El tratamiento para el exceso de peso requiere un enfoque sistémico que actúe a través de tres pasos clave: los alimentos que ingerimos, el consumo de energía y el drenaje de líquidos.

El número de personas que están insatisfechas con sus cuerpos y luchan con las básculas aumenta constantemente. En España, el sobrepeso y la obesidad son cada vez más prevalentes. De hecho, según estudios recientes, el 56% de los adultos españoles tienen sobrepeso u obesidad y uno de cada tres niños se enfrenta al mismo problema.
Estos trastornos pueden estar estrechamente relacionados con una variedad de patologías, incluidas las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la presión arterial alta y los problemas respiratorios. El sobrepeso y la obesidad no solo pueden reducir significativamente la calidad de vida, sino también aumentar el riesgo de mortalidad prematura.
Un enfoque sistémico para el control de peso
El control de peso debe abordarse, principalmente como un objetivo de salud y no exclusivamente estético. Hoy en día, la investigación científica ya no se centra solo en el peso corporal, sino también en la composición corporal, la distribución de la grasa y la salud del cuerpo en general. Por lo tanto, el tratamiento de control de peso requiere un enfoque sistémico que actúe a través de tres pasos clave: los alimentos que ingerimos, el consumo de energía y el drenaje de líquidos.
- Nutrición y control de la glucemia. Después de una comida, especialmente si es rica en carbohidratos simples, los niveles de azúcar en sangre (glucemia) aumentan al estimular la liberación de insulina. Sin embargo, los picos glucémicos posprandiales elevados conducen a la acumulación de grasas (gran parte del azúcar se transforma en grasa) y al bloqueo del uso de las reservas, un proceso que nos genera una sensación de hambre precoz. Por el contrario, un aumento gradual del azúcar en la sangre permite que el cuerpo utilice las reservas de grasa para obtener energía y no sentir hambre inmediatamente después de una comida. Comer alimentos de bajo índice glucémico, como cereales integrales, legumbres y verduras sin almidón (alcachofas, broccoli, verduras de hoja verde…), ayuda a mantener estable el nivel de azúcar en sangre.
- Gestión de reservas energéticas. La acumulación excesiva de grasa conduce a un aumento en el volumen y del número de células en el tejido adiposo (adipocitos). Cuando estas células ya no pueden gestionar toda la grasa, liberan sustancias en la sangre que pueden causar inflamación y problemas en varios órganos. Además, puede haber altos niveles de ácidos grasos (no almacenados por las células grasas) en la sangre, lo que puede ralentizar el metabolismo energético y aumentar el hambre y el cansancio. De este modo, se crea un círculo vicioso que favorece posteriormente una mayor acumulación de grasa. En esta condición de bloqueo metabólico, es importante actuar sobre todos los órganos implicados en el metabolismo de las grasas, como el tejido adiposo, el hígado y el hipotálamo, para reactivar todo el organismo.
- Drenaje metabólico. Cuando existe un exceso de peso, el cuerpo tiende a retener más líquidos, dado que el sistema linfático, que gestiona el intercambio con el sistema circulatorio sanguíneo y asegura el equilibrio hídrico de los tejidos, no funciona correctamente. Esta situación ralentiza el drenaje de líquidos que, junto con proteínas y lípidos, se estancan en los tejidos, favoreciendo la inflamación. Por lo tanto, un tratamiento eficaz para controlar el exceso de peso debe considerar estas tres fases.
Soluciones naturales útiles para evitar el exceso de peso
Actualmente, existen soluciones 100% naturales, efectivas, seguras y basadas en evidencias científicas. Concretamente, existen productos formulados con complejos vegetales que actúan sobre las diferentes fases del control de peso. Por ejemplo, es posible ayudar a contrarrestar la acumulación de grasa abdominal, regulando la absorción de azúcares y carbohidratos, con productos formulados con complejos vegetales a base de polisacáridos. Estas sustancias actúan en el intestino formando un gel altamente viscoso que favorece el control del pico glucémico y, además, aumenta la sensación de saciedad a la vez que reduce el apetito.
Para una acción específica sobre el metabolismo de las grasas, se pueden tener en cuenta productos a base de complejos vegetales con extractos de Té Verde, Mate, Cardo Mariano y Semillas de Uva. El té verde favorece la termogénesis y, por tanto, el consumo de energía. El mate tiene una acción más específica sobre el metabolismo de las grasas ya que favorece su degradación, mientras que el cardo mariano apoya la función hepática, que es esencial para el control de la grasa en el cuerpo. Las semillas de uva mejoran la funcionalidad de la microcirculación, además de tener una acción antioxidante.
Por último, podemos encontrar productos a base de complejos vegetales con extractos de trigo sarraceno, rusco, diente de león, vara de oro y ortosifón que favorecen el drenaje de los líquidos corporales y mejoran la funcionalidad del sistema vascular (linfático y venoso).
Combinados a un estilo de vida adecuado, estos mecanismos de acción contribuyen a un enfoque natural y sostenible del control del peso y del bienestar del cuerpo y el medio ambiente.
La prevención: clave
Adoptar un estilo de vida saludable puede marcar una gran diferencia en su bienestar y calidad de vida. Estos sencillos consejos te pueden ayudar a conseguirlo:
- Comer 2 porciones de frutas y 2 de verduras frescas de temporada.
- Mantener el peso corporal dentro de los valores de normopeso (IMC entre 18,5-25)
- Realizar de actividad física moderada o intensa, preferiblemente todos los días.
- Controlar su ingesta de grasas (no más del 30% de su energía diaria) y reemplazar la mayoría de las grasas saturadas con grasas insaturadas.
- Reemplazar la carne grasa y los productos cárnicos con legumbres, pescado, aves o carne magra.
- Tomar leche y productos lácteos (kéfir, leche fermentada, yogur y queso) que sean bajos en grasa y sal.
- Seleccionar alimentos bajos en azúcar y consumir azúcares libres con moderación, limitando la frecuencia de bebidas azucaradas y dulces.
- Elige una dieta baja en sal. La ingesta total de sal no debe exceder una cucharadita (5 g) por día, incluida la sal presente en el pan y en los alimentos procesados, conservas y curados.
- Preparar los alimentos de forma segura e higiénica. Cocinar al vapor, al horno, hervir o cocinar en el microondas para reducir la cantidad de grasa añadida.
El sobrepeso y la obesidad son problemas de salud importantes y cada vez más frecuentes. Sin embargo, combinando buenos hábitos y adoptando estrategias efectivas de control de peso, e posible mejorar la salud de la población. El farmacéutico puede desempeñar un papel importante en la promoción de un estilo de vida saludable y las acciones que puede tomar para tratar el exceso de peso de manera equilibrada.

