Más de 24.000 personas fallecen al año en España por bacterias resistentes a antibióticos, una cifra 20 veces superior a los fallecidos por accidentes de tráfico. Se estima que las multirresistencias podrían suponer la primera causa de muerte en el mundo para el año 2050, con 10 millones de fallecimientos anuales.

El impulso de la innovación con enfoque ‘One Health’ y la formación de especialistas vía MIR en enfermedades infecciosas son esenciales para frenar el avance de las bacterias multirresistentes en España. Esta ha sido una de las principales conclusiones de la jornada-debate “¿Estamos preparados para una era post-antibiótica?”, celebrada este viernes en el Congreso de los Diputados por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).
“Sólo actuando juntos, con políticas públicas sólidas y un enfoque ‘One Health’, podremos proteger la eficacia de los antibióticos y construir un futuro más seguro para todos”, ha señalado María Jesús Lamas, directora de la Aemps, durante su ponencia.
La jornada ha reunido a decisores y legisladores político-sanitarios, colectivos de pacientes y profesionales sanitarios involucrados en el manejo y uso de los antibióticos para abordar la ‘pandemia silenciosa’ de las resistencias antimicrobianas. Más de 24.000 personas fallecen al año en España por superbacterias, una cifra 20 veces superior a los fallecidos por accidentes de tráfico, según un estudio impulsado por SEIMC y publicado en The Lancet. Y, a nivel global, se estima que las multirresistencias podrían suponer la primera causa de muerte en el mundo para el año 2050, con 10 millones de fallecimientos anuales.
Con el objetivo de atenuar los efectos de las superbacterias, los expertos reunidos en la Cámara Baja han abogado por impulsar una innovación ‘One Health’ que optimice el uso de antibióticos. Este enfoque reconoce la interconexión entre la salud humana, la salud animal y la salud medioambiental a través de la circulación de bacterias resistentes y, en consecuencia, la necesidad de fomentar intervenciones multisectoriales. Como ejemplo, la jornada ha hecho alusión a la capacidad de los nuevos antibióticos y terapias con fagos para abordar simultáneamente y de forma precisa infecciones en humanos y animales, ofreciendo así una alternativa de tratamiento sostenible.
Especialidad MIR como respuesta
La formación de los especialistas en enfermedades infecciosas ha sido otra de las claves ofrecidas para hacer frente al avance de las multirresistencias, cuyo manejo entra ya dentro del campo de la medicina personalizada, según los expertos. “Entramos en una era en la que cada bacteria tiene su propio mecanismo de resistencia y necesita un antibiótico específico. Por ello, en un contexto de rápido avance de las resistencias, es esencial reforzar la formación con una especialidad MIR plena y alineada con los estándares europeos, lo que no cumple un ACE. Esta permitiría optimizar la selección del tratamiento antibiótico, un factor doblemente relevante en el caso de infecciones tiempo-dependientes”, ha explicado el Dr. Francisco Javier Membrillo, presidente de SEIMC, durante la inauguración del acto.
Es el caso de la sepsis, una afección potencialmente mortal que demanda una intervención rápida y ajustada a cada paciente a cargo de un especialista en enfermedades infecciosas. “Por mi experiencia, sé que la sepsis puede avanzar muy rápido y poner en riesgo la vida en pocas horas. En esta enfermedad, cada hora de retraso en la selección del tratamiento antibiótico adecuado aumenta el riesgo de muerte en un 8%. En mi caso, un diagnóstico y un tratamiento a tiempo marcaron la diferencia”, ha relatado Marianne Haverkamp, Co-Chair del Global Sepsis Alliance Survivors and Families Committee y superviviente de un shock séptico.
Formación homogénea y de calidad
En clave internacional, la jornada también ha analizado el estatus de la formación europea en el área de enfermedades infecciosas, a través de una ponencia del presidente de la sección de Enfermedades Infecciosas de la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS-ID), el Prof. Jean-Paul Stahl.
“Ante el desafío de las multirresistencias, Europa necesita una formación homogénea de alta calidad que garantice unos estándares comunes y facilite la movilidad entre países. Desafortunadamente, los médicos formados en España no pueden acceder al examen común europeo al no existir una especialidad reconocida de Enfermedades Infecciosas en el país, caso único en la Unión Europea. Es fundamental avanzar hacia su plena incorporación para que puedan contribuir a la lucha contra las resistencias antimicrobianas y la mejora de la salud pública, tanto a nivel nacional como en Europa”, ha asegurado.
Se calcula que las infecciones resistentes generan unos costes directos estimados superiores a los 2.000 millones de euros anuales en España, incluyendo hospitalizaciones prolongadas y fracasos terapéuticos.

