Efecto positivo de los postbióticos sobre el sistema inmune de los lactantes

Entrenar el sistema inmunitario a través de la modulación de la microbiota del intestino, donde reside entre el 70 y el 80% de nuestras células inmunitarias, supone una ventana de oportunidad para apoyar una salud óptima durante los primeros años de vida

lactation-3508242_640“Optimizar la nutrición desde la concepción hasta la infancia temprana puede tener efectos positivos en la salud posterior del individuo”, afirma la doctora Rosaura Leis, del Departamento de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago. En el momento del nacimiento, el sistema inmune no se encuentra totalmente desarrollado y el recién nacido es susceptible a infecciones y otras alteraciones. “La microbiota intestinal juega un papel fundamental en el desarrollo y la maduración del sistema inmunitario del recién nacido”, explica la doctora. En este sentido, pone de manifiesto que la nuevas evidencias científicas demuestran los efectos positivos de los prebióticos y los postbióticos sobre el sistema inmune de los lactantes.

Un estudio clínico realizado recientemente por Nutricia en lactantes sanos ha probado que la combinación de prebióticos y postbióticos en las fórmulas infantiles conduce a una mejoría en la composición y actividad de la microbiota, y a un perfil metabólico fecal más cercano al de los lactantes alimentados con lactancia materna[1]. Además, algunos resultados orientan hacia una reducción de la frecuencia de cólico del lactante, indicador de un probable mejor desarrollo de la microbiota intestinal y del sistema inmune.

En palabras de la doctora Leis: “Los postbióticos pueden poseer efectos locales inmunomoduladores, antiinflamatorios y antimicrobianos, y sistémicos. Se ha demostrado que, durante el proceso de fermentación, la actividad metabólica de los microorganismos puede cambiar las propiedades nutritivas y bioactivas de los productos alimentarios, de tal forma que tenga consecuencias favorables para la salud humana, incluyendo beneficios inmunes e intestinales”. A pesar de que todavía no se ha alcanzado una definición consensuada entre la comunidad científica, los expertos establecen que los postbióticos son compuestos bioactivos producidos por microorganismos de uso alimentario durante un proceso de fermentación (que incluye células microbianas no viables, metabolitos bacterianos y componentes celulares) con efectos positivos en la salud y / o bienestar[2][3].

En el intestino reside entre el 70 y el 80% de nuestras células inmunitarias. “Por ello, entrenar al sistema inmunitario a través de la microbiota y optimizar su colonización bacteriana supone una ventana de oportunidad para apoyar una salud óptima durante los primeros años de vida e influir positivamente en la salud a corto, medio y largo plazo”, insiste la especialista. Asimismo, buscar el mejor estado nutricional y cuidar la microbiota intestinal durante las primeras etapas de la vida constituyen una buena estrategia para el correcto desarrollo del sistema inmune y ayudar a aliviar la carga de las enfermedades no transmisibles en las próximas generaciones.

Estas son las conclusiones presentadas en el simposio “Innovaciones en el manejo nutricional del recién nacido’ celebrado en el marco de la XXVII edición del Congreso de Neonatología y Medicina Perinatal (SENEO) y VII Congreso de Enfermería Neonatal. En el simposio, en el que también han participado la doctora María Carmen Collado, del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) de Valencia, y el doctor Gerardo Rodriguez, Unidad de Neonatología, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, se ha analizado el papel clave de la lactancia materna en la modulación de la microbiota intestinal, que entrena de forma natural el sistema inmunitario del bebé.

La leche materna es un fluido biológico complejo y dinámico que está compuesto por oligosacáridos prebióticos, bacterias beneficiosas (probióticos) y sus metabolitos y fragmentos bacterianos (postbióticos), y células inmunitarias. “En los casos en los que la lactancia materna no es viable, se recomienda consultar con el pediatra la indicación de una leche de fórmula que se asemeje a la leche materna, ayudando a conseguir una microflora intestinal saludable”, concluye la doctora Leis.

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