Se define como un todoterreno a la hora de practicar actividad física, pero lo cierto es que Marcos López, uno de los rostros más populares de la televisión actual, también ha tenido que tocar distintos palos en el mundo profesional de la información.
Tras su paso por Canal + y el programa deportivo Estudio Estadio de TVE, recaló en los telediarios de la cadena pública en 2010 para cambiar de registro y hablarnos sobre política, economía y cultura. El periodista madrileño nos abre las puertas de la redacción para confesarnos, entre otras, su afición al consumo de productos naturales y al cuidado de su garganta.
Último Premio Própolis a la Voz del Año otorgado por INFITO, junto a dos vozarrones de la canción como Edurne y Daniel Diges: ¿tiene Marcos López futuro en el mundo de la música, o es de los que sólo se atreve en la ducha?
(Risas) No no, para nada. Tengo muy mal oído.
En un país que ha cosechado grandes voces en los medios de comunicación, ¿se siente usted privilegiado al recibir este galardón?
Siempre se agradecen los premios, aunque en este caso no he hecho nada para merecerlo. Es mi voz, por tanto no es algo que me haya tenido que “currar”.

Díganos, ¿qué voces de la historia viva del periodismo español han sido referentes para usted? ¿Por qué?
Voces muchas, la verdad. Yo consumía mucha radio y televisión de pequeño. Se me vienen a la cabeza nombres como el de José Félix Pons, Héctor Quiroga, Juan José Castillo, José María García, Félix Rodríguez de la Fuente, Ramón Trecet, el doblador de los documentales de Jacques Cousteau… Podría hacer una lista con doscientas voces que he seguido u oído a lo largo de los años.
Aquí en la cadena pública tenemos buenas voces: Ana Blanco tiene una voz muy suave, muy agradable; y la de María Escario también me gusta mucho.
En el periodismo audiovisual (radio y televisión), la voz supone un X por ciento en el éxito o trayectoria de un profesional. Póngale una cifra a la X.
Te diría que más de la mitad, más de un 50% seguro. Si tu voz es floja, o muy ronca, o tienes voz de pito, es difícil compensar eso. Dicho esto, es cierto que ahora hay periodistas que compensan una voz aparentemente deficiente con una personalidad arrolladora, unos conocimientos y una experiencia bien labrada.
¿Conocía usted los beneficios del própolis? ¿Forma parte de su botiquín de socorro?
Reconozco que sólo lo tomaba cuando estaba flojito de la garganta; sin embargo, ahora lo tomo a diario. Cuando vas cumpliendo años y adquieres algo de experiencia, aprendes a prevenir.
Por cierto, ¿es usted muy propenso a cogerse resfriados o tener afecciones de garganta?
Sí, enseguida cojo frío en la garganta. En verano, siempre me pongo un pañuelo al cuello mientras estoy en la redacción para protegerme del aire acondicionado.
¿Qué hábitos o medidas suele adoptar para cuidar su voz?
Lo dicho, pañuelito cuando hay riesgos de aires y corrientes. También intento gritar poco.
Efectivamente, en la entrega de los Premios usted dijo que intentaba no forzar la voz y no gritar… ¿Tiene fama de “gritón” en la redacción de Informativos?
(Risas) Fama no sé, pero sí que tiendo a hablar más alto de lo necesario.
Si no me equivoco, hasta 2010 usted había trabajado fundamentalmente en el área de Deportes. Del “tarjeta roja y expulsión” al proceso independentista catalán y las cuentas de un tal Bárcenas en Suiza. ¿Cómo vivió la transición? ¿Echa de menos la libertad de opinión más propia del periodismo deportivo?
Al principio sí cuesta. Son muchos asuntos de los cuales tienes que tener un mínimo de conocimiento. Pero también me resulta apasionante, de alguna forma siempre hay noticias de alcance. Ten en cuenta que, además de la información deportiva, existen otras cinco secciones en el TD: nacional, internacional, economía, sociedad, y cultura.
Además de hablar de deporte frente a una cámara, ¿le gusta practicarlo? ¿Cuál es su especialidad?
Lo practico todo lo que puedo, aunque no sé si podría hablar de una especialidad en concreto. Hago kárate (soy cinturón negro), pesas, también salgo a correr, juego de vez en cuando al baloncesto… Y además de todo esto, en verano monto en bici y nado. Vamos, que soy un adicto.
¿Tiene tiempo para llevar una dieta saludable y equilibrada, o se ha rendido ya a la comida precocinada y los “take-aways” que sobrevuelan las redacciones de los medios?
Llevo una dieta normal. Como casi de todo, tanto comida precocinada como cocinada, aunque cada vez más intento alejarme de las grasas y los dulces.

¿Es usted usuario habitual de productos naturales y complementos alimenticios?
Sí, sobre todo de jalea real con ginseng, própolis, vitaminas y minerales.
En octubre dio el pregón en la Fiesta de la Vendimia de Rueda. ¿Es usted un apasionado del vino?
Apasionado no, pero me gusta mucho, cada vez más. Es rico y sano en cantidades moderadas.
¿Se ve en la cadena pública dentro de diez años? ¿O tiene otros proyectos en mente?
Me veo aquí, sí. Estoy muy cómodo en la televisión pública, creo que es el mejor sitio para ejercer de informador.
