“No cabe ir por libre en una crisis de salud pública que requiere la colaboración de todos para minimizar sus efectos”, Luis González

El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, Luis González, hace una valoración de la pandemia del coronavirus y ofrece algunos consejos a la sociedad y a los farmacéuticos para prevenir, para evitar el pánico y para afrontar esta difícil situación.

Luis González
Luis González

Sin lugar a dudas, la crisis de la pandemia del coronavirus se ha convertido en la principal preocupación de las autoridades sanitarias, los profesionales sanitarios y la sociedad, pero para el sector farmacia existen otras preocupaciones que se añaden a esta situación: los desabastecimientos, los bulos que corren por internet y la exposición de los farmacéuticos en su lugar de trabajo son algunas de ellas. Luis González, presidente del COFM, valora la situación con “farmanatur”.

Por desgracia tenemos que comenzar esta entrevista con el tema del coronavirus… Se ha tenido que posponer Infarma hasta finales el 30 junio, 1 y 2 de julio. ¿Cómo fue el proceso para tomar esta decisión? ¿Cómo se lo han tomado los expositores?

Se puede imaginar que fue una decisión muy difícil de tomar pero, a la vista de cómo han evolucionado los acontecimientos, del todo acertada, como tuve ocasión de manifestar durante la rueda de prensa del 5 de marzo. Al final, solo debía primar el criterio sanitario por encima de cualquier otra consideración, como así ha sido. Desde el 3 de marzo, una vez conocimos las primeras recomendaciones de Sanidad, hemos estado en contacto permanente con las autoridades sanitarias de Madrid y también del Ministerio. Lógicamente, también con los responsables de Ifema, a quien tengo que agradecer de nuevo su disponibilidad al buscar rápidamente una fecha en el calendario para celebrar Infarma. Los expositores lo han sabido entender y confío en que el próximo 30 de junio abramos el Congreso y Salón con la máxima participación profesional y empresarial.

¿Cómo valoran desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos la situación del coronavirus en España?

Desde el primer momento, hemos sido conscientes de su gravedad y estamos colaborando con la Consejería de Sanidad en las campañas de información como mejor medio de prevenir y de gestionar la incertidumbre que genera este nuevo virus entre la población. Como profesionales sanitarios más cercanos a los ciudadanos, estamos en una magnífica situación para trabajar con el Sistema Nacional de Salud en la necesidad de seguir las indicaciones sanitarias y de promover también entre los ciudadanos el autocuidado y la responsabilidad ante la aparición de los primeros síntomas de la enfermedad. El comportamiento de la población es una de las claves para controlar el brote, así que hay que insistir en la responsabilidad y el compromiso de cada uno.

¿Qué consejos da a la sociedad como presidente del COFM? (prevención, que no cunda el pánico…) ¿Y a los farmacéuticos?

El consejo no puede ser otro que seguir las recomendaciones sanitarias de las autoridades y fiarse solo de la información oficial y de la que están facilitando los profesionales sanitarios. No cabe ir por libre en una crisis de salud pública que requiere la colaboración de todos para minimizar sus efectos. Los farmacéuticos somos parte del sistema y, desde el primer momento, estamos colaborando con profesionalidad. Igualmente, tengo que pedir a todos los compañeros que extremen la precaución por su propia seguridad, que sigan los protocolos de actuación para evitar contagiarse. No hay que olvidar que estamos en primera línea.

Se está produciendo un desabastecimiento de las mascarillas en las farmacias españolas, ¿cómo valora este problema?

Pues es ciertamente lamentable que se haya hecho acopio de un producto sanitario hasta llegar a su desabastecimiento, cuando debería estar disponible para los profesionales y las personas que ahora lo necesitan. En Francia se limitó con la obligación de presentar una receta médica y en España quizá se debería haber adoptado la misma medida, para evitar que ahora falten para muchas personas que necesitan mascarillas.

¿Cree que es efectiva la comunicación por parte del Ministerio de Sanidad sobre el tema? ¿Se podrían hacer mejor las cosas? ¿Y en relación a otros países?

No soy quién para opinar, ni es el momento. Ahora solo se puede estar con las autoridades sanitarias, ver qué cosas están funcionando en otros países, seguir los protocolos técnicos y profesionales marcados y trabajar para ser más efectivos a la hora de evitar que se propague la infección. Toda la población tiene que ser consciente y comprometerse con la situación que vivimos.

Como en todas las crisis, los bulos corren por internet a sus anchas y las recomendaciones de “inexpertos” (como influencers) también, ¿cómo se puede prevenir esta desinformación o frenarla? ¿Cómo influyen en la farmacia comunitaria?

Tenemos que hacer pedagogía y promover el espíritu crítico, sobre todo, entre los más jóvenes. Tan importante es qué se dice, como quién lo dice y a través de qué medio o canal. Hay que inculcar en la población la necesidad de consultar siempre fuentes autorizadas, para informarse de algo tan importante como la salud. En el caso de los medicamentos, los farmacéuticos somos los profesionales expertos. Entren, por favor, en nuestra página web o en la farmacia y pregunten, porque les vamos a resolver sus dudas con profesionalidad y con total confianza.

¿Qué opinión le merecen los influencers no farmacéuticos que aconsejan medicamentos? ¿Son nocivos para la salud? ¿Qué papel juega en la actualidad el farmacéutico influencer?

Tan irresponsable es la persona que decide opinar sobre algo sin tener la formación o el conocimiento adecuado, como la persona que se guía por esas recomendaciones. Seamos serios y no juguemos con la salud, porque sus efectos pueden ser irreversibles. Como profesionales expertos, tenemos la obligación de estar también presentes en internet y en las redes sociales, para ser referentes de una información de calidad que se adapte a todos los públicos. En este sentido, los farmacéuticos debemos saber comunicar y hacerlo de forma que resulte ameno y práctico a la vez. Por fortuna, tenemos excelentes compañeros que están haciendo un grandísimo trabajo.

¿Cuáles son sus objetivos como presidente del COFM este 2020?

En la última Asamblea General tuve la oportunidad de avanzar las principales líneas de trabajo de la Junta de Gobierno del Colegio. Aprobar la nueva Ley de Farmacia es uno de nuestros objetivos. Necesitamos una nueva norma que regule muchas de las realidades que estamos comentando en esta entrevista y que promueva un papel más activo del farmacéutico dentro del sistema de salud, algo que, como estamos viendo, es más necesario que nunca.

Además, estamos estudiando de qué modo podemos apoyar a todos los compañeros que trabajan en el entorno rural y que deben cumplir con un servicio de guardias. Estamos analizando los costes de los servicios de guardia en la región y ver de qué forma podemos compensar o remunerar a los farmacéuticos por este esfuerzo profesional que no está reconocido. En esta misma línea económica, queremos recuperar algunos medicamentos de diagnóstico hospitalario y reclamar la dispensación en farmacia, porque no nos resignamos a contemplar cómo se sigue abriendo esta brecha en el mercado entre el canal hospitalario y el de oficina de farmacia.

En el Colegio queremos seguir dando pasos para mejorar las condiciones económicas y profesionales, porque ello ha de redundar en una mejor prestación farmacéutica para todos los ciudadanos. La Consejería de Sanidad ya ha anunciado que si la tecnología lo permite, y si el proyecto piloto funciona, se acabará quitando el cupón precinto. Igualmente, vamos a seguir impulsando el proceso de recertificación de competencias que va a marcar el futuro de la profesión y vamos a lanzar un programa piloto que permita la intervención del farmacéutico en determinadas indicaciones de medicamentos para descongestionar las consultas de los centros de salud. Son, en definitiva, algunos de los proyectos que tenemos en marcha y confío en que, con el apoyo de todo el colectivo, seamos capaces de sacarlos adelante.

¿Cuáles son las demandas al nuevo Gobierno? ¿Qué esperan del ministro de Sanidad?

Los farmacéuticos españoles llevamos oyendo durante mucho tiempo lo importantes que somos para el Sistema Nacional de Salud. Creo que es el momento de pasar de las palabras a los hechos. Crisis como la que vivimos nos enseñan lo importante que es aprovechar todos los recursos sanitarios al alcance. La red española de farmacias es uno de los activos más estratégicos del sistema para garantizar a la población no solo el acceso a los medicamentos, sino también el acceso a consejos profesionales y a una información rigurosa de calidad que nos permita prevenir y evitar colapsar los servicios sanitarios.

Sanidad tiene que contar con los farmacéuticos, reconocer nuestro papel como profesionales sanitarios y apoyar al sector en lugar de debilitarlo con medidas económicas que están haciendo mucho daño, como es el desvío de medicamentos al canal hospitalario. Le recuerdo, además, que se cumplen 20 años desde que se impusiera el decreto de deducciones. Mantener medidas recaudatorias como esta última no es creer en el sector ni apoyar a sus profesionales.

¿Cómo se halla la cuestión de los desabastecimientos en las oficinas de farmacia?

La situación está lejos de normalizarse. Durante los dos primeros meses del año, las notificaciones semanales comunicadas por las farmacias madrileñas no han bajado del centenar, según los datos de nuestro Sistema de Información de Desabastecimientos de Madrid. Sí es cierto que en marzo estamos por debajo de esa cifra, pero las faltas siguen siendo constantes. No es fácil trabajar en estas condiciones, porque somos los farmacéuticos los que tenemos que dar la cara ante los ciudadanos e invertir demasiado tiempo en buscar alternativas terapéuticas. Los farmacéuticos estamos gestionando este problema con profesionalidad, pero ni la distribución ni las farmacias lo han generado. Urge tomar medidas, exigir responsabilidades y afrontar este problema mediante una política farmacéutica global, que tenga en cuenta todos los aspectos relacionados.

¿Qué proyectos hay para el impulso de las farmacias rurales?

Además de lo que le comentaba relacionado con el servicio de guardias, hemos pedido la aplicación efectiva de la Estrategia para revitalizar los municipios rurales, que incluye medidas de apoyo directo a las farmacias para garantizar que las farmacias en las áreas rurales no cierren las puertas. Debemos apoyar a sus profesionales y facilitarles la conciliación de la vida personal y familiar.  Vaya mi reconocimiento y agradecimiento a tantos compañeros que dan lo mejor de sí todos los días por seguir prestando un servicio que es, simplemente, esencial en tantas zonas rurales o en barrios periféricos de ciudades que piden a gritos el apoyo firme de las instituciones.

¿Cómo va el proyecto de la guía digital impulsada por el COFM?

Es un gran proyecto que lanzamos como un servicio de consulta profesional y que está accesible para todos los colegiados en nuestra página web. Además, estamos promoviendo el uso de la Guía entre los alumnos de prácticas tuteladas de las universidades como una herramienta para resolver dudas sobre práctica farmacéutica, legislación, gestión de las alertas sanitarias o normas para conservar los medicamentos, entre otros contenidos de una Guía que aspira a convertirse en una referencia informativa y formativa profesional.

¿Ha leído ya la Guía Práctica para los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales en la Farmacia Comunitaria? ¿Qué opina de ella?

Es un gran documento y aprovecho para felicitar públicamente a sus autores. Me consta que ha supuesto un gran esfuerzo y espero que sirva de referencia para poner en valor el trabajo de la red de farmacias y, al mismo tiempo, nos permita actuar de una forma coordinada, con el fin de lanzar con éxito los nuevos servicios farmacéuticos.

¿Cómo es Luis González? ¿Por qué decidió estudiar Farmacia? ¿Qué es lo que más le apasiona en el ámbito laboral y personal?

Hablar de uno mismo no es mi especialidad pero, ya que me lo pregunta, le diré que mi bisabuelo tuvo farmacia en mi pueblo, Talavera, aunque mi padre fue médico. Al final, me decanté por Farmacia y le puedo decir que acerté.

Soy un enamorado de mi profesión, tengo la oportunidad de ejercer en una farmacia de Alcorcón, lo que me ha dado una experiencia muy valiosa de nuestro valor profesional como farmacéuticos de barrio y un conocimiento amplio de las necesidades de los ciudadanos. Esa es la única razón por la que decidí implicarme en el trabajo que realizan los colegios. Estoy convencido de que tenemos mucho que aportar a la sociedad y a la sanidad como profesionales, y en esas estamos. La farmacia es, pues, mi vocación y mi prioridad es mi familia. Poco tiempo me queda, de verdad, para otras aficiones.

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