De operación “biquini” a operación “belleza global”

Se acerca el periodo estival y muchas personas se proponen perder a toda prisa esos kilos de más acumulados en los últimos meses para lucir palmito en la playa. Pocas veces nos damos cuenta de que, en nuestro aspecto, influyen mucho más un cabello saludable y lustroso, una piel tersa y cuidada, unas uñas fuertes y poco quebradizas. De nada vale tener buena figura si nuestra piel está desvitalizada, deshidratada, o castigada debido al frío y las calefacciones. Por eso, de cara al verano proponemos la operación “belleza global”

two lovers on beachUn plan de dieta saludable, desterrando los excesos y caprichos y potenciando unos hábitos alimenticios correctos, va a redundar en una mejor figura si nos mantenemos firmes. Tenemos tiempo si comenzamos ya; podemos hacerlo sin prisa pero sin pausa. Olvidemos las dietas milagro (que no sólo no funcionan, sino que son nocivas para la salud), y propongámonos llevar “una vida mejor”.

Cambiaremos así el manido enfoque de la operación “bikini”, esa ansia irracional por perder muchos kilos en poco tiempo, y estaremos entrando en un nuevo plan de “belleza global”. Los efectos se verán en la báscula de todas maneras, pero además (y sobre todo) veremos cómo mejoran nuestra piel, nuestro pelo y nuestras uñas.

El hecho de tener un cabello brillante y lustroso, así como una piel limpia y saludable y unas uñas fuertes y poco quebradizas nos hará tener un aspecto global mucho más atractivo y vital. Aprovechemos este cambio de estación para una buena puesta a punto de belleza y salud.

Para comenzar nuestro plan, recordemos que el agua constituye más de la mitad del peso del cuerpo. Nuestro organismo es agua en un 70%. El agua es necesaria para la salud y para la vida. Hay agua en el interior de nuestras células, hay agua circulando en la sangre y ba- ñando nuestros tejidos internos. Por lo tanto, mantener una correcta hidratación a lo largo del día es vital para el buen funcionamiento de nuestro organismo, y además notaremos beneficios más visibles: nuestra piel estará más elástica, nuestros ojos se resecarán menos, notaremos las mucosas (boca, nariz, etc.) más hidratadas, e incluso nuestro cabello estará más brillante. Nuestro primer objetivo será, por tanto, beber alrededor de 2 litros de agua al día.

Menos tabaco y alcohol

Con este sencillo gesto ya estaremos haciendo mucho por nosotros mismos. Sorprende ver que hay gente que sólo bebe agua en las comidas y no ingiere nada de líquido el resto del día. Y si lo ingiere, a veces es una cerveza por la tarde o una copa con los amigos después del trabajo.

Esta ingesta alcohólica, por pequeña que sea, si no nos ocupamos de hidratar nuestro organismo con ese componente vital que es el agua, puede ser un problema añadido tanto para nuestra salud como para ese aspecto radiante que a partir de ahora vamos a perseguir. Por lo tanto, nuestra segunda medida será evitar el alcohol todo lo posible.

Otro elemento agresor para nuestra salud y nuestro aspecto es el tabaco. Fumar no sólo causa importantes daños a los órganos internos, como el corazón o los pulmones, y no sólo aumenta el riesgo de cáncer. Por si esto fuera poco, también reduce la elasticidad natural de la piel y tiene efectos perjudiciales en la salud ósea y bucal.

En el cutis, los fumadores notarán arrugas más marcadas, un aspecto facial más demacrado, y un color que podríamos calificar de poco sano. Fumar reduce la cantidad de flujo sanguíneo que llega a la piel. La nicotina disminuye la absorción de vitamina A, destruye el colágeno y altera la elastina, acelerando el envejecimiento cutáneo y capilar; por no mencionar la antiestética pigmentación amarillenta de los dedos y los dientes. Así que ya tenemos clara. Nuestra tercera medida de nuestro plan “belleza global”: dejar de fumar, por salud y por estética.

Come sano y muévete

Lo siguiente va a ser poner orden en nuestras comidas. Nos propondremos hacer cinco comidas al día, dar mayor importancia al desayuno, hacer cenas más ligeras e incrementar el consumo de frutas, verduras y proteínas vegetales. Limitaremos la cantidad de carnes rojas, y daremos preferencia al pescado. Como ya han pasado los grandes fríos invernales, no tendremos tentaciones de potentes cocidos llenos de materia grasa.

Elegiremos mejor legumbres cocidas y aliñadas de forma atractiva a los ojos y al paladar, y cocinaremos todo de forma más saludable: a la plancha, al vapor, al horno, en ensaladas… La ingesta añadida de vitaminas y minerales, de nutrientes procedentes de fuentes sanas, se va a traducir inmediatamente en un aspecto más radiante y en una mayor vitalidad y energía interior. A nuestro nuevo plan de vida habremos de añadir algo de actividad física diaria.

No se trata de machacarnos en el gimnasio si no estamos acostumbrados, pero no estaría de más un paseo diario de 40-60 minutos a ritmo animado, sin paradas. Si es posible, busquemos un parque o un sitio agradable para que la experiencia no nos suponga una obligación impuesta, sino un agradable descanso en nuestra ajetreada rutina. Disfrutemos del paseo, sabiendo que nuestro sistema circulatorio lo va a agradecer, que nuestro corazón va a funcionar mejor, que si tenemos retención de líquidos la vamos a mejorar, y que volveremos a casa con un mejor color de cara tras el ejercicio. Seguro que nos lo elogian.

Y como tenemos un objetivo a la vista, que es el verano, podemos reforzar durante estos meses toda nuestra operación “belleza global” con suplementos alimenticios que potencien nuestro aspecto exterior y nos ayuden a dar una imagen más saludable y radiante.

Existen suplementos alimenticios formulados específicamente para mejorar el aspecto de cabello, piel y uñas, que nos aportarán los nutrientes necesarios, como vitaminas, minerales, oligoelementos y aminoácidos ricos en azufre. Este tipo de suplementos nos ayudará a contrarrestar el efecto del estrés en nuestro organismo o el castigo al que sometemos a nuestro pelo con tintes y secadores, así como los efectos nocivos de los rayos ultravioleta en nuestra piel.

Vitaminas del grupo B

fotolia_141041460Los nutrientes específi cos para cabello, piel y uñas deben incluir vitaminas del complejo B: tiamina, ribofl avina, niacina, pantotenato de calcio, piridoxina, biotina, ácido fólico y cianocobalamina. Para que sean más biodisponibles, busquemos suplementos en los que estas vitaminas estén asimiladas en levaduras muertas; esto signifi ca que las vitaminas estarán inmersas en la estructura orgánica de las levaduras, ya de por sí ricas en nutrientes, lo cual las hará más asimilables y aprovechables por nuestro organismo. De este grupo de vitaminas, destacamos: la niacina o vitamina B3, por su importancia para la regeneración de la piel, el cabello y las uñas; el pantotenato de calcio o B5, por su papel en el tratamiento del acné, calvicie, caspa y canas; la biotina o B7, imprescindible para la formación de queratina, que es la sustancia principal del pelo o las uñas, e imprescindible también para la formación de determinadas enzimas y aminoácidos, así como para el metabolismo de los ácidos grasos.

Una aportación conjunta y sinérgica de las vitaminas del grupo B se traducirá en una estimulación en el crecimiento del cabello y en un mayor grosor del pelo. Este verano no sólo luciremos una melena sana y brillante, sino que, gracias a estas vitaminas, también veremos cómo mejora el aspecto de nuestra piel. Otro ingrediente básico en este tipo de suplementos es el metilsulfonilmetano, también conocido como optiMSM. Se trata de un azufre orgánico presente de forma natural en la leche materna, en vegetales como la cebolla, el girasol o las lentejas, en productos animales como la leche, los huevos, el marisco o la carne, y presente también en el té, el chocolate y el café.

El MSM es un componente que con mucha facilidad es alterado por las altas temperaturas, en la cocción de los alimentos o con los pesticidas. Por ello, nos cuesta ingerirlo en las cantidades que deberíamos, además del hecho de que con la edad va disminuyendo su concentración en nuestro organismo. Y esto no es una cuestión baladí, porque nuestro cuerpo tiene unos 150 gramos de azufre, que se encuentran mayormente en el cabello, las uñas y el cartílago. Por estos motivos, es importante buscar suplementos que contengan este ingrediente, tan importante para la salud cutánea y capilar por su aporte de queratina, cisteína y colágeno. Otros nutrientes que podemos encontrar en los suplementos para cabello, piel y uñas son el gluconato de selenio, de zinc y de cobre, y aminoácidos como la L-lisina, L-prolina, L-metionina, L-arginina y L-cisteína. También es importante que contengan ácido hialurónico, glucosaminoglucano que constituye un componente importante del tejido conjuntivo colagenoso y nos garantiza una piel tersa y unas uñas y cabello sanos

FacebookTwitterGoogle+PinterestGoogle GmailCompartir