“El farmacéutico debe ser cercano, afable y con energía positiva”, Tània Piqué, titular de Farmacia Piqué y Vocal del COFT

Entrevista a Tània Piqué, titular de Farmacia Piqué y Vocal del COFT

Tania Pique 1Es farmacéutica por vocación y conoce perfectamente los entresijos de una profesión que ejerce, junto a su hermano, en la farmacia situada en la plaza del centro de Reus. Una farmacia que abrió sus puertas por primera vez allá por 1919 y que ya soporta la cuarta generación de farmacéuticos

  • ¿Por qué eligió ser farmacéutica? ¿Cómo descubrió su vocación?

Es una vocación que he vivido desde niña. Pertenecer a una familia de farmacéuticos me ha permitido conocer la profesión a fondo y quererla desde siempre. Es una profesión que ha cambiado mucho en el tiempo, pero, en esencia, sigue siendo muy parecida. Aunque hoy en día no elaboramos la mayoría de medicamentos en la farmacia, hemos crecido en muchos otros aspectos. Hoy por hoy en una farmacia tocas muchas teclas, pero una de las esenciales y más bonitas para mí sigue siendo el contacto directo con la población, el consejo que nos piden para prevenir o mejorar problemas relacionados con su salud, o la atención farmacéutica y seguimiento de sus tratamientos para contribuir a que sean seguros y efi caces. En defi nitiva, ayudarles a sentirse mejor me parece un cometido muy gratifi cante.

  • ¿Cuáles considera que son las características principales que debe tener un farmacéutico? 

Creo que debe ser una persona activa que nunca debe dejar de formarse, para realizar una óptima atención a la población, y también para asesorar y recomendar correctamente para prevenir dolencias o posibles enfermedades. Tiene que ser una persona cercana, afable, con energía positiva para transmitir a sus pacientes y clientes, y con empatía para entender y comunicar lo mejor posible sus conocimientos a sus pacientes.

  • ¿Qué opinión tiene del actual modelo de farmacia comunitaria?

Yo creo en el modelo farmacéutico actual, en sus valores de accesibilidad, proximidad, profesionalidad y calidad de la atención. La preservación del binomio titularidad-propiedad creo que prioriza la salud de los pacientes por encima de los intereses del mercado y protege al medicamento de ser tratado como un producto de consumo. Además, la regulación actual creo que es la que hace posible que el 99% de la población tenga una farmacia a menos de 15 minutos de su domicilio, tanto en el ámbito rural como en el urbano.

  • ¿Cuál considera que es la mayor aportación del sector farmacéutico a la sociedad?

Cuáles son sus virtudes y defectos? Como farmacéutica comunitaria, creo que nuestra mayor aportación es la accesibilidad que logramos como establecimiento sanitario. En muchos casos somos la puerta de entrada del paciente al sistema de salud, estamos disponibles sin cita previa, y con el sistema de guardias organizadas, estamos 24 horas al día, todos los días del año. Creo que intentamos dar lo mejor de nosotros para atender las necesidades de nuestros pacientes en torno a los medicamentos que toman, ayudándoles e implicándonos para prevenir o detectar problemas que pudieran surgir durante su tratamiento. También colaboramos con las administraciones sanitarias en programas de salud pública, promoción de la salud y prevención de la enfermedad; y contribuimos al uso responsable de los recursos sanitarios, racionalizando el gasto público en medicamentos.

Desde siempre estamos acostumbrados a intentar solucionar muchos problemas sanitarios que nos plantean los usuarios que entran a nuestras farmacias, instaurando cada vez más servicios en ellas, para conseguir abarcar las necesidades que detectamos de nuestro alrededor. Muchas veces no registramos lo que hacemos, aquí aún tenemos un largo camino por recorrer.

  • Tania FOTO 2¿Cómo entiende que debe ser la farmacia del futuro? ¿Cuáles son sus retos?

Entiendo que debe estar ligado a la provisión de servicios centrados en el paciente, y si son concertados con las administraciones, mucho mejor. Hoy por hoy, en mi provincia, realizamos algunos como el programa de mantenimiento con metadona, la detección precoz del riesgo de infección por VIH, programas de educación sanitaria a la gente mayor, sistemas personalizados de dosificación de medicación, programas de deshabituación tabáquica, etc. Pero, a mi parecer, esa cartera de servicios tiene que crecer. Creo que tenemos que luchar para conseguir concertar un buen Programa de Atención al Paciente Crónico Complejo. Lo que venimos haciendo a lo largo de nuestro camino como farmacéuticos pero bien protocolizado, registrado y unificado, y así optimizar los resultados de la farmacoterapia de nuestros pacientes.

  • Recientemente, las farmacias de Tarragona han participado en una campaña de deshabituación tabáquica. ¿Cuál ha sido la acogida? ¿Qué valoración hace?

Sí, nuestro Colegio de Farmacéuticos agrupa distintos grupos de trabajo y, a través de uno de ellos, el de Deshabituación tabáquica, organizamos una jornada informativa sobre ese tema, abierta a toda la población y que contó con la participación de centenares de personas. Se realizó atención farmacéutica, determinaciones a las personas que se interesaron (tests, cooximetrias…), se dieron listas de consejos de buenos hábitos, se realizaron conferencias en el COFT, etc. En definitiva, creo que ese tipo de acciones merecen una valoración muy positiva. Demuestran las ganas que tenemos como profesionales de implicarnos aún más en mejorar la salud de la población.

  • ¿El cliente está hoy más informado sobre temas de salud?

Sí, la sociedad está más informada en temas relacionados con la salud, por lo que demanda servicios de calidad y eficientes. Los farmacéuticos cada día debemos estar más y mejor formados, para completar los  nuevos conocimientos que perciben los clientes, resolver las dudas que les surgen al escuchar o leer sobre sus enfermedades o tratamientos y, sobre todo, verificar que la información que poseen es fidedigna y aplicable a la persona que en este momento atendemos.

  • ¿Cómo afecta la crisis económica al actual modelo de farmacia?

La situación económica actual, junto con el envejecimiento generalizado de la población, obligan a optimizar recursos y obtener el máximo valor posible de cualquier intervención sanitaria. Nos empuja a buscar la manera de no depender tanto del margen del medicamento y a pensar más en instaurar servicios asistenciales remunerados.

  • Las farmacias catalanas están sufriendo mucho debido a los impagos. ¿Cómo lo están viviendo? ¿Qué les piden a las instituciones para acabar con esta situación?

Lo llevamos soportando demasiado tiempo, sobrevivimos con créditos, aplicando reajustes, cada oficina de farmacia como puede. Hemos pasado momentos duros. Hoy por hoy tenemos un calendario más o menos estable, pero siempre pendientes y con miedo a no acumular más impagos, pues seguimos con un retraso importante para cobrar los medicamentos que ya hemos dispensado. A las instituciones les perdimos seriedad, que gestionen bien la dotación presupuestaria, pues la cantidad que se presupuesta siempre es inferior a la que se necesita para cubrir el gasto real en medicamentos, algo difícil de comprender porque se trata de un gasto que es previsible y programable.

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