¿Cuándo mi bebe puede empezar a tomar leche de continuación?

A medida que el bebé crece, surgen invariablemente una serie de dudas acerca de la introducción de alimentos y las modificaciones en la dieta

leche-maternaEs normal no saber en qué momento es mejor incorporar las papillas y los zumos, así como hacer la transición de la leche materna a otro tipo de leche. En este sentido, la leche de continuación es una de las mejores soluciones para adaptar escalonadamente el sistema digestivo del bebé a la leche de vaca. Recomendada a partir de los seis meses, es común encontrar algunos ejemplos tanto de manera online como en farmacias y supermercados.

Beneficios de la leche de continuación

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda dar a los lactantes, hasta el primer año de vida, leche de continuación en lugar de leche animal, dado que su sistema digestivo aún no está preparado para poder digerirla eficazmente. Del mismo modo, no es adecuado usar este tipo de leches artificiales con anterioridad al primer semestre, pues puede causar daños renales en los lactantes, según los expertos.

Los beneficios de la leche de continuación son múltiples puesto que está enriquecida con una serie de nutrientes tales como vitaminas, aminoácidos, sales minerales y hierro. Además, presenta una composición más reducida de proteínas y grasas saturadas en comparación con la leche de vaca. El empleo de este tipo de leches para bebés es completamente confiable, puesto que su fabricación sigue las recomendaciones de la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica (ESPGAN), así como la normativa del Ministerio de Sanidad.

Este tipo de leche para lactantes está modificada para acercarse lo máximo posible a los nutrientes de la leche materna, asegurando que el bebé crezca fuerte y sano. De esta manera, entre los beneficios de la leche de continuación se encuentran el fortalecimiento del sistema inmune, la estimulación de la flora intestinal y el potenciamiento del desarrollo visual y cognitivo del lactante.

Consejos de uso

A la hora de hacer la transición de la leche materna a la leche de continuación es importante realizarla de manera gradual, de forma que el sistema digestivo del bebé pueda ir adaptándose paulatinamente. Una vez que se decida pasarse a la leche de vaca, el cambio también deberá ser introducido poco a poco. Asimismo, cuando el bebé esté acostumbrado a una marca en concreto, es mejor no hacer cambios bruscos de producto. La leche de continuación puede encontrarse tanto en polvo como en forma líquida, sin que sus composiciones varíen significativamente.

Además, con el objetivo de asegurar al bebé una alimentación lo más completa posible para satisfacer todas sus necesidades nutricionales, es aconsejable introducir junto con la leche de continuación frutas, potitos, cereales, papillas, yogures y zumos. El crecimiento del bebé irá acompañado, de esta manera, del soporte de una dieta sana y equilibrada.

La leche de continuación se puede dar al niño hasta los tres años, aunque diferentes fuentes médicas afirman que no es recomendable alargarla más allá de los 18 meses. Ante cualquier duda, se debe consultar a un pediatra o experto nutricional infantil, que será el responsable de establecer diferentes pautas alimentarias en relación a las particularidades y necesidades de cada bebé.

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