La vacuna de la gripe confiere inmunidad un máximo de 12 meses, por lo que es preciso revacunarse cada año para reforzar las propias defensas y que se adapten a las nuevas cepas circulantes, que este invierno serán la H1N1, H3N2 y dos cepas B
La vacunación antigripal, que arrancará en breve, es útil para prevenir la infección por gripe, los contagios en la población y complicaciones graves como la neumonía.
Está especialmente indicada en grupos de riesgo como los enfermos crónicos, las mujeres embarazadas y los ancianos de más de 65 años, según el Dr. Francisco Sanz, neumólogo del Hospital General de Valencia y miembro del Área de Infecciones Respiratorias de SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica).
Funciones y calendario de la vacuna antigripal
La vacuna antigripal para prevenir la infección por gripe se prepara cada año en función de las cepas circulantes del virus de la gripe que se observan del invierno anterior y durante el invierno del hemisferio sur. Con estos datos, la vacuna antigripal recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la temporada 2019-2020 es la de una vacuna trivalente, de composición mixta, ya que contiene cepas del virus A, H1N1 y H3N2, y una cepa del virus influenza B, si bien en algunas poblaciones de riesgo se administra una vacuna tetravalente, de la misma composición que la vacuna trivalente, pero con dos cepas del virus influenza B.
La vacunación se inicia a mediados de octubre, antes de que caigan drásticamente las temperaturas, porque la inmunidad frente al virus tarda en desarrollarse unas cuatro semanas.
Asimismo, las personas que pertenecen a grupos de riesgo de contraer la infección deben vacunarse cada año porque la vacuna confiere una protección estacional.
“El pico de la epidemia de gripe se suele producir en enero o febrero, por lo que conviene que las personas que necesitan la vacuna, por pertenecer a alguno de los grupos de riesgo, estén vacunadas un par de meses antes para desarrollar los anticuerpos contra el virus de la gripe y estar preparados frente a la infección. Deben revacunarse cada año porque las cepas circulantes cambian y puede haber pequeñas mutaciones antigénicas que impliquen que los anticuerpos que desarrollen frente a la vacuna no sean tan eficaces. Además, cuando llegan las temperaturas invernales, los anticuerpos frente a la gripe están prácticamente agotados y es preciso reforzarlos con una nueva vacuna antigripal, ya que esta ofrece una garantía de inmunidad de 12 meses”, explica el Dr. Sanz.
“En resumen, revacunarse de la gripe cada año permite reforzar las propias defensas y que estas se adapten a las cepas de gripe que circulan cada año, según informan los organismos como el CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades), el ECDC (Centro Europeo para el Control de Enfermedades) y el Ministerio de Sanidad”, añade el Dr. Sanz.
Datos sobre la vacuna de la gripe
La gripe no es una infección banal y, además, es masiva, ya que puede afectar a un gran número de personas cada año. Así, en la temporada 2017-2018, hubo en España 700.000 casos leves, 52.000 casos de ingresos hospitalarios, de los cuales 14.000 desarrollaron complicaciones graves y 3.000 ingresaron en la UCI (unidad de Cuidados Intensivos). Asimismo, se estima que unas 15.000 muertes en España estuvieron relacionadas con la gripe, según datos del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España (SVGE) del Instituto de Salud Carlos III.
SEPAR insiste en la importancia de vacunarse frente a la gripe, tanto para prevenir la enfermedad en uno mismo, así como sus complicaciones, ingresos hospitalarios y muertes relacionadas con ella, como para evitar contagiar a otras personas. Los grupos de riesgo en los que esta vacuna es especialmente útil son los enfermos crónicos respiratorios, con asma u otras afecciones, los cardiológicos, con diabetes, obesidad o problemas metabólicos; las mujeres embarazadas en cualquier trimestre del embarazo y los ancianos.

