“Nuestros conocimientos nos permiten tener un mayor número de estrategias terapéuticas”, Ana Vicente, Farmacia Universidad

La constante adecuación al visitante es uno de los mantras que repite y subraya la propietaria de esta farmacia ilicitana. Alimentación infantil, puericultura y plantas medicinales conforman algunos de sus surtidos más amplios, dejando entrever el perfil de su “cliente tipo”

_DSC8196Marzo de 2005. Ana Vicente (titular de la farmacia Universidad, de Elche) y su marido Felipe, ambos doctores en Farmacia, deciden comprar un establecimiento en un barrio de gente mayor, en pleno extrarradio de la ciudad alicantina. Apuestan por un valor seguro, toda vez que la zona se caracterizaba por la prevalencia de habitantes de edad avanzada, y disponía de todo tipo de servicios alrededor del local (incluidas otras farmacias). La ubicación permitía,

“Nuestros conocimientos nos permiten tener un mayor número de estrategias terapéuticas” por tanto, ser optimistas en la planificación del negocio y la posibilidad de desarrollo de inversiones que acompañaran y cubrieran de alguna forma sus necesidades para adecuarse a la demanda de nuevos clientes.

Apenas seis meses tardaron, sin embargo, en cerrar las puertas del viejo local y trasladar la farmacia a su localización actual, muy cercana al campus de la Universidad Miguel Hernández; de ahí el nombre elegido para el establecimiento, amén de la vinculación que ambos gestores han mantenido con la investigación y la docencia en el entorno universitario con anterioridad a la apertura del negocio familiar. El nuevo barrio, emergente pero poco poblado, se encontraba aún entonces en fase de creación y con un amplio porcentaje de vivienda recién construida, además de carecer de servicios de tipo comercial (cafeterías, tiendas de ultramarinos o ropa, restaurantes, etc.).

La decisión del traslado era arriesgada: dejaban atrás un fondo de comercio consolidado para partir de cero; no en vano el trasiego de clientes distó mucho de alcanzar los niveles del antiguo local durante los primeros meses desde la apertura del nuevo espacio. Poco a poco los viandantes fueron respondiendo a la oferta y al nuevo enfoque de Farmacia Universidad, incrementando las ventas del establecimiento y convirtiéndolo hoy en un referente de productos naturales para el autocuidado. De hecho, el equipo de trabajo hubo de ser reforzado con el fin de continuar ofreciendo un servicio de calidad a los vecinos.

Desde que diera inicio el repunte y posterior consolidación de la farmacia, Ana y el resto de personas al frente de la misma han experimentado un intenso proceso de adaptación tanto a la evolución del propio sector como a la demanda de sus clientes, en particular mucha gente joven y niños pequeños. Ello exigió orientar el negocio a la venta libre, con una exposición amplia de productos de parafarmacia. “Gran parte de la exposición era de categoría infantil, porque eran productos muy demandados por el perfil de nuestros clientes. También fuimos potenciando otras categorías como la dermofarmacia, incorporando diferentes firmas (algunas de ellas exclusivas) de manera paulatina para poder ofrecer un surtido lo más completo posible”. Actualmente cuentan, por ejemplo, con un surtido notable de marcas de alimentación infantil y artículos de puericultura que les permite responder precisamente a la demanda de este tipo de productos.

El elevado número de pacientes de corta edad y mujeres embarazadas que recibían les obligó igualmente a formarse y especializarse en productos naturales (ella misma posee titulación especializada), véanse alternativas terapéuticas más seguras o con menos efectos secundarios para los pacientes. Ana reconoce haber utilizado y seguir utilizando algunos de estos productos en el seno de su propia familia, lo cual le aporta un conocimiento más preciso acerca del funcionamiento y los resultados esperables en estos tratamientos. Y es que el conocimiento de causa es la base, asegura, de una buena recomendación o consejo profesional.

IMG_5216En relación con la medicina natural, Farmacia Universidad está especializada en homeopatía y en fitoterapia, áreas especialmente atractivas para un público joven y de mentalidad abierta a la hora de buscar alternativas que les aporten mayor seguridad.

La aromaterapia también se ha hecho un hueco en los lineales en fechas más recientes. La experiencia en la venta de estos productos les ofrece la posibilidad de disponer de un mayor número de estrategias terapéuticas: “nos encontramos con un público más sensibilizado y familiarizado con los productos naturales, quizá por el hecho de que su empleo supone una mayor seguridad siempre que se utilicen correctamente. Nosotros siempre hacemos una adecuada selección de los productos atendiendo a criterios de calidad, y dotándolos de un buen asesoramiento y consejo profesional durante la dispensación al paciente”.

Reforma integral

Once años de vida dan para mucho, incluso para desarrollar y potenciar diferentes servicios que, o bien ya se estaban realizando dentro de la atención farmacéutica (determinación de indicadores biológicos, monitorización y seguimiento de la tensión arterial, formulación magistral…), o han sido implementados con posterioridad, como los servicios de nutrición, deshabituación tabáquica, análisis de piel, o análisis capilar. Además, la orientación del negocio ha ido encaminada indiscutiblemente hacia la vertiente más natural, y su pertenencia a la red de farmacias “Apoteca Natura” de Aboca les permitió otorgar mayor presencia en el local a los productos fitoterápicos, elevando esta categoría a un nivel superior.

Sin embargo, la farmacia se había quedado pequeña. Así, todos estos cambios conllevaron otra serie de modificaciones estructurales y de recursos humanos que acabarían por materializarse en la reforma abordada en la farmacia en 2015. “Este lavado de cara nos permitió optimizar el espacio disponible, tener una mayor superficie lineal de exposición, y generar un mayor confort para nuestros clientes a través del espacio y los distintos puntos de atención de los que disponemos”. En definitiva, un paso más en su apuesta por los servicios al cliente y las categorías desarrolladas (y las que quedaban por desarrollar).

A día de hoy podemos distinguir dos zonas bien diferenciadas en la farmacia: una sección de parafarmacia, donde se encuentran las categorías materno-infantiles, higiene corporal, capilar, y dermofarmacia; y una zona de consejo farmacéutico, en la cual se atiende a los clientes con necesidades específicas en términos de salud. En ésta segunda podemos encontrar igualmente otras categorías, como alimentación y control de peso, higiene sexual e íntima, ortopedia, o higiene dental. Además, cuentan con un pequeño despacho aislado donde realizan los distintos servicios que requieren de cierta privacidad y atención personalizada.

Futuro

Los objetivos que se marcan Ana y su marido para los próximos años concuerdan con la evolución social y sectorial que, dicen, se está produciendo en la actualidad. Buscarán mejorar ciertos aspectos en la gestión general del negocio, pero pondrán el foco en el que consideran es uno de sus principales retos a futuro: la digitalización en la relación con el cliente.

A partir de ahí, el protagonismo de Farmacia Universidad y, por ende, de la farmacia comunitaria en el conjunto del país dependerá muy mucho del grado de integración que los farmacéuticos acaben cobrándose en el sistema nacional de salud. Ana no duda en anhelar una “mayor integración, colaboración y cooperación entre los distintos profesionales de la salud, lo que redundaría positivamente en el paciente y optimizaría la actual gestión sanitaria”. Califica el modelo español de farmacia como “el más sociable que existe”, o lo que es lo mismo, el mejor adaptado a los intereses de los ciudadanos; pero observa amenazas provenientes de espacios ajenos, y más concretamente de intereses gubernamentales o mercantilistas por parte de grandes lobbies.

“Las mejoras deberían estar fundamentadas en que los gobiernos dejen de ver que el actual mecanismo de ahorro o contención del gasto farmacéutico no se produce incidiendo en un mayor gravamen a las oficinas de farmacia o bajando los medicamentos sucesivamente por Real Decreto. Con esto lo único que están consiguiendo es que las farmacias dejen de ser rentables por la parte que corresponde a los medicamentos, al consejo y a su recomendación (siendo éste paradójicamente el motivo de la existencia de nuestra profesión), teniendo que buscar la rentabilidad del negocio en ámbitos más allá de lo que a un farmacéutico le compete como profesional”.

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