Relación entre consumo de ácidos Omega 3 y la salud cardiovascular

Un nuevo estudio epidemiológico confirma la relación entre consumo de ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 y un menor riesgo de enfermedad cardiovascular

sardines-1489630_1280La evidencia científica que confirma la importancia de los ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) Omega-3 para la salud humana continúa ampliándose. Un nuevo estudio epidemiológico publicado recientemente en ‘Archives of Internal Medicine’ confirma la relación existente entre el consumo de ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 procedentes de vegetales y mariscos y una reducción moderada del riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, que continúa siendo la primera causa de fallecimiento en nuestro país.

Para la elaboración de este estudio se han contemplado un total de 19 estudios en los que participaron 16 países, incluyendo a 45.637 participantes. Las conclusiones obtenidas se suman a la amplía evidencia científica existente que avala la importancia de seguir una dieta que garantice los aportes adecuados de estos ácidos grasos en cada etapa de la vida, ya que el organismo humano no puede producirlos en cantidad suficiente por sí mismo.

De esta manera, las recomendaciones de organismos como la FAO/WHO para la ingesta de AGPI Omega-3 en los diferentes grupos de población oscilan desde los 150 a 250 mg/día de EPA + DHA en el caso de niños de 4 a 6 años, mientras que en adultos la ingesta recomendada es de 250 mg/día, o incluso 300 mg/día durante el embarazo y lactancia.

Fuentes dietéticas 

Estos aportes se pueden alcanzar con un consumo adecuado de pescado graso (“azul”) principalmente (2-3 raciones por semana). En este sentido, si bien las principales fuentes dietéticas de ácidos grasos Omega 3 derivan del consumo de pescado azul y de algunos vegetales como los frutos secos, es también importante disponer de alimentos como las leches adaptadas. La leche, por sus características físico-químicas y por su alta penetración en hogares y restauración, así como por su facilidad de consumo en diferentes momentos y situaciones, ofrece una alternativa de gran utilidad como vehículo de suplementación de ácidos grasos Omega-3 en la alimentación de la población española.

De este modo, un vaso de leche enriquecida en Omega-3 proporciona aproximadamente 125mg de EPA+DHA, lo que representa en torno al 50% de la cantidad diaria recomendada para un adulto, si se toma el rango mínimo de las recomendaciones ofrecidas por la FAO/WHO anteriormente citadas (250mg/día).

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