Luis de Palacio, presidente de la FEFE: “La farmacia no está para más recortes”

La Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) advierte de que “las medidas de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) perjudican al modelo español de farmacia y tendrán “graves consecuencias” para los pacientes mientras pide ser interlocutor ante la Administración para estudiar las medidas de contención del gasto pero garantizando la sostenibilidad del sistema

Luis de Palacio, Presidente de FEFE y Carlos Gallinal
Carlos Gallinal y Luis de Palacio

FEFE ha advertido de que las medidas propuestas por la AIReF la semana pasada para el control del gasto farmacéutico ponen en peligro el modelo español de farmacia y, tal y como lo han asegurado el presidente y el secretario general de la federación, Luis de Palacio y Carlos Gallinal, respectivamente, en una rueda de prensa convocada con carácter de urgencia este martes, 11 de junio, “perjudican el modelo de farmacia” y tendrán “graves consecuencias para los pacientes”.

Con estas palabras califica FEFE el Programa Nacional de Reformas del Reino de España 2019; el Informe sobre Spending Review de la AIReF, que se refiere al mercado de productos financiados en el canal de oficinas de farmacia; y el Plan de Acción del Ministerio de Sanidad para fomentar la utilización de genéricos y biosimilares, entre otras medidas que afectan al sector.

De Palacio ha asegurado que “la oficina de farmacia debe ser un centro de la atención primaria para realizar campañas de salud pública (vacunaciones); seguimiento de los tratamientos de los pacientes y acceso a su historial médico para evitar contraindicaciones”. Por ello, además, ha afirmado que “FEFE considera que las subastas de medicamentos que propone la IReF no son eficientes porque no se consiguen los ahorros que suponen y perjudican seriamente al paciente”.

Asimismo, ha explicado que afectan a los pacientes “doblemente”, en primer lugar; porque provocan falta de suministro” y, en segundo lugar; porque dificultan el correcto cumplimiento de la toma de medicamentos por el paciente (adherencia), por los cambios de los envases que se producen en las subastas”.

También ha destacado que “la contención de la factura de medicamentos tiene una trayectoria de 20 años”. “Se ha ido recortando intensamente a las farmacias desde el año 2000”, empezando con el decreto 5/2000, de descuentos por volumen de facturación, ha explicado.

FEFE ha recordado que el Real Decreto 8/2010 y sus desarrollos fueron implantados como medidas de recortes del déficit “urgentes, transitorias y provisionales”, de las cuales se han retirado la mayoría a excepción de las que afectan a la farmacia, que se han cronificado. En este sentido, España solo dedica el 0,87% del PIB a pagar medicamentos financiados en la farmacias, un 32% menos que la media europea.

El presidente de la FEFE ha concluido con la idea de que “las subastas perjudican seriamente a los pacientes y también al modelo español de atención sanitaria que es de los mejores del mundo por su capilaridad y atención a pie de calle. Es un modelo que llega a toda la población”. “La farmacia es el lugar de salud más cercano a los pacientes, con una gran amplitud de horarios y listas de espera”, ha relatado.

“Al que estamos matando es al paciente”

Por su parte, Gallinal ha afirmado que el tema de moda en 2019 ha sido “el desabastecimiento” y que, con estas medidas, el perjudicado es el paciente: “Al que estamos matando es al paciente”. Y, apelando a su propia experiencia, ha explicado que al final los clientes de la farmacia se convierten en amigos y que “cuando te ves detrás del mostrador diciéndole a tu amigo que no puedes darle su tratamiento y que le tienes que dar otra medicación se te parte el corazón”. Y ha denunciado que “el estado tiene que entender que estamos en un gasto límite” aunque “parece que tienen una obsesión con el sector farmacia”.

“Nunca tantos hemos estado tan de acuerdo”. Esta es la afirmación del presidente de la FEFE en referencia a todas las reacciones que se han producido por parte de asociaciones independientes de farmacéuticos y organismos del sector. Entre las organizaciones que han reaccionado están: el Consejo general de Colegios de Farmacéuticos; Farmaindustria; La Asociación Española de Medicamentos Genéricos; el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (Fundación IDIS).

De Palacio ha querido suscribir todo lo que ha dicho al respecto el Consejo General de Colegios Farmacéuticos (CGCOF) en un comunicado en el que denunció que “los medicamentos son un bien social y no un producto de consumo”. Y ha apuntado: “En ningún caso los pacientes entenderían que su tratamiento dependiera de la puja ganadora en cada momento”. Además, el CGCOF denunció que el informe no estimaba ninguna precisión de ahorro económico y extrapolaba los datos de una autonomía concreta con el conjunto del estado. Y FEFE ha lamentado “profundamente” que el modelo de la subasta propuesto solo atendiese a objetivos de ingeniería financiera energética y no a las necesidades sanitarias reales de los ciudadanos. Además, en este escrito, explican que “no existe ningún país europeo en el que se cambie al paciente constantemente su medicamento, hecho que va en contra de la recomendación de la OMS de reducir la falta de adherencia, situada en 50%.

Además, de Palacio ha querido destacar la reacción de Farmaindustria a este respecto, con la que explican que “las medidas de ahorro a corto plazo que plantea el documento no tienen en cuenta la reducción que ha experimentado el gasto farmacéutico público en receta en la oficina de farmacia, que ha pasado de representar el 1,13 % del PIB y una cuantía de 260 euros per cápita en 2010 al 0,87% del PIB y 228 euros per cápita en 2018. Lejos de subir, el gasto per cápita en España es notablemente inferior al de los países de su entorno: un 32% inferior a la media de los países de la Eurozona (con datos del 2016).

Las propias previsiones de la AIReF para 2019-2022 muestran un crecimiento del gasto farmacéutico muy reducido, 1,4% medio anual e inferior al crecimiento del PIB nominal (3,8%), por lo que esta partida “no amenazaría” en ningún caso a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. “No se entiende, por tanto, la necesidad de abordar un plan para ahorrar 1.500 millones de euros en 4 años, con medidas de gran calado que el informe además califica como “fáciles de implementar”.

Luis de Palacio ha aludido a los genéricos y ha dicho que “el Plan de Acción del Ministerio de Sanidad para fomentar la utilización de genéricos y biosimilares hace abstracción de una realidad: los medicamentos genéricos han progresado en estos últimos años gracias al apoyo recibido por los farmacéuticos y a las mejoras en el margen que han obtenido, tal como ocurre en los Estados de la Unión Europea donde experimentan un mayor progreso. La eliminación o la fuerte reducción de incentivos y las medidas coercitivas para su prescripción o dispensación no son el camino para fomentar el consumo de genéricos”.

En otra parte de la rueda de prensa ha mostrado su respaldo a la opinión de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG) sobre la idea de que “una subasta nacional de medicamentos como la propuesta por la AIReF incrementaría el riesgo de desabastecimientos y perjudicaría el acceso del paciente a sus tratamientos habituales”.

Por otro lado, el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (Fundación IDIS), quiere hacer un llamamiento de cautelas a las Administraciones a la hora de tomar en consideración o no dichas conclusiones, amparándose en los efectos devastadores que medidas como esas pueden generar en la I+D y, por consiguiente, en el acceso de los pacientes a medicamentos innovadores.

Propuestas de la FEFE

Además de asegurar que FEFE ha de ser un interlocutor válido ante la administración para estudiar medidas de contención del gasto, de Palacio ha asegurado que debe garantizar también la sostenibilidad del sistema. “Creemos que la Oficina de farmacia debe ser considerada dentro de la atención primaria para prestar otros servicios como campañas de salud públicas (vacunaciones), seguimiento de la adherencia y poder tener acceso al historial médico del paciente para evitarle problemas de contraindicaciones en la medicación que prescriben los médicos. Existe una magnífica infraestructura de farmacia en España y pedimos que se nos utilice adecuadamente para prestar un mejor servicio a los pacientes”.

Y ha recordado que “somos el único país donde se realizan guardias obligatorias y no remuneradas. Anomalía que, según parece, no se reconoce”. “Como empresarios tenemos que velar por nuestras empresas para que puedan seguir atendiendo al paciente adecuadamente e incorporando tecnologías que tienen costes elevados”, ha sentenciado a la vez que ha apuntado que “las 22.000 farmacias dan trabajo a los 210.000 trabajadores, de los cuales 90.000 son empleos directos y autoempleo”.

Somos nosotros juntos a nuestros adjuntos, técnicos, auxiliares, todos ellos vitales para desarrollar esta profesión. De estos empleos, 9 de cada 10 son contratos indefinidos, 8 de cada 10 son mujeres y 4 de cada de 10 son menores de 45 años, 6 de cada 10 con una carrera universitaria, a disposición de cualquiera que entre por la farmacia sin cita previa”, ha destacado, y ha concluido que a pesar de la crisis “desde 2005 hasta el 2019 han incrementado un 37,6% el salario de los empleados a pesar de que la factura sigue siendo la misma”, pero si el problema sigue así “los jóvenes farmacéuticos se irán fuera de España”.

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