Raquel Martínez, nombrada vicepresidenta de la Federación Internacional Farmacéutica (FIP), afirma: “para mí representa un enorme orgullo, el haber contado con la confianza de las organizaciones miembro que representan a más de 4 millones de compañeros de todo el mundo”.

La candidatura, propuesta por el Bureau de la FIP (Junta Directiva), ha resultado electa en la votación que ha tenido lugar en la reunión de su Consejo, órgano que reúne a las 153 delegaciones miembro de más de 100 países, durante el 82 Congreso Mundial de Farmacia, que se celebra en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) del 1 al 4 de septiembre.
¿Por qué farmacéutica?
No tengo antecedentes familiares en la profesión farmacéutica, pero sí del ámbito sanitario, mi madre y mi hermana son enfermeras, hecho que, quizás, me vinculó al área de la salud y asistencial que viví de cerca desde pequeña en casa, lo que me llevó a licenciarme en Farmacia y, posteriormente, iniciar mi trayectoria profesional como farmacéutica titular en la farmacia de Tardelcuende (Soria), un pequeño municipio de apenas 400 habitantes.
Siempre he ejercido en Soria, en una primera y breve etapa en la industria farmacéutica y prácticamente toda mi carrera como farmacéutica comunitaria. Es allí donde he sentido en primera persona el valor y la trascendencia de nuestra profesión, sanitaria y social, junto a los más mayores, en el ámbito rural y en los peores momentos de la pandemia.
Hable de su etapa en el Colegio de Farmacéuticos de Soria y como vicepresidenta y presidenta del Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León.
Fueron años tremendamente enriquecedores y que me permitieron acumular un importante bagaje profesional que ahora pondré a disposición de la FIP. En el Colegio de Soria descubrí la gran labor que desarrollan las instituciones colegiales desde la cercanía en representación del conjunto de la Farmacia, y el reflejo que tiene en el servicio a los ciudadanos. Desde el Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León tuve la oportunidad de trabajar en el desarrollo de importantes normativas, como el decreto de sociosanitarios.
¿Compaginará su nuevo cargo con el de secretaria general del Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España que ostenta desde junio de 2018?
Se trata de una nueva etapa que comienzo con mucha ilusión y a la vez consciente de la responsabilidad y el compromiso de trabajar por la profesión farmacéutica, ahora también desde el ámbito mundial, y siempre a favor de la farmacia española.
Creo que compaginar la representación de la profesión en el ámbito nacional e internacional, ofrece una doble perspectiva enriquecedora en ambos sentidos. España tiene mucho que aportar a la farmacia mundial, así como nosotros podemos importar las mejores experiencias de otros lugares del mundo.
En el poco tiempo que llevo en el Bureau de la FIP, he comprobado la cantidad de posicionamientos y documentos técnicos que generan en torno a la salud y el medicamento, de enorme interés para todas las organizaciones miembro. He de decir con orgullo que muchos de estos documentos recogen aportaciones realizadas por el Consejo General que se traducen en muchas ocasiones en consejos y buenas prácticas de referencia para otros países del mundo.
¿Cómo se esboza que le avale el Consejo General de Farmacéuticos y su presidente, Jesús Aguilar para este nuevo puesto en la FIP?
Puedo decir también con orgullo que mi candidatura se presentó con el apoyo del Comité Directivo del Consejo General y de su presidente, Jesús Aguilar, quien la avaló y trabajó para finalmente alcanzar más del 65% de los votos. Hay que destacar que este nombramiento representa la fortaleza internacional de la Farmacia española impulsada desde el Consejo General de Colegios Farmacéuticos.
Este liderazgo se puso de manifiesto durante la celebración del último Congreso Mundial de FIP en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) con destacadas intervenciones de la delegación española. A destacar, por ejemplo, el premio como mejor “Campaña de Promoción de la Salud 2024” a nuestra campaña «Escuelas Rurales de Salud – Educación sanitaria por el farmacéutico comunitario».
Además, tuve la oportunidad de intervenir, en una sesión sobre experiencias en diferentes países del mundo, con la presentación ‘Determinantes sociales de la salud: enfoque desde la perspectiva de la sociedad civil’, un tema que despertó un gran interés entre los asistentes por las iniciativas que estamos liderando en España en materia social, así como los avances realizados para luchar contra las desigualdades y proteger a todos los pacientes por igual desde la farmacia comunitaria española.
Por último, en este mismo ámbito nuestra comunicación científica ‘Determinantes sociales de la salud: enfoque desde la perspectiva de la sociedad civil’ fue reconocida entre las tres mejores en la sección de Farmacia Comunitaria.
¿Qué significa para usted este nombramiento?
Para mí personalmente representa un enorme orgullo, acompañado de una enorme responsabilidad el haber contado con la confianza de las organizaciones miembro que representan a más de 4 millones de compañeros de todo el mundo. Por ello, lo primero que hice fue agradecer al Bureau de la FIP (la junta directiva) la confianza que depositó en mí para presentar mi candidatura al Consejo (la asamblea de miembros).
Ahora toca trabajar y poner a disposición de la profesión farmacéutica global todo mi conocimiento y bagaje profesional al servicio de esta profesión, como vengo haciendo en España desde mis inicios en mi Soria natal.
¿Y para España?
Para España implica una gran oportunidad estar representada en un organismo de esta envergadura internacional y cuyo interlocutor son, entre otros, la Organización Mundial de la Salud o la Alianza mundial de profesiones sanitarias (World Health Professionals Alliance), de la que FIP es miembro. La Farmacia española debe estar representada siempre en los organismos desde donde se defienden y construyen los sistemas sanitarios y farmacéuticos, de ahí la importancia de la presencia del Consejo General tanto en la Agrupación Farmacéutica Europea, donde este año hemos entrado a formar parte del Comité Directivo, a través de nuestro presidente, cargo que ocupará hasta finales de 2026, como ahora en el Bureau de la FIP.
¿Cuáles han sido sus mayores logros en el ámbito profesional? ¿Y personal?
En el ámbito profesional desde el Colegio de Farmacéuticos de Soria estoy especialmente orgullosa del convenio que suscribimos con la Diputación por el que pusimos en marcha el “programa MEGARA”. Un proyecto que abrió la puerta a la remuneración de un servicio como es el de Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD).
Desde el Consejo de Colegios de Castilla León sacamos adelante el decreto 14/2019, que vinculó los depósitos de medicamentos de los centros sociosanitarios de menos de 100 camas a una farmacia de su zona farmacéutica, como forma de reforzar esa cohesión territorial y contribuir a la sostenibilidad de las farmacias rurales. Desde entonces el número de farmacias con la viabilidad económica comprometida se ha reducido.
Por último, a nivel nacional quiero destacar hitos como la receta electrónica privada, Nodofarma Asistencial, o CISMED y Farmahelp, herramientas fundamentales para combatir los problemas de suministros.
A nivel personal, poder representar a la Farmacia trabajando desde las instituciones que la defienden y lideran es un orgullo. Porque me da la posibilidad de contribuir a reforzar al sistema sanitario en beneficio siempre de los pacientes.
¿Cuáles son sus objetivos ante la FIP?
Mis objetivos deben ir alienados a mi posición como vicepresidenta del Bureau y dentro de sus funciones. Así, queremos establecer asociaciones constructivas con organismos internacionales y nacionales para formar una red de colaboración que integre la farmacia y las ciencias farmacéuticas en el ámbito sanitario. Además de incrementar la visibilidad de la FIP en todo el mundo o mejorar las normas y modalidades de educación y formación farmacéuticas, entre otros.
En resumen, mi nuevo rol consiste en desarrollar y ejecutar la estrategia para alcanzar la visión, misión y valores del FIP y, de esta manera, contribuir a que la profesión, en todos los ámbitos de práctica, desarrolle todo su potencial al servicio de la población.
¿Cuál es la iniciativa o proyecto de FIP que le parece más ilusionante o en la que cree que puede contribuir especialmente?
En mayo de este año la FIP lanzó la campaña ‘Piensa en Salud, piensa en Farmacia’ que va a servirnos de hoja de ruta para que las farmacias comunitarias sean consideradas esenciales para los sistemas sanitarios.
A través de esta campaña se pretende instar a los gobiernos a utilizar la capacidad asistencial y de salud pública de las farmacias comunitarias para fortalecer la atención primaria y aliviarla de presión asistencial y financiera, mejorando la asignación de recursos, y crear un marco regulatorio adecuado para poder desarrollar esta labor.
