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Cuida tu boca y la de tu familia

kid girl brushing teeth in bathroomEl hecho de no cuidar nuestra boca puede derivar en problemas de salud que podrían evitarse siguiendo unas pautas muy sencillas de limpieza, alimentación y, por supuesto, acudiendo periódicamente al especialista.

A partir de los seis meses de vida de una persona es cuando  empiezan a crecer los primeros dientes de leche, si bien, los expertos aseguran que estos ya están creciendo incluso antes del nacimiento, tal y como indican desde los Laboratorios PHB.

“Cerca de la sexta semana de gestación se inicia la formación de los órganos dentarios. Posteriormente las células formadoras de los brotes dentales comienzan a diferenciarse en tres zonas: el órgano del esmalte, la papila dentaria y el saco dentinario. A partir de estas zonas  se  irán  formando  las diferentes partes del diente: esmalte, dentina, cemento, hueso alveolar y ligamento periodontal. Este proceso se conoce como odontogénesis. Al mismo tiempo, los dientes permanentes también comienzan a formarse, aunque estos no erupcionarán hasta bastantes años después”.

Por tanto, el cuidado bucodental de toda persona comienza desde que se encuentra en el vientre materno. A partir de ese momento, llevar a cabo unos hábitos saludables de limpieza bucodental, una buena alimentación y la visita periódica al especialista deben de ser los pasos a seguir de forma habitual.

Pasos para una boca sana

Puede parecer de perogrullo, pero no lo es. Todos o la mayoría sabemos la teoría, pero no siempre la aplicamos. Por eso  resulta  muy  importante, no sólo conocerlos, sino también llevarlos a cabo y es muy sencillo:

1. Cepillarse los dientes después de cada comida. Pero no de cualquier manera. Hay que cepillarse los dientes durante dos minutos, realizando movimientos cortos y suaves (los dientes superiores de arriba a abajo y los inferiores, al revés), pasando por todos los dientes, tanto en su parte interna como externa y sin olvidarse de limpiar la lengua, ya que en la misma quedan instalados muchos restos y microbios que no vemos.

Por último, cabe señalar que si bien hemos dicho que hay que limpiarse los dientes después de cada comida, la más importante de todas es la de la noche, puesto que es cuando menos saliva se produce y ésta actúa como agente contra los microbios. Además, es importante lavarse los dientes, inmediatamente después de cada una de las comidas importantes que hagamos al día (también merienda y almuerzo). Si no nos es posible, lo mejor es intentar hacerlo antes de las comidas, de manera que nuestra boca se encuentre más protegida.

2. Utilizar hilo dental. Muy poquita gente lo utiliza y, sin embargo, es esencial para que no se queden restos de comida entre los dientes, además de ayudarnos a evitar la formación de caries. El hilo dental basta con utilizarlo una vez al día, preferiblemente antes de acostarse.

3. Utilizar colutorio. Es el complemento ideal para terminar de limpiar bien nuestra boca. Dependiendo del tipo de colutorio que utilicemos, deberemos de utilizarlo con mayor o menor frecuencia.

El tipo de cepillo que utilicemos es indiferente. Son buenos tanto los tradicionales, como los eléctricos. La única diferencia es que con los tradicionales somos nosotros mismos los  que deberemos de ‘realizar todo el trabajo’, mientras que el eléctrico llega de manera más cómoda y sencilla a todos los dientes. Lo que sí es importante tener en cuenta es que el cepillo, cuando sea tradicional, hay que cambiarlo cada dos o tres meses, a lo sumo.

En cuanto a la cantidad de pasta dentífrica utilizada, los expertos recomiendan no utilizar mucha, puesto que esto provoca que tengamos mucha espuma en la boca y nos obligará a terminar antes de tiempo el cepillado.

Ante cualquier duda que surja sobre el tipo de cepillo a utilizar, la pasta de dientes, colutorio o hilo dental que mejor le va a tu boca, se lo puedes preguntar a tu farmacéutico, quien, además de experiencia, contará con los productos más recomendados para tu higiene bucal. ¡No escatimes en ello! Te puede salir caro. ¡No te olvides de la visita al dentista! La frecuencia al mismo depende mucho del paciente, pero lo normal es hacerle una visita dos veces al año, para que éste pueda realizarnos una revisión y también una limpieza.

Pero, ¿por qué es tan importante la visita al dentista? Muy sencillo. A lo largo del tiempo, aunque llevemos una correcta limpieza bucal diaria, en nuestra boca se acumulan bacterias, que se acaban convirtiendo en sarro y si éste no se elimina cada cierto tiempo, podemos contraer enfermedades perjudiciales para nuestra salud. En cuanto a la edad, como hemos dicho al principio de este reportaje, cuidar nuestra salud bucodental o la de nuestros hijos, es algo que hay que hacer desde el principio, antes incluso de que nazcan.

La cosa cambia con la visita al dentista, que se recomienda hacerla a los tres años, cuando ya está completa toda la dentadura de leche, si bien es cierto que cada vez son más los expertos que recomiendan una visita al especialista a partir del año, ya que cada vez se dan con más frecuencia casos de caries en preescolar.