Sura Vitasan cuenta con un laboratorio canadiense de más de 5.480 m2 diseñado específicamente para la fabricación de complementos alimenticios de la más alta calidad
Los complementos alimenticios Sura Vitasan siguen, e incluso superan, los más estrictos estándares de fabricación (GMP) para cumplir con las rigurosas exigencias de las autoridades canadienses. Calidad, Tecnología de vanguardia, investigación multidisciplinar y estricto control de calidad de las materias primas son las claves para conseguir el objetivo de, según el vicepresidente de NRH, Patrick Quaile, “hacer los productos más terapéuticos del mundo”.
Sura Vitasan, presente en el mercado español desde 1995, distribuye y comercializa más de 175 complementos alimenticios garantizando los más estrictos estándares de seguridad y calidad.
Para conseguirlos, NRH cuenta con los mejores profesionales del sector de la salud como, doctores en Química Analítica, Ciencias de la Alimentación, Químicos Agrícolas, Biólogos e Ingenieros Agroindustriales. Todos los productos desarrollados se hacen en colaboración de médicos naturópatas y doctores asociados, ya que uno de sus objetivos prioritarios, en palabras de Quaile, es tener “el mejor equipo de calidad y de seguridad”.
Durante los estrictos controles de calidad realizados en su laboratorio de última generación, toda la materia prima se analiza hasta en tres ocasiones (más de 800 entre las que se incluyen plantas, vitaminas, minerales y nutracéuticos, aceites vegetales y de pescado). El producto final también es testado y analizado para garantizar su identidad, pureza y potencia. Las especialidades de NRH comprenden la Biotecnología, Enzimología, Química, Biodiversidad, Microbiología, químicos expertos en proteínas, entre otras. NRH combina los remedios de fórmulas tradicionales con los últimos avances científicos en vitaminas, productos botánicos, nutracéutico, extractos especiales y aislamientos.
Elaborar un producto de calidad
Los pasos que sigue el laboratorio para elaborar un producto son, en primer lugar, la identificación del ingrediente, es decir, asegurarse a qué familia y especie pertenece. En segundo lugar, se da la confirmación de la potencia de un ingrediente, es decir, garantizar la que el ingrediente tenga la fuerza que se afirma en la etiqueta. Por otro lado, realizan pruebas de oxidación, porque existen ciertos productos que pueden deteriorarse con el tiempo.
Otro procedimiento que lleva a cabo es la disgregación. Los productos de NRH vienen envueltos en cápsulas, perlas comprimidos. También desarrollan cápsulas con cobertura entérica, que protegen el producto de los ácidos gástricos disgregándose en el intestino. Esta cobertura entérica es importante en productos sensibles como los probióticos y las enzimas. Las pruebas de laboratorio de disgregación imitan el sistema digestivo humano para asegurarse que todos los productos se disuelven en el lugar y momento adecuado. Y, por último, prueban la pureza, es decir, la ausencia de contaminantes como metales pesados, pesticidas, aflatoxinas, micotoxinas, dioxinas etc. De hecho, tienen máquinas que pueden diferenciar hasta 80 tipos diferentes de pesticidas. “Si un producto contiene metales pesados la materia prima se rechaza”, añade Quaile.
NRH invierte más de 600 horas semanales en analizar miles de muestras de materias primas, antes de incluirlas en su catálogo. El equipo científico emplea equipos analíticos avanzados para examinar la “huella dactilar” de todos los componentes de los productos vegetales, en lugar de únicamente marcadores específicos. “Esto nos permite determinar el género y la especie de cada materia prima vegetal, para confirmar tanto su identidad como la potencia de los compuestos con beneficio terapéutico, así como la ausencia de contaminantes. Este nivel de precisión nos permite reconocer si una materia prima está adulterada o enriquecida”, aseguran desde NRH.
Equipos de última generación
“Tenemos máquinas que pueden analizar la milmillonésima parte de un gramo”, así de contundente es el vicepresidente de NRH. Entre los equipos del laboratorio con los que se realizan algunas pruebas se encuentra el cromatógrafo en fase líquida de alta resolución (HPLC) “que determina la identidad y la cantidad de elementos y moléculas. Determina los principios activos de una planta, que puede producir una reacción enzimática”. La cromatografía en fase gaseosa-detector de ionización de llama/espectrómetro de masa (CG-FID/SM) “se utiliza para analizar moléculas volátiles con un alto punto de fusión, como los ácidos grasos en el aceite de pescado”. “También utilizamos el sistema GC-FID para de
La espectroscopia de emisión óptica con plasma acoplado inductivo (ICPOES) se especializa en analizar metales y minerales. “Con este dispositivo podemos determinar con eficacia y precisión la identidad y cantidad de cualquier metal presente en una muestra, ya sea hierro, magnesio, plomo, mercurio o boro”, afirma. La espectroscopia del infrarrojo cercano (NIR) se puede usar para “probar una amplia variedad de sustancias; plantas y aislamientos como los aminoácidos”.
Por todo ello, cada vez más profesionales confían en Sura Vitasan como garantía de calidad convirtiéndose en un referente con cada vez mayor presencia en el sector.
