“El farmacéutico tiene un papel destacado en cuanto a explicar la importancia de preservar el equilibrio de la microbiota”, Pilar Casanovas

Las farmacéutica y responsable del departamento de formación de PiLeje, Pilar Casanovas, habla sobre la importancia de la microbiota con respecto a la salud de las personas y da algunas pautas para mantenerla sana y equilibrada.

(Para ver la entrevista en pdf haz clic:  aquí)    

Pilar Casanovas
Pilar Casanovas

Una de las ponencias que acogerá la próxima cita de Infarma 2021 (aplazada por la crisis del coronavirus) es la de ‘La microbiota en el punto de mira’, impartida por la responsable del departamento de formación de PiLeje, Pilar Casanovas.

Casanovas es licenciada en Farmacia por la UB, experta en Micronutrición por el Instituto Europeo de Dietética y Micronutrición (IEDM), en Homeopatía, en Flores de Bach como Consultora y Trainer autorizada por el Centro Bach de Inglaterra y en Terapias naturales por la UB. Ha trabajado durante 10 años en oficina de farmacia especializada y desde septiembre del 2013 forma parte del Laboratorio PiLeJe.

¿Podríamos decir que cada persona tiene una microbiota y no todas son  iguales? Exactamente, cada uno de nosotros tiene una microbiota única e irrepetible, es como nuestro código de barras, nos representa. Se calcula que un tercio de las especies bacterianas son comunes a todos y dos tercios son propias de cada individuo. Gracias a la metagenómica se puede analizar en detalle los genes que componen la microbiota de cada individuo.

Si no son iguales, ¿cómo puede cuidarla cada persona?
En primer lugar, con una dieta variada y equilibrada y especialmente “dando de comer a las bacterias buenas de nuestra microbiota”. Es decir, aportando a diario en la dieta alimentos prebióticos como por ejemplo, cebolla, ajo, puerro, plátano, espárragos, trigo integral, alcachofas o legumbres. Estos alimentos contienen fibras no digeribles que estimulan el crecimiento y la actividad de bacterias susceptibles de mejorar la fisiología del individuo; especialmente bacterias de los géneros Bifidobacterium y Lactobacillus.

Los próximos 30 de junio, 1 y 2 de julio dará una ponencia en Infarma 2020, sobre la microbiota, ¿qué importancia tiene la microbiota en la salud? (a nivel metabólico, inmunitario, neuronal y de barrera protectora)

La microbiota es un elemento clave de nuestra salud. En primer lugar, constituye una barrera protectora contra patógenos por competencia y exclusión, pero también por la producción de sustancias de defensa como son el ácido láctico, el peróxido de hidrógeno o las bacteriocinas.

A nivel metabólico, participa por ejemplo en la digestión de los alimentos, en la síntesis de ciertas vitaminas como K o B, la absorción de minerales como el calcio, magnesio o hierro, o la producción de metabolitos tan importantes como los ácidos grasos de cadena corta (por ejemplo el ácido butírico).

A nivel inmunitario, juega un papel de defensa fundamental estimulando la respuesta inmunitaria del GALT (tejido linfoide asociado al intestino), además del efecto barrera comentado anteriormente. Sin olvidar que en nuestro intestino (al que se denomina el segundo cerebro) tenemos 100 millones de neuronas (sistema nervioso entérico) que mantienen una comunicación permanente y bidireccional con el sistema nervioso central, con el primer cerebro.

¿Es la sociedad consciente de la importancia de la microbiota?
Pienso que cada vez más, pero aún falta concienciación al respecto incluso entre los profesionales de la salud. A nivel científico está claro que sí, pues cada vez más se llevan a cabo estudios sobre la microbiota y los probióticos, debido a su implicación en la patogenia de diversas patologías y su aplicación en la práctica clínica habitual.

La microbiota y el papel del farmacéutico

Cuando la microbiota presenta alteraciones (disbiosis), ¿qué consecuencias tiene sobre la salud? ¿qué porcentaje de la población sufre esta alteración?
Las consecuencias sobre la salud de la disbiosis, es decir, del desequilibrio de la microbiota, son múltiples y van más allá del sistema digestivo. Infecciones, alergias, fibromialgia o autismo, por poner algunos ejemplos diversos, además de trastornos digestivos crónicos tan frecuentes como el síndrome del intestino irritable, pueden tener la implicación de una disbiosis en su desarrollo.

¿Cuáles son los factores internos y externos que más afectan para que se altere?
La alimentación es el factor que más impacta en nuestra microbiota y está presente a diario, pero también los medicamentos especialmente los antibióticos y el estrés, serían los factores que más la pueden alterar.

¿Cómo podemos saber si nuestra microbiota no está bien regulada?
Sabiendo que la microbiota o mejor dicho las microbiotas, porque no solo tenemos una microbiota intestinal, sino también una microbiota oral, vaginal o cutánea, participan en el equilibrio de nuestra salud. Cualquier desequilibrio de salud debería hacernos pensar si la microbiota podría estar involucrada en el mismo, sobre todo, cuando son crónicos o recurrentes.

¿Qué soluciones podemos encontrar en la farmacia?
En primera atención las soluciones en las que debemos pensar para reequilibrar la microbiota son los complementos probióticos, teniendo muy presente que los efectos sobre nuestra salud serán cepa-dosis dependientes. Es decir, dependerá de la cepa o cepas y de las dosis de las mismas, presentes en el complemento probiótico.

¿Qué papel tiene el farmacéutico en la atención al usuario sobre los problemas relacionados con la microbiota?
El farmacéutico como profesional de la salud muy cercano a la población tiene un papel destacado en cuanto a sensibilizar y explicar la importancia de preservar el equilibrio de la microbiota; por ejemplo, la necesidad de tomar un probiótico frente a la prescripción de un antibiótico, cuando el tránsito intestinal es irregular o para reforzar las defensas frente a las infecciones invernales.

¿Qué alimentos nos ayudan a regular la microbiota intestinal?
Como he comentado, el papel de la alimentación es crucial en el equilibrio de la microbiota, por tanto, en general nos ayudará a tener una microbiota sana y diversificada, tener una dieta variada y equilibrada con una buena presencia de frutas y verduras de temporada y proximidad.

Y los denominados alimentos funcionales que contienen bacterias probióticas como las lácticas, que contribuirán al mantenimiento de la microbiota como el yogur o el kéfir (los más conocidos), pero también contienen bacterias probióticas el chucrut (col fermentada), los encurtidos en general, la kombucha (té negro fermentado), el miso o el tempeh (productos fermentados de soja). Y los alimentos prebióticos que ya hemos comentado antes.

¿Qué papel tiene la Micronutrición en el refuerzo del sistema inmunitario?
La Micronutrición tiene como objetivo corregir los desequilibrios o déficits de micronutrientes, para preservar la salud mediante la modificación de la alimentación y, si es necesario, con la complementación. Por tanto, tiene un papel esencial en el funcionamiento óptimo del sistema inmunitario, ya que está ampliamente documentado el papel de la alimentación y, especialmente, el de las vitaminas y los minerales para disponer de un sistema inmunitario eficaz.

¿Y la Fitoterapia?
Las plantas constituyen también un tratamiento de primera elección para reforzar nuestras defensas inmunitarias, frente a virus y bacterias. Por ejemplo, el ciprés ha demostrado en estudios su capacidad antiviral y la equinácea, además de sus propiedades antivíricas y antibacterianas bien demostradas, tiene propiedades inmunomoduladoras confirmadas por numerosos estudios.

¿Qué beneficios tienen los probióticos?
Los complementos probióticos tienen un impacto positivo en todo nuestro organismo, incluso en nuestras emociones, al reforzar la microbiota intestinal y al tener ésta un papel clave en el equilibrio de toda nuestra salud; más allá de los efectos nutricionales tradicionales que tienen.

¿Es aconsejable suplementar a los niños con probióticos? ¿En qué circunstancias se debería hacer? ¿Y en adultos?

Siguiendo el consejo de un profesional de la salud, los probióticos pueden ser de gran utilidad en niños para reforzar sus defensas y su microbiota; especialmente en aquellos que sufren infecciones de repetición, alergias, trastornos digestivos… y siempre que requieran un tratamiento antibiótico. Igualmente para los adultos, tanto en situaciones agudas como en patologías crónicas, una complementación de cepas probióticas específicas y adecuadas al trastorno será de utilidad.

 FRASES DESTACADAS

“Cualquier desequilibrio de salud debería hacernos pensar si la microbiota podría estar involucrada en el mismo, sobre todo, cuando son crónicos o recurrentes”

 “El papel de la alimentación es crucial en el equilibrio de la microbiota, por tanto tener una dieta variada y equilibrada nos ayudará a tener una microbiota sana y diversificada”

 “Los complementos probióticos tienen un impacto positivo en todo nuestro organismo, incluso en nuestras emociones, al reforzar la microbiota intestinal”

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