10 claves nutricionales para tener buena salud en otoño

Desde el Instituto Macrobiótico de España han señalado que algunas de las afecciones más comunes en esta época del año son los problemas relacionados con los pulmones, como resfriados o asma, o con el intestino grueso

pumpkin-1768857_640Tras los excesos comunes del verano (helados, alcohol, mayor ingesta de refrescos y bebidas frías, etc.), es necesario realizar algunos ajustes en nuestra alimentación para adentrarnos en el otoño de una forma saludable. En este sentido, el Instituto Macrobiótico de España ha elaborado un decálogo con 10 claves nutricionales que permitirán nutrir nuestro organismo para tener una buena salud en esta época del año.

Lo que comemos nos afecta tanto física como emocionalmente. Por eso, el abuso en el consumo de líquidos y comidas frías en verano, como suele ser habitual, podemos observar cómo pasa factura al cuerpo en otoño si no lo nutrimos bien. Así, las afecciones más comunes son depresión, desánimo, falta de concentración, problemas en el intestino grueso o en los pulmones como resfriados o asma”, ha afirmado Patricia Restrepo, directora del Instituto Macrobiótico de España.

Para evitar estos trastornos es fundamental introducir alimentos que nutran estos órganos y no los debilite. Es momento para ir introduciendo guisos con cereales integrales, verduras como la calabaza o los rábanos, e infusiones que aporten calor al cuerpo y energía”, ha continuado Patricia Restrepo.

Decálogo: 10 claves de nutrición para fortalecer la salud en otoño

  1. Comer diariamente alimentos que nutran especialmente los pulmones, los intestinos y la piel como son los cereales integrales, especialmente el arroz integral, o las algas hijiki.
  2. Introducir sabores punzantes (no picantes) presentes en los rábanos crudos, nabos crudos, cebolla cruda, mostaza y el jengibre.
  3. Se recomiendan alimentos calientes como estofados de legumbres como las judías blancas o negras o las lentejas.
  4. En cuanto a las verduras son aconsejables las de hojas verdes pequeñas como el perejil, las hojas de raíces (rábanos, zanahorias, etc.), los berros, brócoli o raíz de loto.
  5. Las frutas más recomendadas son los melocotones y los albaricoques. La última fruta de verano es más dulce porque ha absorbido el sol más tiempo.
  6. Por lo que se refiere a las formas de cocinar, en otoño las más apropiadas son el nishime (tipo de cocción donde se cocina prácticamente sin agua y es muy remineralizante), el salteado largo y la cocción tipo kimpira (se cortan las raíces tipo cerillas y se elabora un salteado, es una cocción muy energética y revitalizadora).
  7. Eliminar de la dieta los lácteos y bebidas viscosas, como bebidas de avena o de coco, ya que aumentan la generación de mucosidades.
  8. Evitar las bebidas y alimentos fríos y los congelados.
  9. Reducir el consumo de ensaladas crudas y sustituirlas por calabaza, zanahoria y todo tipo de coles de la estación.
  10. Tomar infusiones que nos calienten como, por ejemplo, infusión de jengibre, canela o tomillo.
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