Todas las revistas en la HEMEROTECA »

La revista del canal farmacia

Aliméntate bien y pasa del estrés

DeportePNK_baja2La coach Pilar Morales y la experta en cocina y nutrición Graciela Moreira de PronoKal Group, nos dan “tips” para superar los periodos de estrés. La vitamina B6 favorece la producción de la serotonina que nos ayuda a regular el apetito.

Volver al trabajo después de las vacaciones significa volver a una rutina diaria que habitualmente nos genera situaciones de estrés. Muchas veces nos cuesta volver a coger el ritmo laboral y nos sentimos estresados y decaídos. Una de las consecuencias es que descuidamos nuestra alimentación adoptando malos hábitos como comer entre horas o bien comer lo primero que encontramos a nuestro alcance. La coach Pilar Morales de PronoKal Group y Graciela Moreira, nutricionista y experta en  cocina de PronoKal Group  nos ayudan a gestionar el estrés y a mantener una alimentación saludable para aliviar el estrés durante la vuelta de las vacaciones.

¿Cómo gestionar el estrés?

Estamos acostumbrados a tener un ritmo de vida elevado, nos movemos en el ámbito de las multitareas, pensando constantemente en el futuro o bien en el pasado. La mente tiene esa capacidad y esa es una de nuestras fortalezas pero, cuando se convierte en nuestra día a día y focalizamos toda nuestra atención, provoca desgaste y ese desgaste es el estrés. La coach Pilar Morales de PronoKal Group nos dice que “El hecho de no prestar atención al momento presente y viajar a toda velocidad por el tiempo provoca, como mínimo, dos problemas: nuestro sistema trabaja a pleno rendimiento de forma continuada y nos desconectamos de la vida puesto que sólo podemos vivir en el presente”.

El estrés influye en la alimentación y no de la forma más saludable, algunas personas pierden el apetito y hay otras personas que manifiestan comer “cualquier cosa” cuando están estresados aunque no tengan hambre. “Actuamos con prisa y no prestamos atención lo cual nos lleva a alimentarnos desconectados del proceso de alimentación y como consecuencia, también desconectamos de las sensaciones corporales” nos comenta la experta en Coaching de PronoKal Group, Pilar, “debemos prestar atención a lo que comemos y a las sensaciones corporales. Debemos empezar a ralentizar el ritmo y comer de forma más consciente”.

¿Qué comer bajo estrés?

Existen alimentos que nos provocan energía y un aumento del optimismo tras consumirlos, de esta manera se alivia el estrés. Es muy importante el papel que juegan los minerales y vitaminas presentes en los alimentos.

Graciela Moreira, nutricionista y experta en  cocina de PronoKal Group nos explicar que vitaminas y minerales son buenas para mantener una alimentación saludable cuándo estamos bajo estrés:

  • Vitaminas complejo B: cuando aumentamos la carga energética por stress laboral, emocional etc. se agotan sus reservas, esto trae como consecuencia un aumento de insomnio e irritabilidad. Por ejemplo la vitamina B6 favorece la producción de la serotonina en el cerebro, además de favorecer la formación de hemoglobina en sangre y la vitamina B12 mejora el estado de las células nerviosas y glóbulos rojos, favorece el equilibrio del sistema nervioso. Alimentos que contienen las vitaminas del grupo B son pescados, mariscos, lácteos, huevos, brócoli, acelgas, espinacas, cereales y leguminosas.
  • Magnesio:  equilibra el sistema nervioso central y favorece la relajación del organismo. Los frutos secos, granos enteros y vegetales son fuente de este mineral.
  • Potasio: este mineral favorece el funcionamiento neuromuscular, la patata y el plátano son alimentos ricos en potasio.
  • Triptófano: es un efectivo antiestrés, aminoácido presente en las proteínas que contienen las carnes o la leche, es precursor de la sertonina responsable de la sensación de bienestar, relajación, mayor autoestima y concentración
  • Relajantes naturales: hay infusiones a las que se les atribuye un efecto relajante y combaten el stress como el tilo, melisa albahaca. Inclusive un vaso de leche por la noche ayuda a relajarnos y dormir mejor. Como recomendación importante se debe reducir el consumo de alcohol, cafeína, sal, azúcar y refrescos.