Factores de riesgo para los ojos en invierno

Sequedad ocular, irritaciones o úlceras son algunas de las molestias más comunes de los meses de más frío

eye-1173863_640Los ojos son unos órganos muy sensibles a los cambios meteorológicos que se producen cuando pasamos de una estación a otra, sobre todo en aquellas estaciones con temperaturas más extremas, como el verano y el invierno. Durante los meses más fríos del año destacan tres factores de riesgo para la salud de nuestros ojos.

Aumento de la conjuntivitis vírica

En esta época del año se registran mayores índices de lo que se conoce como conjuntivitis vírica. Un tipo de conjuntivitis ocasionada por los mismos virus que provocan los procesos gripales en invierno, siendo los adenovirus los más frecuentes. Los síntomas más típicos son el enrojecimiento del ojo y la secreción del mismo y suele durar alrededor de 10 días.

Al igual que ocurre con los procesos gripales, es difícil dar unos consejos previos para evitar contraer una conjuntivitis vírica. Ante los primeros síntomas lo mejor es acudir al oftalmólogo quien pautará un tratamiento para combatir el proceso vírico al tiempo que mitigue las molestias. Además, desde Clínica Baviera recomiendan que el afectado aumente las medidas higiénicas esos días para evitar el contagio no compartiendo toallas o almohadas, lavándose las manos tras tocarse el ojo o ventilando las habitaciones.

Condiciones climatológicas adversas

Por otro lado, las condiciones climáticas del invierno pueden provocar una mayor sequedad ambiental y una lubricación deficiente en el ojo que se manifiesta en síntomas como visión borrosa, picazón y ardor. Estos síntomas se incrementan aún más con la presencia de viento y contaminación en los lugares abiertos y del uso de la calefacción en los cerrados.

Por tanto, sufrir ojo seco es muy habitual en estas fechas, para mitigarlo lo mejor es proteger los ojos con gafas, hidratarlos empleando lágrimas artificiales y, en los ambientes cerrados usar humificadores. Además, si se ha estado mucho tiempo al aire libre y se ha expuesto a los ojos al frío, el viento o la contaminación se debe descansar la vista durante algunos minutos y no castigarla con el abuso en la utilización de ordenadores y demás dispositivos electrónicos, etc.

Exposición a la radiación ultravioleta

Otro factor de riesgo es la exposición a la radiación ultravioleta, mayor en estos meses, ya que el sol se sitúa más bajo y a un ángulo diferente. Además en invierno, a diferencia de en verano, no solemos ser conscientes de la importancia del uso de las gafas de sol.

Las precauciones con la radiación ultravioleta han de ser mayores en el caso de quienes practican deportes en la montaña, ya que a altitudes elevadas la capacidad de protección de la atmósfera es mucho menor que en las zonas bajas. Se estima que por cada 1.000 metros de altura, el efecto dañino de la radiación solar sobre los ojos aumenta un 15%. Además, la nieve refleja el 80% de los rayos ultravioletas, por lo que la sobreexposición ocular a esta luz puede producir una queratoconjuntivitis solar(inflamación de la conjuntiva y de la córnea, también llamada oftalmia de la nieve) y, también, úlceras corneales, recuerdan desde Clínica Baviera.

Habitualmente, los síntomas de la oftalmia de la nieve aparecen entre cuatro y seis horas después de la exposición a la radiación ultravioleta. Por eso, casi siempre las personas afectadas ya están en sus casas cuando comienzan a sentir molestias como una sensación similar a la de tener un cuerpo extraño en el ojo, lagrimeo y fotofobia, ojos rojos, dolor de cabeza, visión borrosa y/o disminución de la agudeza visual. En caso de sufrir estos síntomas se recomienda acudir cuanto antes a un oftalmólogo que estudiará el caso y dará unas pautas de tratamiento adecuadas para evitar que se produzca una afección mayor.

La medida preventiva por excelencia para evitar este tipo de lesiones es protegerse de la radiación ultravioleta utilizando gafas oscuras con filtro UV adecuado (se recomienda el filtro 4 para la práctica de estos deportes), que cubran el ojo por completo y protejan también del viento.

FacebookTwitterGoogle+PinterestGoogle GmailCompartir