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El ejercicio en plataforma de disipación de aire permite mejores resultados que sobre suelo

exposicionUn nuevo sistema para practicar ejercicio físico a través de plataformas de disipación de aire (sistema ABE) permite una respuesta cardíaca y trabajo muscular mayores que sobre el suelo con una similar percepción de esfuerzo, según un estudio realizado por la Universidad Alfonso X el Sabio, el Instituto Nacional de Educación Física (INEF) y la Clínica Sportsalud de Madrid. La investigación, publicada en el último número de la revista Apunts Medicina de L’Esportha comprobado como el sistema puede resultar “útil para personas sedentarias o con sobrepeso u obesidad”, asegura José Luis Maté, profesor de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad Alfonso X el Sabio.

Las plataformas de disipación de aire se componen de un área de un metro de diámetro y 20 cm de altura que descansa sobre un elastómero que contiene aire a presión atmosférica y que, a través de orificios, permite la entrada y salida de aire, lo que evita rebotes y amortigua el impacto de las articulaciones. Los autores del estudio han analizado la respuesta al ejercicio físico realizado sobre este sistema y sobre suelo de 14 mujeres sanas de entre 20 y 25 años que hacían actividad física ligera o moderada un máximo de dos veces por semana. Las pruebas se llevaron a cabo en el laboratorio de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Alfonso X el Sabio. “Todas ellas realizaron el mismo ejercicio coreográfico con música sobre suelo y sobre plataforma con una semana de diferencia en sesiones de 40 minutos llevadas a cabo a la misma hora del día”, comenta el profesor Maté.  Las pruebas se basaron en movimientos globales y multiarticulares en los que participaban los grandes grupos musculares, incluyendo saltos, movimientos de brazos y pies, flexiones de tronco, etc.

Durante las mismas se tomaron datos del consumo de oxígeno, el volumen de dióxido de carbono, la tasa de intercambio respiratorio, la ventilación,  del gasto energético, la frecuencia cardíaca y la percepción subjetiva del esfuerzo. “Hemos comprobado que la intensidad del ejercicio medida a través de la frecuencia cardíaca es un 3,8% mayor sobre la plataforma que sobre el suelo con una percepción del esfuerzo similar en ambas situaciones”, indica el profesor Maté. Además, las concentraciones de lactato, compuesto relacionado con el trabajo muscular y la intensidad del ejercicio, “fueron más elevadas en la sesión registrada sobre la plataforma que sobre suelo”, añade.

 

 

Personas con sobrepeso y sedentarias

El estudio realizado permite concluir que las plataformas de disipación de aire pueden ser “una herramienta eficaz para personas que no están habituadas a hacer deporte o con sobrepeso u obesidad ya que permite una reducción de la grasa corporal y mejora la capacidad funcional sin tener una fatiga excesiva”, asegura el doctor Alberto Sacristán, coautor del estudio y director médico del sistema (ABE). Además, “consigue mantener un programa de ejercicio en el tiempo, siendo constantes en la práctica de actividad física, algo que muchas veces resulta un problema para las personas sedentarias”, añade.

Por otro lado, “una menor percepción de esfuerzo observada puede deberse a una disipación de los impactos, lo que reduce el riesgo de lesión osteo-mio-articular”, afirma el doctor Sacristán. Este especialista en actividad física realiza un seguimiento médico a todas aquellas personas que practican con las plataformas de disipación de aire en las instalaciones que el Sistema ABE tiene en Madrid. “Con ellas hemos comprobado que la sensación de cansancio es menor y se puede realizar ejercicio físico durante más tiempo sin agotarse, manteniendo una frecuencia cardíaca alta durante la hora que dura la clase”, expone.   

El Colegio Americano de Medicina Deportiva (American College of Sports Medicine) recomienda para la mayoría de adultos un entrenamiento cardiorrespiratorio a intensidad moderada, entre el 40 y el 59% de la frecuencia cardíaca de reserva, durante un mínimo de 30 minutos, cinco días o más por semana, realizando en total un mínimo de 150 minutos semanales. Sino, también aconseja un entrenamiento a una intensidad vigorosa durante un mínimo de 20 minutos, tres días a la semana, sumando un mínimo de 75 minutos semanales.

Origen del sistema

El origen del sistema ABE se remonta a una innovación desarrollada en Argentina donde se lleva practicando durante 10 años, cuyos resultados en la salud cardiovascular fueron demostrados por la Universidad Caece (Centro de Altos Estudios en Ciencias Exactas) y otros trabajos médicos. En España se adaptó incorporando una rutina de ejercicios aeróbicos acompasados de música, tras un análisis previo con médicos del deporte y profesores de Educación Física. Además, a diferencia de la mayoría de los métodos de ejercicio, incluye la evaluación médica previa. Antes de iniciarse en el sistema ABE es necesaria una valoración de la salud y la condición física, que se puede complementar con un asesoramiento nutricional.

 

Sistema ABE ya se está incorporando a la oferta de clases colectivas de gimnasios y centros deportivos de toda España. www.sistemaabe.es.