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HM Hospitales, Becton Dickinson y Pfizer desarrollan un nuevo código de buenas prácticas para la enfermedad tromboembólica venosa

El número de casos relacionados con la trombosis venosa de extremidades, y la embolia pulmonar es cada vez más elevado, lo fue especialmente durante la pandemia, y continúa siendo muy prevalente

De izquierda a derecha:  1. D. Sergio Rodríguez. Director General de Pfizer España 2. Dr. Juan Abarca Cidón. Presidente HM Hospitales  3. Dña. Lourdes Jiménez López. Directora General de BD España y Portugal
De izquierda a derecha: Sergio Rodríguez. Director General de Pfizer España, Dr. Juan Abarca Cidón. Presidente HM Hospitales y Lourdes Jiménez López. Directora General de BD España y Portugal

El Grupo HM Hospitales, la tecnológica Becton Dickinson (BD) y la compañía biomédica Pfizer se han unido para llevar a cabo un código de buenas prácticas actualizado de atención sobre la Enfermedad Tromboembólica Venosa (ETV) que contempla la parte asistencial, la farmacológica y la tecnológica. Este código de buenas prácticas supondrá una mejora en la atención a los pacientes, especialmente en aquellos casos de mayor complejidad y proporcionará circuitos y algoritmos más claros de los que disponía el profesional médico hasta ahora.

A la puesta en marcha de este código de buenas prácticas se suma la creación de la Consulta específica de Enfermedad Tromboembólica Venosa en el Hospital Universitario HM Sanchinarro cuyo objetivo es facilitar la atención a aquellos pacientes que deseen una segunda opinión y que viene a proporcionar soporte a casos de manejo más complejo que requieran la valoración de un experto.

La materialización de este nuevo código de buenas prácticas ha tenido lugar con la firma de un acuerdo en la sede del Grupo hospitalario donde el presidente de HM Hospitales, Dr. Juan Abarca Cidón, destacó que, “somos pioneros en España en la implantación de las técnicas endovasculares para el tratamiento de estas lesiones ya que, si el paciente no es correctamente tratado, hasta un tercio de las trombosis venosas pueden desarrollar un trombo embolismo pulmonar (TEP) con una mortalidad asociada del 50%. De ahí la importancia de protocolizar esta patología”.

Lourdes López, directora general de BD España y Portugal, explica que “desde el área intervencionista de BD, siguiendo su objetivo de mejorar la calidad de la atención a los pacientes, desarrolla soluciones innovadoras especializadas en el área del tratamiento de enfermedades vasculares. En este ámbito, la apuesta por mejorar los resultados relacionados con la patología venosa ha ido en incremento en los últimos años. Estas soluciones no solo mejoran la calidad de vida de los pacientes, sino que aportan valor al sistema de salud en el abordaje del tratamiento y seguimiento de la trombosis venosa profunda”.

Para Sergio Rodríguez, director general de Pfizer España, “este tipo de programas nos permiten poner al paciente en el centro del abordaje integral y control de su enfermedad, lo que nos ayuda a mejorar la calidad de la atención asistencial del paciente con enfermedad tromboembólica vascular”.

Se da la circunstancia de que esta consulta se suma a la ya existente en el Hospital Universitario HM Montepríncipe desde 2009 y que ha sido pionera la definición de un código de buenas prácticas para patología tromboembólica venosa, y cuyo programa es clave en la formación de cirujanos especializados en este campo en todo el país. 

Patología prevalente

La ETV engloba la trombosis venosa profunda (TVP) de extremidades y la embolia pulmonar (EP) principalmente, además de la localizada en territorios atípicos. Es la tercera enfermedad cardiovascular más frecuente tras la enfermedad coronaria y el ictus. En España, la ETV es una de las enfermedades más prevalentes (116 casos por cada 100.000 habitantes). Su incidencia aproximada es de 1-2 por mil pacientes al año y afecta por igual a hombres y mujeres. Su incidencia se incrementa de forma importante a partir de los 40 años.

En opinión de la Dra. Paula Villares Fernández, autora de este código de buenas prácticas y jefa del Servicio de Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario HM Sanchinarro, “el número de casos relacionado con la trombosis venosa de extremidades, así como embolia pulmonar es cada vez más elevado, lo fue especialmente durante la pandemia, y continúa siendo muy prevalente”.

La ETV presenta una elevada mortalidad, con cifras que varían del 8,6%-30% en mortalidad global y del 3,3% de mortalidad directamente atribuible a EP en los primeros 30 días. “La patología tiene también una importante comorbilidad asociada, ya que entre el 20-50% de los pacientes desarrollan síndrome postrombótico y hasta un 2-4% (de) hipertensión pulmonar tromboembólica crónica tras la EP”, matiza la Dra. Villares. 

Manejo multidisciplinar

En la enfermedad Tromboembólica venosa es fundamental el trabajo en equipo, sobre todo en los casos complejos que requieren de un manejo multidisciplinar para la toma de decisiones consensuadas. La doctora Villares aclara que, “con la finalidad de mejorar esta atención multidisciplinar en 2021 creamos un grupo de trabajo de Enfermedad Tromboembólica Venosa (ETEV) en HM Hospitales a partir de un proyecto iniciado en el Hospital Universitario HM Sanchinarro en 2019″.

El Dr. Luis Miguel Izquierdo Lamoca, jefe del Servicio de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular de los hospitales universitarios HM Montepríncipe y HM Puerta del Sur destaca además que muchos pacientes no son adecuadamente diagnosticados y cuando son derivados al especialista, en ocasiones, se llega tarde. “A través de este código queremos contribuir a revertir esta situación, además de mejorar el conocimiento médico de la patología y de todas las posibilidades terapéuticas que existen, para que no quede sin tratar ningún paciente”.

“En BD trabajamos muy de cerca con los profesionales sanitarios y con las sociedades científicas para mejorar los tratamientos, los protocolos y las recomendaciones con el objetivo de ayudar a la mejora de la salud de los pacientes. Por este motivo apostamos por la formación continuada para contribuir así al desarrollo de todos los profesionales involucrados en esta patología”, añade Lourdes López.