La piel sufre alteraciones durante el tratamiento oncológico que, con dermocosmética específica y maquillaje apto para este tipo de piel, pueden ayudar a mejorar el estado de la piel y a disimular las posibles imperfecciones con total seguridad, mejorando así su calidad de vida.

Con el fin de concienciar a las personas con cáncer sobre la necesidad de cuidar la piel antes, durante y después de un tratamiento oncológico, los laboratorios Pierre Fabre han puesto en marcha los talleres de maquillaje y cuidado de la piel: ‘Maquillaje: corrector oncológico: verse bien para sentirse mejor’ y ‘Tu piel durante el cáncer: cuidados diarios para protegerla y calmarla’.
Impartidos en diferentes sesiones, en el marco de su movimiento Skin&Cancer, y del 20º Congreso Iberoamericano de Pacientes con Cáncer, organizado por el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), que se ha celebrado el pasado 29 y 30 de noviembre, bajo el lema ‘Cada parada una historia, cada historia una huella’.
Los tratamientos oncológicos suelen causar efectos secundarios en la piel como sequedad acompañada de prurito, fotosensibilidad, cambios de textura y color de la piel, eritema debido a una posible inflamación, sequedad de las mucosas, debilitamiento y pérdida del cabello y uñas, signos de cansancio, erupciones, cicatrices o la pérdida de cabello en las cejas. Por ello, Pilar Sánchez, farmacéutica y formadora de Pierre Fabre, subraya que “durante el tratamiento oncológico, la piel sufre alteraciones que, con dermocosmética específica y maquillaje apto para este tipo de piel, pueden ayudar a mejorar el estado de la piel y a disimular las posibles imperfecciones con total seguridad, influyendo de manera positiva también en su calidad de vida”. Además, estas complicaciones pueden influir negativamente en la vida personal y profesional de quienes las padecen, aunque un uso adecuado de cuidados dermocosméticos puede contribuir a minimizar su impacto.
Algunos de los temas de gran utilidad para las personas con cáncer que se han abordado son las texturas más indicadas para cada tipo de piel o el maquillaje de cejas. Así, el objetivo de estos talleres es brindar recursos y cuidados personalizados que posibiliten a los asistentes fortalecer su autoestima y les ayuden a conservar también su identidad.
Por su parte, Marta Marsal, Patient Centricity Manager de Pierre Fabre, ha incidido en la necesidad de concienciar a las personas que han tenido cáncer o que están recibiendo tratamiento de la importancia del cuidado de la piel. Una rutina sencilla basada en higiene, hidratación y fotoprotección puede mejorar notablemente el estado de la piel. Asimismo, Marsal ha hecho hincapié en la necesidad de que sean conscientes de la importancia de la fotoprotección: “La fotoprotección es un hábito que debería formar parte de la rutina diaria de todos, pero en quienes han pasado por un cáncer o están en tratamiento es especialmente importante reforzar este cuidado, ya que su piel suele ser más sensible y requieren una protección solar aún más rigurosa”, ha afirmado. Además, ha indicado que “no se trata solo de protegerse en verano o en días soleados, sino de incorporar la protección solar como una parte esencial del autocuidado durante todo el año”.
Asimismo, Begoña Barragán, presidenta de GEPAC, apunta que “cada año comprobamos cómo los talleres centrados en el cuidado de la piel se convierten en un apoyo fundamental para las personas con cáncer, no solo porque aportan herramientas prácticas, sino porque ayudan a reforzar su autoestima y a que se sientan acompañadas. Iniciativas como Skin&Cancer son esenciales para ofrecer información rigurosa, prevenir y manejar las toxicidades cutáneas que tanto preocupan a los pacientes, y reflejan la importancia de trabajar de forma conjunta entre profesionales sanitarios, laboratorios y asociaciones para mejorar realmente su calidad de vida.”
Skin&Cancer
Con el fin de mejorar la prevención, tratamiento y atención de las necesidades dermatológicas que requieren los pacientes con cáncer, los laboratorios Pierre Fabre han presentado este año el movimiento Skin&Cancer, una iniciativa puesta en marcha con la colaboración de un grupo multidisciplinar de profesionales sanitarios (oncólogos, farmacéuticos, dermatólogos, psico-oncólogos y enfermeros), y representantes de asociaciones de pacientes.
De esta forma, a través del movimiento Skin&Cancer, que ya cuenta con su propia página web, se pretende, además de tratar, prevenir el desarrollo de las toxicidades cutáneas que provocan las terapias oncológicas, informando a los pacientes sobre la importancia que tiene el cuidado de la piel antes, durante y después del tratamiento.

