Los farmacéuticos pueden vender y alquilar aparatos ortopédicos a personas mayores para mejorar su movilidad. Pero además, pueden realizar una evaluación personalizada de cada caso, asesorar sobre el manejo y uso de estos productos y recomendar hábitos saludables.

La esperanza de vida de una persona en España se sitúa actualmente en los 82,2 años. Concretamente, según el informe anual del Ministerio de Sanidad sobre ‘Esperanza de vida en España’, que analiza los datos del año 2020 y su evolución desde el año 2006, las mujeres viven una media de 85 años y los hombres, de 79,5 años. Este envejecimiento de la población, así como el aumento de enfermedades crónicas, han llevado a las farmacias a desempeñar un papel esencial en el cuidado integral de las personas mayores.
Dentro de este ámbito, se debe señalar la ortopedia como una de las áreas más importantes, pues ofrece soluciones personalizadas a los pacientes que mejoran la movilidad, previenen las complicaciones y, en resumen, aumentan la calidad de vida. Y es que además de dispensar medicamentos, las farmacias son hoy en día puntos de referencia donde las personas mayores, así como sus cuidadores, pueden encontrar asesoramiento especializado y productos diseñados para facilitar el día a día. Desde la sugerencia de uso de muletas y sillas de ruedas hasta la recomendación de plantillas ortopédicas y dispositivos de ayuda para la vida diaria, los farmacéuticos contribuyen activamente al bienestar de las personas de edad avanzada que sufren dolores y falta de movilidad.
Dolencias más comunes en mayores
Antes de continuar, cabe señalar que las dolencias más comunes entre las personas mayores que necesitan de apoyos ortopédicos y acuden a las oficinas de farmacia en busca de ayuda pueden clasificarse en cuatro categorías. Así lo asegura Félix Talavera, CEO y responsable del programa formativo de Cuidándonos, quien hace mención a la fragilidad muscular, las úlceras por presión, el dolor postural o de espalda y la movilidad reducida, como los principales problemas de salud por los que se consulta a estos profesionales sanitarios.
En palabras del experto, la fragilidad muscular suele estar asociada al envejecimiento y a la inactividad y, para abordarla, el farmacéutico puede recomendar ejercicios específicos y dispositivos de bipedestación. Por otro lado, apunta que las úlceras por presión son habituales en pacientes encamados, para los que se recomienda el uso de colchones y cojines antiescaras. En cuanto al dolor postural, Félix Talavera comenta que suele estar relacionado con escoliosis, hernias discales o debilidad muscular. Para mejorarlos, puede resultar muy útil usar correctores posturales y dispositivos ergonómicos.
Por último, el experto asegura que muchos mayores acuden a su farmacéutico de confianza a buscar soluciones para su movilidad reducida. Esta puede estar provocada, entre otras causas, por artrosis (la sufren 7 millones de españoles, según la Sociedad Española de Reumatología), osteoporosis (en 2019 la padecían 2.945.000 personas en nuestro país, según la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia) o accidentes cerebrovasculares. Sea cual sea el motivo por el que se ha perdido movilidad, no obstante, puede ser recomendable el uso de sillas de ruedas, bastones y andadores para mejorarla.
Compra y alquiler de aparatos ortopédicos en farmacias
Las oficinas de farmacia, por tanto, no son únicamente lugares a los que los pacientes y sus cuidadores pueden acudir a pedir recomendaciones para sus problemas ortopédicos. Allí, además, los profesionales sanitarios tras el mostrador pueden ofrecer soluciones en forma de productos y aparatos, que se adquieren mediante compra o alquiler.
En este sentido, Félix Talavera comenta que “la elección entre compra y alquiler de productos ortopédicos depende de las necesidades específicas del paciente y del modelo de negocio de la farmacia, pero ambas opciones tienen ventajas únicas”. Además, bajo su punto de vista, las dos opciones presentan beneficios distintos que pueden complementarse para satisfacer las necesidades de los pacientes y optimizar los recursos de la farmacia.
Por lo que atañe al alquiler de productos ortopédicos, el experto de Cuidándonos subraya como una de sus principales ventajas para las farmacias es la posibilidad de acceder a productos de gran tamaño sin necesidad de tener stock propio. Así, explica que “existen plataformas en Internet que ofrecen a las farmacias la posibilidad de intermediar en el alquiler de productos voluminosos, como camas articuladas o grúas, sin necesidad de invertir en su compra ni disponer de almacenes, a cambio de un margen del beneficio”.
Por otro lado, Félix Talavera resalta la alta rentabilidad de alquilar productos de pequeñas dimensiones. “Artículos como muletas o andadores son productos de alta demanda, fáciles de almacenar y con una rotación constante, lo que genera altos ingresos recurrentes”, manifiesta.
Estas dos, no obstante, no son las únicas ventajas que presenta el alquiler de productos o rtopédicos. Para Félix Talavera también es importante hacer mención, por una parte, a la potenciación de la venta cruzada, pues “al alquilar un producto de ortopedia en farmacia, se abre la posibilidad de recomendar productos complementarios, como cojines antiescaras o protectores, lo que mejora la experiencia del paciente y aumenta las ventas en la farmacia, además de la confianza, por lo que la relación se extiende durante la duración de la patología”. Por último, considera que se debe destacar la flexibilidad para el paciente, pues hay ocasiones en las que se necesitan soluciones a necesidades temporales, como rehabilitaciones post quirúrgicas o lesiones transitorias.
Sin embargo, pese a los aspectos positivos que tiene el alquiler de aparatos ortopédicos, esta puede no ser siempre la mejor opción. Por ejemplo, en el caso de personas mayores con condiciones crónicas para las que se requiere una solución a largo plazo. Ante esta situación, los pacientes muy probablemente preferirán comprar, pues “la inversión inicial se justifica por el uso prolongado”.
Por eso, para Félix Talavera lo idóneo es que los propietarios de la farmacia busquen “una solución mixta que permita ofrecer un alquiler con opción a compra”. En esta línea, aclara que existen empresas especializadas en alquiler de ortopedia para farmacias “que ofrecen soluciones iCloud y donde el alquiler es 3.0”. Es decir, se incluye la financiación del mismo con la compra del producto. A juicio del responsable del programa formativo de Cuidándonos, lo mejor es “integrar ambas opciones como servicios complementarios, pues el alquiler no solo fomenta la asistencia sanitaria personalizada, sino que también actúa como una herramienta para ampliar el catálogo de servicios de la farmacia sin grandes inversiones iniciales”.
Rol del farmacéutico
El papel de los farmacéuticos en la atención de personas mayores que necesitan apoyo ortopédico es incuestionable, pero Félix Talavera tiene claro que “para trabajar esta categoría desde la farmacia es primordial capacitar al equipo de farmacia para que se conviertan en asesores de confianza”.
Bajo el criterio de este experto, el farmacéutico tiene que formarse para poder realizar una evaluación personalizada de cada paciente. De este modo, podrá intensificar la solución más adecuada según la patología, el entorno y las necesidades únicas de cada persona.
Además, el profesional debe recibir formación en dispensación y uso para poder explicarle tanto al paciente como a su cuidador, si es que lo tiene, cómo manejar de forma adecuada el dispositivo para maximizar su efectividad y prevenir posibles lesiones por hacer un mal uso de él. Por último, el farmacéutico debe prepararse para poder recomendar hábitos saludables y la incorporación a la rutina de ejercicios terapéuticos, como los del programa Vivifrail, que complementen el uso de productos ortopédicos.
En relación a esto, cabe apuntar que los ejercicios físicos son vitales para sacarle el máximo partido a los aparatos de ortopedia. Es por ello que los programas formativos sobre este ámbito dirigidos a los profesionales de farmacia han de enseñar ejercicios destinados a prevenir el deterioro funcional y la mejora de la calidad de vida de las personas mayores.
Estos ejercicios, comenta Félix Talavera, han de servir para fortalecer los músculos, mejorar el equilibrio y ganar en flexibilidad y movilidad articular. Para lograr el primero de los objetivos pueden ser muy buenos los ejercicios con bandas elásticas. El equilibrio, por su lado, puede mejorarse realizando tareas tan sencillas como caminar en línea recta o sostenerse en una pierna. Por último, realizar estiramientos suaves puede servir para prevenir contracturas y otorgarle más autonomía al paciente.
Conocer todo esto es esencial para que el farmacéutico sepa qué recomendar según las necesidades particulares de cada persona. Sin embargo, el profesional formado también tendrá la capacidad de supervisar su implementación.
Con todo esto, Félix Talavera opina que lo ideal es “encontrar una empresa 360º que ofrezca formación, distribución, alquiler y venta de la categoría de ortopedia a las farmacias para identificar estas necesidades, ofreciendo soluciones adaptadas que combinan un área operacional, un área financiera y un área comercial orientada a la dispensación de ortopedia”. Bajo su experiencia, todo ello convierte a la farmacia “en un centro de asistencia integral, capaz de responder a las demandas específicas de los pacientes”.
