Todas las revistas en la HEMEROTECA »

Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

La revista del canal farmacia

Cómo afrontar la astenia primaveral, por Julio Maset, médico de Cinfa

El 40% de población española es susceptible de padecer astenia primaveral, según la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Según la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), cuatro de cada diez personas españolas son susceptibles de padecer la conocida como astenia primaveral. Como explica Julio Maset, médico de Cinfa, “una vez despedimos al invierno y comienza la primavera, que nos brinda temperaturas más cálidas y más horas de luz, un alto porcentaje de personas puede experimentar una sensación de fatiga o debilidad generalizada que puede crearnos dificultades para llevar a cabo las tareas cotidianas con normalidad”.

La astenia (sensación subjetiva de debilidad, fatiga física y psíquica) puede llegar, además, acompañada de otros síntomas como dificultad para concentrarse, pérdida de memoria, dolor de cabeza, problemas para dormir y, en ocasiones, pérdida del apetito. También puede darse irritabilidad y un estado de ánimo más apático o bajo de lo habitual sin que, en apariencia, exista un motivo.

Esta sintomatología lleva a que muchas personas acudan a la consulta médica. Sin embargo, para el experto de Cinfa, “debemos tener claro que no se trata de una enfermedad y que, cuando decimos que una persona tiene astenia primaveral, tampoco estamos hablando de un diagnóstico médico. Asimismo, no existe evidencia científica que demuestre la relación estricta entre esa típica sensación de debilidad con la primavera, sino que se considera una respuesta adaptativa del organismo a cambios como el mayor número de horas de luz, el paso al horario de verano, la subida generalizada de las temperaturas y los cambios en la humedad y la presión atmosférica. También puede influir el hecho de que empezamos a dedicar más tiempo al ocio y a las aficiones deportivas”.

Cambios en las secreciones de hormonas

En concreto, se cree que la astenia primaveral se debe a un cambio de carácter hormonal en la regulación de nuestro organismo relacionado con la actividad del hipotálamo, una región cerebral muy sensible a las variaciones de los tiempos de luz y oscuridad. Ello provoca cambios en la secreción de hormonas como las endorfinas —asociadas a la sensación de bienestar, a una mayor vitalidad y a una menor percepción del cansancio—, la serotonina —implicada en la regulación del estado anímico y del estrés— y la melatonina —la hormona que nuestro organismo segrega durante las horas de oscuridad para ayudarnos a conciliar el sueño—.

“Por tanto, en este delicado equilibrio en el que las horas de luz son determinantes para la regulación de nuestros ritmos biológicos, puede hallarse el origen de estos cambios adaptativos a las nuevas condiciones ambientales de la primavera. Por explicarlo sencillamente, es como si nuestro cuerpo despertara de la ‘hibernación’, ya que el invierno es una estación caracterizada por las pocas horas de luz y las temperaturas más bajas”, explica el doctor Maset.

La astenia primaveral tiene carácter leve, por lo que, si los síntomas descritos como astenia persisten en el tiempo, son muy intensos o están acompañados de otras manifestaciones, podrían estar asociados a problemas de salud como una exacerbación de las alergias o dolencias respiratorias —a veces no diagnosticadas con anterioridad—. Por ello, en caso de presentar los síntomas con intensidad o duración, se debe acudir al centro de salud para que el caso sea valorado médicamente.

“En el resto de los casos, la astenia primaveral suele remitir por sí sola al cabo de unos días. Al no ser considerada una enfermedad, no cuenta con un tratamiento específico, aunque poner en práctica determinadas pautas de estilo de vida puede ayudarnos a prevenir los síntomas mientras estén presentes o, al menos, a minimizarlos. Por ejemplo, incorporar alimentos a nuestra dieta con triptófano —un nutriente que el organismo precisa para segregar serotonina y melatonina—, tratar de irnos a dormir y levantarnos a la misma hora todos los días y llevar un estilo de vida activo”, sugiere el experto.

Consejos para minimizar los síntomas de astenia primaveral
  • Cuida tu alimentación. Llevar una alimentación equilibrada y variada es más importante si cabe durante la primavera. Por ello, evita o reduce el consumo de grasas e hidratos de carbono refinados y aumenta el de frutas y verduras. Las vitaminas y minerales que estas contienen te ayudarán a reforzar tu sistema inmune y a combatir la falta de energía. También debes intentar ingerir proteínas (carnes, pescados o huevos) al menos una vez al día.
  • Pon orden en tu alimentación. Recuerda hacer un esfuerzo por mantener un ritmo y un horario regular de comidas. Lo aconsejable es que sean cinco al día, sin que pasen más de cuatro horas entre una y otra. Asimismo, intenta no picar entre horas.
  • El triptófano, tu aliado. Esta sustancia, un aminoácido que el organismo precisa para segregar serotonina y melatonina, puede ayudarte a combatir el bajo tono vital con que se manifiesta la astenia primaveral. Puedes encontrarlo en el salmón, los huevos, las ostras, los lácteos como el queso, las legumbres y los cereales entre otros alimentos.
  • Toma cenas ligeras. Evita las comidas copiosas por la noche para evitar que la digestión interfiera en el sueño. También es conveniente que cenes al menos dos horas antes de irte a dormir.
  • Mantén una correcta hidratación. Es muy importante para que tu organismo funcione correctamente. En general, se recomienda beber entre dos y dos litros y medio a diario. Debe ser agua principalmente, pero los caldos, infusiones y zumos naturales son también una buena opción.
  • Reduce el consumo de café. Así como de cualquier bebida que contenga cafeína (o teína, que es la misma molécula) u otras sustancias estimulantes. Toma en su lugar infusiones digestivas o relajantes.
  • Evita hábitos tóxicos como fumar e ingerir bebidas alcohólicas. Tanto el tabaco como el alcohol pueden agravar los efectos de la astenia primaveral.
  • Establece un horario de sueño regular. A pesar de que haya aumentado el número de horas de luz, intenta acostarte y levantarte cada día a la misma hora, así como dormir ocho horas diarias, pues un descanso reparador ayuda a mantener altas tus defensas.
  • Muévete. Durante esta época, realiza ejercicio de intensidad moderada, pero alejado de las horas de sueño: pasea, nada, monta en bicicleta, practica yoga o pilates… La actividad física y, en general, un estilo de vida activo te ayudará a liberar endorfinas y, por tanto, a elevar tu estado de ánimo. También contribuirá a aumentar tu resistencia al estrés y a mejorar la calidad del sueño.