relación con la patología maligna o premaligna, “la queratosis actínicas y el carcinoma basocelular ocupan los primeros puestos. Un reciente estudio de la Academia Española de Dermatología y Venereología (DIADERM) ha analizado esta casuística a partir de más de 200.000 consultas ambulatorias”, añade el experto.

Existen tres grandes grupos de trastornos que deben ser consultados con el especialista: “En primer lugar, ante la sospecha de existencia de cáncer de piel, ya sea melanoma o de otro tipo, que podrían describirse rápidamente como lesiones en la piel de reciente aparición, que no desaparecen por sí solas y que sufren cambios bruscos de tamaño o forma (pueden ser marrones, negras, rosas, rojas, blancas azules). En segundo lugar, ante cualquier patología cutánea que produzca una interferencia significativa con la calidad de vida física o psicológica que englobaría los eccemas, la psoriasis, el acné, la dermatitis atópica entre otros. Por último, aquellas consultas más relacionadas con la prevención y bienestar de la piel que incluirían desde una revisión en personas sanas para la detección precoz de cáncer cutáneo, hasta aquellas más relacionadas con la estética”, apostilla.

Asimismo, y como apunta Jos Cardona, “la piel es un órgano vivo que evoluciona con el tiempo y que reacciona ante agentes externos y que puede ser reflejo de ciertas anomalías internas. Se debe ser sensible a los cambios de la piel y saber interpretarlos. Sequedad, irritación, palidez, ictericia, etc. pueden ser signos de problemas internos a nivel intestinal, hepático, nervioso… El mensaje sería: tu piel te habla, aprende a escucharla y a reaccionar ante sus demandas. Cuídala por dentro y por fuera”.

De hecho, y como consecuencia de la evolución de la dermis, los trastornos que la afectan varían con la edad. “En ello influyen los cambios en el sistema inmune y hormonal. La piel más inmadura (niños y adolescentes) sufre con más frecuencia las verrugas virales, la dermatitis atópica y el acné. Con el paso del tiempo, la exposición solar se acumula en las células de nuestra piel dando lugar a ‘errores’ que pueden ser benignos, premalignos o malignos como los lunares y léntigos solares, las queratosis actínicas o el cáncer de piel, que afectan más a la población adulta”, recuerda el doctor Leyva.

Herramientas contra los problemas dermatológicos

Pero existen buenas noticias. “La dermatología, al igual que otras muchas especialidades médicas, ha sufrido una revolución en los últimos años con la irrupción de los fármacos biológicos, medicamentos que actúan como pequeños misiles teledirigidos y activan o bloquean determinados elementos del sistema inmunológico y han supuesto una revolución en el tratamiento de la psoriasis, la hidradenitis supurativa, disminuyendo la inflamación o, en el caso del melanoma, estimulando las células del sistema inmune del paciente para que destruyan las células tumorales. El uso de estos medicamentos requiere la evaluación individualizada de cada caso, habitualmente por comités que incluyen múltiples especialistas y un control estrecho”, agrega el experto.

Pero, además, como informa el director técnico de Humalik, se están abriendo nuevos caminos en el cuidado de la piel. “Cada vez se intenta más protegerla no solo desde el exterior sino también desde el interior. La piel crece desde dentro hacia fuera. Cuidarla desde el interior es cimentar bien las bases de una piel en buen estado. Ejemplo de ello son los antioxidantes que mejoran las capacidades de protección de la piel, el aporte de elementos estructurales como colágeno, ácido hialurónico para facilitar la reconstrucción y redensificarla… También empieza a irrumpir el uso de probióticos que mejoran las condiciones de la piel, por ejemplo para combatir dermatitis atópica. El cuidado del hígado con productos detox también contribuye a una piel más luminosa. De hecho, la investigación actual en el campo de la dermatología apunta a cuidar la piel desde dentro, desde donde se forman las diferentes capas de la piel y también a ir al origen de los problemas que pueden expresarse con problemas cutáneos. Por ejemplo, el hígado, flora intestinal, equilibrio emocional…”, recuerda director técnico de Humalik.

Se suma a todo ello, la preocupación estética por el envejecimiento. “No es una enfermedad, sino la excelente consecuencia de vivir muchos años. Lo que todo el mundo quiere es envejecer con calidad. Por eso, en Humalik creemos en el smartaging, no el antiaging. Frenar el envejecimiento puede ser una sobrepromesa que resulta un tanto anti-natura. Mientras que cuidarse para que el envejecimiento sea de calidad es pensar en el futuro con verdadera ilusión. Para ello, hay que perseguir soluciones duraderas y, sobre todo, no tener prisa por unos resultados inmediatos sino dejar que la piel se regenere a su ritmo. La nutricosmética aporta nutrientes que facilitan la regeneración y ayuda a la piel a estar en mejores condiciones para el paso del tiempo”.

Iniciativas desde la farmacia para cuidar la piel

En la batalla por la concienciación del cuidado de la dermis se están produciendo alianzas entre médicos y farmacéuticos. Buen ejemplo de ello es la Jornada de Formación organizada este mes por el Colegio de Farmacéuticos de Bizkaia, que ha reunido en Bilbao a más de 100 profesionales médicos y farmacéuticos para analizar nuevas técnicas de formulación en dermatología, que incrementen la eficacia de los tratamientos a través de soluciones personalizadas. El objetivo final es conseguir que el paciente siga un camino natural para tratar sus dolencias dermatológicas, comenzando por un correcto diagnóstico y una prescripción adaptada a cada paciente en la consulta médica y continuando con una preparación individualizada y una atención personal en la farmacia.

“Es necesario adecuarse a las necesidades del paciente, porque en la situación actual se da un índice muy elevado de abandono del tratamiento” ha asegurado el farmacéutico Juan Ignacio Güenechea, uno de los ponentes de la jornada. Güenechea, junto al dermatólogo Juan Antonio Ratón, han explicado los últimos avances en el tratamiento de la alopecia, una patología que, al igual que otras dolencias dermatológicas, genera problemas de diferente índole al paciente.

La jornada ha querido poner el foco en tres grandes retos de la dermatología: la alopecia, la dermatología pediátrica, y la mucosa oral y genital. En estos tres ámbitos, la relación entre médico y farmacéutico puede ser optimizada hasta conseguir un tratamiento completamente personalizado para el paciente, basado en la formulación magistral y la utilización de nuevos excipientes. “Ir a la farmacia y pedir una loción contra los piojos, no es lo mismo que afrontar ese y otros problemas de la piel acudiendo a la consulta del dermatólogo y que este te facilite la obtención de una solución personalizada en la farmacia” ha afirmado Edgar Abarca, farmacéutico especializado en formulación magistral. La adherencia al tratamiento y la eliminación de factores externos que dificultan su cumplimiento son claves para avanzar en estas soluciones personalizadas.

En este camino de sinergias se debe recordar que este mes Arias Consultores ha organizado un taller de formación en Barcelona, bajo el título ‘Piel sin problemas’, que se ha centrado en las principales afecciones cutáneas, así como en los productos dermocosméticos disponibles en el canal farmacia para el cuidado y tratamiento de la piel. El curso permitió compartir la experiencia de Nuria OrtizMovilla, directora de Formación y Asesoramiento Farmacéutico de Asun Arias Consultores y experta en sell out.

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