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El 12% de la población infantil española sufre asma

La enfermedad se caracteriza por episodios de disnea o dificultad respiratoria, sibilancias y tos. Algunos factores de riesgo a la hora de desarrollar la afección son la obesidad y el tabaquismo

Sin títuloEl asma afecta a cerca del 5% de la población o a unos 2,5 millones de personas en España, y a aproximadamente el 12% de la población infantil, siendo una de las enfermedades más frecuentes entre los niños.

Sus principales síntomas son la inflamación y obstrucción de los bronquios, es decir, de los conductos por los que circula el aire, impidiendo que llegue correctamente a los pulmones. Algunos factores de riesgo a la hora de desarrollar la afección son la obesidad y el tabaquismo.

Actualmente, la enfermedad arroja algunos indicadores llamativos y que requieren de la atención tanto de los especialistas como de los pacientes, así como del resto de la población. El asma refleja un infradiagnóstico de aproximadamente el 50% de los pacientes y, en el caso de los asmáticos diagnosticados, un control deficiente de los síntomas en entre el 60% y el 70% de los casos. En este sentido, el número de pacientes con asma grave no controlada en España se estima en torno a las 80.000 personas.

La Dra. Eva Martínez Moragón, jefa de Servicio de Neumología del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia, apunta que los pacientes “no siempre presentan todos los síntomas asociados como la opresión torácica, ruidos en el pecho al respirar o disnea. Muchas veces comienzan con tos seca pertinaz después de una infección respiratoria. Los síntomas son variables, e incluso en un mismo día pueden cambiar, predominando por la noche y en las primeras horas del día”.

Uno de los aspectos en los que más insisten los especialistas a la hora de mantener la enfermedad bajo control es el diagnóstico precoz. En palabras de la Dra. Eva Martínez, “es muy importante poder diagnosticar precozmente el asma para que exista un mayor número de personas capaces de hacer una vida normal, porque el principal mensaje a transmitir es que con el tratamiento apropiado la mayoría de pacientes pueden realizar su vida cotidiana dentro de la normalidad”.

Entre la población infantil, el asma es la patología que induce más hospitalizaciones y más ausencias escolares. A la hora de tratar a los niños, la especialista considera esencial realizar una identificación temprana de los síntomas, sobre todo para que “no limiten su actividad física, hagan deporte, etc.” Para un niño que sufre asma, lo más importante es poder realizar su vida cotidiana, desde ir al colegio hasta descansar por las noches, hacer deporte o jugar al aire libre, al igual que el resto de niños de su edad, lo que además se recomienda por parte de los especialistas.

En el caso de los adultos, la experta enfatiza la necesidad de que los pacientes “sepan que sus molestias tienen tratamiento, lo que resulta muy tranquilizador”. “Uno de los problemas del asma es que puede aparecer a cualquier edad, y si eres un adulto y empiezas a notar por primera vez disnea episódica, te encuentras con que no puedes hacer una vida normal y te sientes muy intranquilo y temeroso”, explica.

Una jornada con un doble objetivo: informar y concienciar sobre el asma

La celebración ayer del Día Mundial del Asma, ha conformado una oportunidad única para generar conciencia y promover un seguimiento activo de la patología por parte, tanto de los profesionales sanitarios, como de los familiares de pacientes. Según el Dr. Vicente Plaza, director del Servicio de Neumología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona y coordinador de la Guía Española para el Manejo del Asma (GEMA), “es muy importante impulsar acciones de concienciación social, porque a muchas personas el asma les limita su calidad de vida”. En este sentido, el especialista indica la importancia de generar conocimiento en torno a la enfermedad, ya que “existe un importante número de personas con síntomas de asma leve que no lo identifican como problema, y que, por ejemplo, lo confunden con resfriados mal curados. Si les ayudásemos a identificarlo, visitarían más sus médicos de familia y, en consecuencia, se diagnosticarían más pacientes. Esto podría contribuir en prevenir crisis de asma o incluso formas más graves de la enfermedad”.

El especialista envía un mensaje tanto a pacientes como a familiares, poniendo el acento en el abanico de tratamientos disponibles y su elevada eficacia, lo que puede garantizar una mejora de su calidad de vida: “aunque el asma es una enfermedad frecuente y crónica, tiene en la mayor parte de los casos un tratamiento muy eficaz y sin efectos secundarios. En la actualidad disponemos de fármacos biológicos que consiguen mejorar la vida de personas que padecen las formas más graves de la enfermedad”, finaliza.

La Dra. Martínez refrenda esta afirmación, incidiendo en la calidad de los nuevos tratamientos disponibles: “el tratamiento del asma ha mejorado mucho desde el punto de vista farmacológico. Además de mejores en terapias inhaladas, disponemos de terapias biológicas que han logrado que los pacientes más graves, incluso niños, vean reducidos sus síntomas y sus exacerbaciones y experimenten una mejora de su calidad de vida”.