Con el lema “Haciendo lo difícil consigues lo imposible” tendrá lugar el IX Congreso Nacional de Farmacéuticos Comunitarios, del 19 al 22 de octubre en Bilbao, en el que “el principal reto ha sido sacar a relucir toda nuestra imaginación y capacidad de adaptación”, declara Sonia Sáenz de Buruaga.
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Este será el único congreso del año en materia de farmacia comunitaria, afirma Sonia Sáenz de Buruaga, farmacéutica comunitaria en Bilbao, Presidenta de SEFAC Euskadi y del comité organizador del IX Congreso Nacional de Farmacéuticos Comunitarios de Sefac. Volcada en su trepidante labor, reconoce que supone un reto enorme organizar un Congreso Virtual.
¿Qué supone organizar un Congreso Virtual, a diferencia de los anteriormente celebrados?
Supone un reto enorme, ya que no se trata solo de lo novedoso del formato, sino por el motivo por el que se ha optado por esta opción, que no es otro que la situación pandémica que vivimos, desde hace meses y que nos ha hecho a todos cambiar nuestra forma de vida. Pero en SEFAC nos gustan los retos y, al mismo tiempo, es una gran motivación porque nos da la oportunidad de demostrar que, como dice el lema del congreso, cuando uno trabaja lo difícil es capaz de alcanzar lo imposible. Además, también es una gran responsabilidad, porque la pandemia ha obligado a suspender muchos congresos y nosotros vamos a celebrar el único congreso del año en materia de farmacia comunitaria.
¿Cuál ha sido el principal reto en la articulación del Congreso Virtual?
El principal reto ha sido sacar a relucir toda nuestra imaginación y capacidad de adaptación. Los farmacéuticos comunitarios somos expertos también en eso, pues hemos vivido muchos cambios a lo largo de nuestra historia y hemos salido airosos. Adaptar toda la estructura del congreso presencial a un modelo virtual en tan poco tiempo no ha sido fácil, pero se ha hecho un gran trabajo y disponemos de una plataforma que va a ofrecer un abanico enorme de posibilidades, para que el congresista viva el congreso con la cercanía que encontraría en el modelo presencial. Ese es nuestro gran reto ahora: transmitir a los farmacéuticos que el congreso virtual va a ser mucho más que una sucesión de conexiones o vídeos y que el nivel de interactuación con otros compañeros, con ponentes y con patrocinadores, va a ser muy elevado.
¿Cree que los farmacéuticos están acostumbrados a las nuevas tecnologías?
Creo que nuestra profesión ha avanzado mucho en este terreno. Y lo ha hecho no solo porque como profesión sanitaria y científica tienes que tener una actitud y una mentalidad abierta a los avances de todo tipo, sino porque desde hace años trabajamos en el día a día con herramientas tecnológicas como la receta electrónica. No obstante, el avance de las nuevas tecnologías en los últimos años ha sido brutal (aplicaciones, programas informáticos, impresiones 3D, telemedicina, etc.) y exige actualizar conocimientos. Por eso, en el programa del congreso hay varias sesiones al respecto. De hecho, la conferencia inaugural la impartirá Michel Van de Beek, que es un farmacéutico neerlandés experto en tecnologías y quien nos va a exponer qué es lo que nos puede deparar el futuro en este terreno.
¿Cuáles serán los principales temas del Congreso?
Una de las grandes ventajas del programa es su variedad con sesiones en distintos formatos y contenidos para el gusto de todos, siempre con su correspondiente vertiente científica. Contamos con más de 40 sesiones entre mesas redondas, simposios, talleres, sesiones prácticas y hemos incorporado en esta edición la modalidad encuentro con el experto para profundizar y preguntar todo lo que queramos sobre el tema al ponente. Algunos de los temas más relevantes que tocaremos será el valor de la indicación farmacéutica en el marco del Sistema Nacional de Salud, hablaremos también del rol del farmacéutico en la pandemia de la COVID-19, sobre los bulos en salud y cómo combatirlos, tendremos también la visión de los partidos políticos sobre el papel asistencial de los farmacéuticos comunitarios y abordaremos los últimos avances en patologías, cronicidad, gestión de servicios profesionales farmacéuticos asistenciales, desarrollo profesional, vacunación y un largo etcétera. Por si fuera esto poco, hemos adaptado los horarios para facilitar que el congresista puede tener más flexibilidad a la hora de seguir el programa y las sesiones, podrán verse en directo o en diferido y todo ello con una cuota de inscripción un 70% más económica que en el congreso presencial, sin moverse de casa o de la farmacia.
¿Se hablará del papel del farmacéutico durante y después del confinamiento?
Sí. El programa incluye una mesa redonda sobre la gestión de pandemias y la COVID-19, en la que expertos de distintos ámbitos hablarán sobre lo que hemos vivido y sobre la labor de los farmacéuticos. Será un buen momento, en pleno otoño, para ver qué hemos aprendido y cómo lo ponemos en práctica, para no volver a caer en algunos de los errores cometidos hasta la fecha.
¿Cómo será el formato de las ponencias? ¿El networking será igual que en anteriores ediciones?
Como he comentado antes, hay sesiones en distintos formatos y en todas ellas está previsto que el congresista pueda interactuar con los ponentes, bien a través de chats, televoto, etc. Además, también se podrá contactar con los ponentes por privado, comunicarse con otros congresistas y en la zona de stands no solo visitar los contenidos de los patrocinadores, sino también cerrar entrevistas privadas con los delegados. En este punto, me gustaría también hacer un reconocimiento a los patrocinadores que, pese a las dificultades y a la crisis, han seguido apostando por el congreso de SEFAC y han entendido perfectamente el cambio al formato virtual.
¿Qué estimación tiene en cuanto a número de participantes?
Es muy difícil hacer una previsión, porque no tenemos una referencia previa, al ser la primera vez que hacemos un congreso virtual, con la dificultad añadida de que estamos inmersos en una pandemia y los farmacéuticos, como otros profesionales sanitarios, hemos vivido meses muy difíciles. No obstante, nuestro reto es, como en otros congresos de SEFAC, superar las cifras de años anteriores. En la edición de 2018 en Alicante participaron 1.500 congresistas, por lo que nuestra meta es superar esa cifra. Por el momento, ya se ha superado el número de comunicaciones científicas enviadas al congreso, con más de 500. Esto supone un crecimiento del 22% respecto a 2018 y nos va a servir para visibilizar toda la labor clínica y asistencial que los farmacéuticos hemos realizado durante los primeros meses de pandemia. Este dato nos anima y, aunque aún hay que trabajar mucho, estamos convencidos de que el congreso tiene suficientes alicientes para obtener el respaldo de la profesión y superar las cifras de asistencia. Además, tenemos preparadas algunas sorpresas para los congresistas que espero que les resulten muy gratas.
La recepción de comunicaciones está siendo un éxito con más de 500 ¿a qué se debe?
Creo que desde hace años hay una evolución clara en la profesión y un cambio de mentalidad sobre la importancia que tiene registrar y documentar la actividad clínica, sanitaria y asistencial, que se lleva a cabo en las farmacias comunitarias. Esto no siempre es fácil, pues requiere un esfuerzo, pero se está haciendo. Además, la pandemia nos ha dado la oportunidad de documentar científicamente muchas intervenciones en salud que respaldan el valor de nuestra profesión como agentes sanitarios, en consultas de indicación farmacéutica, en atención domiciliaria, en educación para la salud, en dispensación de medicamentos de diagnóstico hospitalario… Todo esto nos debe servir para que las autoridades vean que no se puede prescindir de la figura del farmacéutico comunitario y que ahí tienen que implicarnos en las estrategias de salud de una forma mucho más importante que hasta ahora. Hemos demostrado ser el primer eslabón de la cadena sanitaria, el que ha estado ahí y seguimos estando y esto lo necesita el sistema y también el paciente.
¿Qué razones le daría a un farmacéutico para asistir a este Congreso?
Los congresos de SEFAC siempre son una experiencia única y en esta ocasión lo es por partida doble: por las circunstancias en las que lo hemos tenido que terminar de organizar y por el nuevo formato. Podíamos haberlo retrasado o suspendido, como han hecho otras organizaciones, pero el espíritu de SEFAC es inconformista y vanguardista y, al igual que el farmacéutico comunitario, no ha bajado los brazos ante la pandemia, nosotros como sociedad científica tampoco lo hemos hecho y hemos decidido seguir adelante. Porque también creemos que, precisamente, en estos momentos es cuando el farmacéutico necesita más apoyo, más formación, más conocimiento. Y esto lo podemos transmitir a través del congreso. Un congreso, además, que tiene muchas ventajas: la primera es obvia, y es que hace un ejercicio de responsabilidad garantizando la salud de los congresistas al ser virtual, pero también es un congreso más accesible, pues ya no necesitas desplazarte; es un congreso más flexible, pues puedes seguir las sesiones cuando mejor te encajen en tu horario en directo o diferido, y, por último, es un congreso más económico, pues no tienes que invertir en viajes ni alojamiento y la inscripción es más baja. No conozco a nadie que se haya inscrito en un congreso de SEFAC que se haya arrepentido y estoy segura de que en esta ocasión va a ser igual. Así pues, les diría a los compañeros que se conecten para seguir conectados con la profesión y con las últimas novedades en evidencia científica y formación.
FRASES DESTACADAS
“Disponemos de una plataforma que va a ofrecer un abanico enorme de posibilidades, para que el congresista viva el congreso con la cercanía que encontraría en el modelo presencial”
“Algunos de los temas más relevantes que tocaremos será el valor de la indicación farmacéutica en el marco del Sistema Nacional de Salud”
“La pandemia nos ha dado la oportunidad de documentar científicamente muchas intervenciones en salud que respaldan el valor de nuestra profesión como agentes sanitarios”
