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Esta Semana Santa cuida tu alimentación

viaje-ninos1En época de vacaciones, como en Semana Santa, el disfrute comienza en el propio viaje. Para gozarlo al máximo y llegar al destino por carretera sin contratiempos, el conductor del vehículo debe vigilar lo que come y bebe para garantizar su seguridad y la de sus acompañantes.

Isabel Armengot, máster en nutrición y dietética, recomienda “adaptar la alimentación en carretera para que sea lo más equilibrada posible y aporte todos los grupos de nutrientes, es decir hidratos de carbono, proteínas y grasas, así como evitar las comidas copiosas o de difícil digestión que producen pesadez y somnolencia”.

“Tanto en las temporadas frías como cálidas, es esencial tomar agua, caldos, zumos e infusiones ya que, tanto la calefacción como el aire acondicionado, son unos potentes causantes de deshidratación, que puede producir fatiga, cefaleas y falta de atención y, todo ello, dificulta la conducción”, señala.

Alcohol, el mayor peligro

La nutricionista hace un llamamiento especial para que al volante el consumo de alcohol sea “cero total”, ya que muchos de los accidentes en carretera están asociados a su consumo.

Según Armengot, las paradas deberíamos hacerlas tanto si viajamos acompañados como solos. “Es importante tenerlo en cuenta ya que suele ser más frecuente que, si viajamos solos, paremos un menor número de veces para descansar”.

“También hay que tener un cuidado especial si viajamos con ancianos o niños, animándoles a beber líquidos y llevando algunos alimentos en el coche que sean de su agrado, especialmente si se tienen unos requerimientos especiales a la hora de comer”, añade.

Después de comer en la carretera, para hacer una buena digestión, se aconseja intentar que las comidas sean “al mismo tiempo frugales y nutritivas, evitando aquellos alimentos o platos difíciles de digerir”.

Además, “es mejor hacer dos paradas e ingerir alimentos más livianos que una sola comida muy abundante que nos produzca una posterior somnolencia que dificulta seriamente la conducción”, indica.

“Si tenemos que hacer la comida principal en ruta, conviene que sea equilibrada y no muy abundante, después viene bien tomar un café o un té, y dar un pequeño paseo de 15-20 minutos antes de reiniciar la conducción”, indica Armengot, quien cree que estos consejos ayudan a mejorar la atención al volante.

Para mantener una alimentación “amiga de la conducción” durante los desplazamientos y evitar accidentes, la especialista recomienda seguir los consejos de entidades especializadas, como las que ofrece la Fundación Repsol en coordinación con la Dirección General de Tráfico (DGT), la Academia Española de Gastronomía y la Fundación Española de Nutrición (FEN).