Según un estudio de CinfaSalud, siete de cada diez niños comen viendo la tele

El V Estudio CinfaSalud, avalado por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), revela que siete de cada diez niños españoles (71%) comen al tiempo que ven la tele o manipulan una pantalla táctil o el móvil

infografico-estudio-cinfasalud-nutricion-infantil_habitos-incorrectosSiete de cada diez niños y niñas españoles (71%) comen al tiempo que ven la tele o manipulan una pantalla táctil o el móvil, según el V Estudio CinfaSalud: “Percepción y hábitos de salud de las familias españolas sobre nutrición infantil”, avalado por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). De ellos, el 5,2% siempre come delante de una pantalla, el 20,3% lo hace habitualmente y el 45,5%, a veces. El estudio revela, además, que los menores con este hábito sufren de mayor sobrepeso u obesidad que los que no lo tienen.

Esta tendencia a la obesidad aumenta a medida que se incrementa el uso de estos dispositivos en los niños y niñas. Como recuerda el doctor Cristóbal Coronel, secretario y miembro del grupo de trabajo de Nutrición y patología gastrointestinal de la SEPEAP, “el teléfono móvil, la televisión y cualquier tipo de pantalla táctil deben aparcarse durante la comida, porque impiden disfrutar de las texturas y sabores de los alimentos. Además, no permiten la conversación familiar y anulan cualquier posibilidad por parte de los progenitores de inculcar a sus hijos e hijas hábitos saludables a la mesa, que les ayuden a prevenir el sobrepeso y la obesidad o enfermedades crónicas de base nutricional en la infancia como la diabetes o la hipertensión”.

La investigación se basa en un cuestionario online realizado a una muestra representativa de 3.000 mujeres y hombres de todas las comunidades autónomas con hijos e hijas de entre 6 y 12 años. Como explica Eduardo González Zorzano, experto en nutrición del Departamento Médico de Cinfa, “los resultados del estudio indican que los progenitores españoles deben ser más conscientes de la necesidad de que sus hijos e hijas mejoren sus hábitos nutricionales, cada vez más alejados de nuestra dieta mediterránea de siempre”.

Percepción equivocada del peso de los hijos

De acuerdo a los datos ofrecidos por los españoles encuestados respecto al peso y altura de sus hijos, en base a los cuales se ha calculado el IMC (Índice de Masa Corporal) de los menores, el estudio CinfaSalud revela que la percepción de los padres y madres respecto al peso de sus hijos no se corresponde con la realidad en cuatro de cada diez casos (42,3%), y que el 13,1% no tiene conciencia del sobrepeso u obesidad reales de su niño o niña. De acuerdo al doctor Coronel, “el desconocimiento de esta situación puede suponer un riesgo para la salud de los hijos, ya que los progenitores no toman las medidas necesarias para que recuperen su Índice de Masa Corporal idóneo”.

Desayuno incompleto

De acuerdo al estudio, los menores de nuestro país no siempre siguen hábitos nutricionales saludables en el hogar. En primer lugar, ocho de cada diez niños y niñas españoles (82,8%) no desayunan correctamente. Como explica González Zorzano, “esta primera comida proporciona al menor la energía necesaria para afrontar la primera parte de la mañana y contribuye al rendimiento escolar, por lo que debe cubrir al menos entre el 20-25% de las necesidades nutritivas de los niños. Por esta razón, es crucial que los padres y madres conozcan qué alimentos no pueden faltar en un desayuno completo y equilibrado”.

Mucha carne y poco pescado

Respecto a los alimentos que ingieren los escolares españoles, más de la mitad (51,9%) consume carne entre cuatro y siete ocasiones a la semana, aunque los expertos aconsejan hacerlo entre una y tres veces. Solo uno de cada cinco niños y niñas (21,3%) toma pescado con la frecuencia recomendada –más de tres veces a la semana-, mientras que tan solo uno de cada diez (12,1%) come verdura en más de siete ocasiones semanales, como indican los nutricionistas. Además, solamente el 30,3% toma fruta con esta misma frecuencia. 

Como advierte González Zorzano, “los hábitos de los escolares españoles se alejan cada vez más de nuestra dieta mediterránea y de muchos de los alimentos que la componen, como el pescado, las frutas y las verduras, el yogur y los frutos secos. En esta dieta, están incluidos todos los grupos de alimentos en las dosis que recomienda la pirámide alimentaria, por lo que aporta la cantidad de energía y nutrientes necesarios para un correcto desarrollo físico e intelectual. En cambio, es cada vez más frecuente por parte de la población infantil el consumo de carne, dulces y comida rápida”.

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