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El estrés, uno de los desencadenantes de la piel sensible con tendencia a rojeces: 9 de cada 10 pacientes ven afectada su calidad de vida

La piel sensible con tendencia a rojeces puede reaccionar ante factores como el estrés, los cambios de temperatura, el sol o determinados cosméticos.

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El estrés puede intensificar la reactividad de una piel sensible y con tendencia a las rojeces, pero sus efectos pueden ir mucho más allá de lo que vemos frente al espejo. Según un estudio impulsado por LETI Pharma, el 89% de las personas con rosácea afirma que esta condición afecta negativamente a su calidad de vida y el mismo porcentaje asegura sentirse observado por tenerla.

Cuando hablamos de rosácea y piel sensible con rojeces, la conversación suele centrarse en aquello que resulta más evidente: enrojecimiento facial, sensación de calor, aparición de vasos sanguíneos visibles o molestias en la piel. Sin embargo, para quienes conviven con esta condición existe también una dimensión menos visible que puede afectar a su día a día.

La preocupación por la apariencia de la piel, la inseguridad o la sensación de estar siendo observado pueden formar parte de la experiencia de las personas con rosácea. Según el estudio de LETI Pharma, el 78% asegura haberse sentido avergonzado en algún momento y el 84% reconoce haber estado preocupado por su piel. Además, un 31% afirma haber limitado determinadas actividades sociales a causa de la rosácea, especialmente aquellas que pueden favorecer el enrojecimiento facial.

Es una realidad que conoce de primera mano Esmeralda Moya, actriz y embajadora de LETI SR dentro de la campaña «Pieles que piensan»: «A veces un cambio de temperatura, una reunión importante, una noche con menos descanso o, simplemente, una semana de más estrés puede reflejarse inmediatamente en mi rostro», explica la actriz, que admite que durante mucho tiempo vivió sus rojeces como «algo puntual» hasta darse cuenta de que formaban parte de su día a día.

¿Por qué aparecen o se intensifican las rojeces?

«La piel sensible con rojeces es una piel que reacciona de manera exagerada a estímulos que, en principio, deberían ser bien tolerados. Los pacientes suelen describir sensaciones de calor, escozor, tirantez, picor o ardor, acompañadas de un enrojecimiento que aparece y desaparece», explica la Dra. Borregón. La especialista advierte de que, si estos episodios se repiten de forma continuada, la inflamación puede cronificarse y, en personas con predisposición, derivar en rosácea.

Entre los principales factores que pueden desencadenar o empeorar las rojeces se encuentran:

La relación entre las emociones y la piel

En este contexto, LETI SR incorpora la Neuro Cosmetic Science, una aproximación basada en la interacción entre el sistema cutáneo y el nervioso, orientada a disminuir la hiperreactividad neurosensorial y ayudar a mantener la piel más calmada. A este enfoque se suma la Doble Protección Microvascular, que actúa sobre la cohesión de los capilares y la estructura dérmica que los sustenta.

Identificar las rojeces y consultar al especialista

A pesar de su impacto, los primeros signos de rojeces no siempre conducen directamente a una consulta médica. Según el estudio de LETI Pharma, solo una de cada tres personas acude al médico como primera opción cuando aparecen los primeros síntomas; un 39% recurre inicialmente a la farmacia y un 29% busca información en internet o entre familiares y amigos.

«Hablamos de factores tan cotidianos como los cambios de temperatura, el sol, el estrés, algunos cosméticos, el ejercicio físico o incluso determinadas comidas o bebidas. Si observamos que alguno de estos factores nos produce rojeces o incomodidad en la piel, es el momento de acudir al dermatólogo para que pueda hacer un diagnóstico fiable», apunta la Dra. Borregón.

En España, se estima que la rosácea afecta aproximadamente a un 10% de la población, con mayor incidencia en mujeres de entre 30 y 50 años.

Una rutina específica para una piel sensible con rojeces

El cuidado diario debe adaptarse a las necesidades de este tipo de piel, con fórmulas específicas que ayuden a mantener la barrera cutánea, calmar la reactividad y protegerla frente a las agresiones externas. La gama LETI SR propone una rutina que combina limpieza, protección, cuidado intensivo y soluciones para los momentos de mayor intensidad de los síntomas.

  • LETI SR ProbioClean H2O Agua Micelar: limpieza suave de cara y ojos que respeta la barrera cutánea de las pieles sensibles.
  • LETI SR Fluido Anti-rojeces: cuidado protector para uso preferente en interiores, formulado para ayudar a reducir la reactividad y proteger frente a factores externos como la luz azul.
  • LETI SR Crema Anti-rojeces Mineral SPF30 / Crema Anti-rojeces Correctora SPF30: cuidado diario con protección solar mineral. La versión correctora incorpora pigmentos para ayudar a unificar visualmente el tono y atenuar la apariencia de las rojeces.
  • LETI SR Contorno de Ojos: cuidado específico para la zona periocular de las pieles sensibles con rojeces, con acción protectora y anti-aging.
  • LETI SR Serum Anti-rojeces: fórmula concentrada para un cuidado intensivo que ayuda a reducir visiblemente las rojeces, reforzar la función barrera y reparar la piel.
  • LETI SR Bruma Anti-rojeces Activa: cuidado de rescate para los momentos de mayor intensidad, que aporta frescor y ayuda a aliviar la sensación de ardor asociada a los episodios de flushing.
  • LETI SR Cápsulas: complemento alimenticio para acompañar el cuidado tópico, especialmente recomendado en épocas de mayor intensidad de los síntomas.