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14 febrero, Día Europeo de la Salud Sexual

11/02/15 DESAYUNOS CON PREVENCION  LAS DIFERENTES CARAS DEL VPHMás de un millón de personas contraen una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) cada día. En la actualidad, existen más de 30 bacterias, virus y parásitos que se propagan por contacto sexual. Entre ellas, destaca el Virus del Papiloma Humano (VPH) por su elevada prevalencia entre las personas sexualmente activas. El 75%-80% de los individuos sexualmente activosiii, entrará en contacto con este virus en algún momento de su vida, pudiendo desarrollar cáncer de cuello de útero, anogenital, orofaringeo, y verrugas genitales, así como lesiones precancerosas anogenitales y anales.

Con motivo de la proximidad del Día Europeo de la Salud Sexual, expertos reunidos en la cuarta edición  de “Desayunos con prevención”, promovidos por Sanofi Pasteur MSD, coinciden en la necesidad de reforzar el conocimiento de la población española sobre las ETS y sus graves consecuencias, así como sensibilizar sobre la importancia de practicar relaciones sexuales seguras.

La infección por una ETS puede tener consecuencias graves para quien las padece. En el caso de la mujer puede provocar infertilidad, y en caso de embarazo graves lesiones en el feto, e incluso desenlace adverso del embarazo.

Si se contrae infección por VPH, el hombre o mujer infectada puede llegar a desarrollar cáncer de cuello de útero (CCU), cáncer de vulva, de vagina, de ano, de pene y de orofaringe. Asimismo, es responsable del desarrollo de verrugas genitales. Éstas son difíciles de tratar e impiden el desarrollo de una vida normal, generando complejos y generando situaciones de angustia e incluso vergüenza.

Si bien las infecciones por VPH se han incrementado en los cinco últimos años, los profesionales sanitarios disponen de un método seguro y eficaz: la prevención frente el VPH.

El VPH es un virus muy frecuente, altamente contagioso –mayor que el VIH-, y de fácil transmisión por contacto genital, que afecta tanto a hombres como a mujeres. En la actualidad, más de 290 millones de mujeres están infectadas con este virus y anualmente, la infección del VPH provoca 530.000 casos de cáncer cervicouterino y 275.000 defunciones.

¿Quién está en riesgo de infección por VPH?

El VPH puede afectar a cualquier persona sexualmente activa, pero el grupo más frecuente son jóvenes entre 18 y 25 años a los que se les ha realizado una prueba de cribado indebida, y tienen una alta probabilidad de ser portadoras. Un segundo tipo de pacientes son aquellas de edad entre 25 y 35 años, con un perfil profesional alto; con gran movilidad por temas laborales, sin pareja estable. El tercer grupo son mujeres entre 40 y 55 años, que rompen su relación y comienzan con otras nuevas parejas. Por su edad son virus con mayor dificultad para ser aclarados y, por tanto, mayor riesgo de lesiones precancerosas, explica el Dr. Daniel Andía, Jefe de la sección de Ginecología del Hospital Universitario de Basurto (Bilbao) y portavoz en este Desayuno.

Cuando se diagnostica el VPH, las dudas y el miedo son los principales sentimientos entre los pacientes durante la consulta. En este sentido, el Dr. Andía señala que “un diagnóstico positivo puede generar dudas en la pareja, e incluso conflictos”. Además, “el diagnóstico positivo da paso a la incertidumbre sobre el momento de la adquisición del virus y, entre los jóvenes que no han tenido embarazos, surgen las dudas sobre su futuro reproductivo”.

¿Cómo prevenir la infección por VPH?

Para prevenirlo, “la vacunación frente al VPH es la principal y más eficaz estrategia preventiva para controlar la infección por VPH y sus enfermedades relacionadas”, afirma la Dra. Esther Redondo, Coordinadora de actividades preventivas de SEMERGEN (Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria) y ponente en este encuentro.

Tanto la mujer como el hombre pueden contraer la infección por VPH y transmitirla, por ello, el Dr. Andía indica que “las estrategias de prevención frente al VPH deben ser globales e implementarse desde edades tempranas, jóvenes de 12 años”.

Si queremos controlar la expansión del VPH, “es fundamental entender y valorar que disponemos de vacunas preventivas y no terapéuticas, y que su máxima eficacia se obtiene en niñas/niños antes de que inicien las relaciones sexuales (9-12 años)”, señala la Dra. Esther Redondo.

Aumentar la eficacia en el control de la circulación del VPH y reducir el impacto de la enfermedad, explica la decisión tomada por el Sistema Nacional de Salud de adelantar la edad de vacunación frente al VPH a los 12 años.

Consecuencias más frecuentes del VPH

Los tipos de VPH más frecuentes son el 16 y el 18, causantes de aproximadamente un 74% de los casos de Cáncer de Cuello de Útero.

En general, los grupos de edad más afectados son mujeres 20–30 años con alteraciones de bajo grado, mujeres de 30–40 años por displasia de alto grado o carcinoma in situ, y 40-60 años con un cáncer invasivovi.

El VPH 6 y 11 son responsables de aproximadamente el 90% de las verrugas genitales (condilomas acuminados). El problema es su alta incidencia y su erradicación, que es muy complicada, ya que reaparecen con mucha facilidad (hasta en un 30%). En España, se estima que se diagnostican cerca 56.400 casosvii de verrugas genitales cada año.

Actualmente disponemos de datos que relacionan el VPH con determinadas enfermedades que afectan al varón. “Los más frecuentes son las verrugas genitales. Además determinados tumores como las neoplasias anales, el cáncer anal, el cáncer de pene o el cáncer de orofaringe u otros tipos de tumores palatinos y basilinguales también son causados por el VPH en diferente proporción”. A medida que se genera mayor evidencia de prevención en varones en países como Australia, Canadá, Estados Unidos o Austria en los que se recomiendan la vacunación en niños, “observamos las ventajas de vacunar a los varones”, comenta el Dr. Andía.

Seguridad avalada y ratificada

La vacuna del VPH está recomendada por las principales organizaciones de salud mundialesviii. “Todas ellas, tras los continuos controles y revisiones realizados desde su autorización en 2006, coinciden en señalar que son seguras, bien toleradas y altamente eficaces frente a la prevención de la infección por VPH, presentando un balance riesgo/beneficio muy favorable a la vacunación”, concluye la Dra. Redondo.