Queratosis actínica, una patología de consulta cada vez más frecuente en la oficina de farmacia

En el Aula Profesional de Infarma Barcelona 2019 titulada “Queratosis actínica, una patología de consulta cada vez más frecuente en la oficina de farmacia” se abordó esta patología desde la vertiente médica

 Gema Herrerías, vocal de Dermofarmacia del COF de Sevilla, del Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos (CACOF) y miembro del comité ejecutivo de la vocalía Nacional de Dermofarmacia del Consejo General de Farmacéuticos; Marta Alcalde, vocal de Dermofarmacia y Productos Sanitarios del COF de Barcelona, y Josep Malvehy
Gema Herrerías, Marta Alcalde y Josep Malvehy

Una de las Aulas Profesionales que más interés despertó en Infarma fue “Queratosis actínica, una patología de consulta cada vez más frecuente en la oficina de farmacia”, celebrada el pasado 20 de marzo y que estuvo patrocinada por ISDIN.

Marta Alcalde, vocal de Dermofarmacia y Productos Sanitarios del COF de Barcelona, moderadora de la conferencia, explicó que “actualmente, la queratosis actínica se considera uno de los carcinomas in situ más frecuentes entre la población”. “Es una forma incipiente de cáncer cutáneo de tipo no melanoma que se presenta en forma de múltiples lesiones y que, si no se trata con el tiempo, puede evolucionar a formas invasivas más peligrosas, como el carcinoma escamoso invasivo; de aquí la importancia de su detección”, afirmó.

Y añadió que la queratosis es una enfermedad “asociada a la exposición solar crónica, por eso actualmente cada vez encontramos más casos entre la población adulta y se estima que su prevalencia irá aumentando en los próximos años debido a la mayor esperanza de vida de las personas y a cambios de hábitos de exposición solar iniciados por nuestras sociedades en décadas pasadas y cuyos resultados se están recogiendo ahora. Por este motivo, este tipo de lesiones se ha convertido en un verdadero problema de salud pública, porque afectan notablemente a la calidad de vida de las personas afectadas y además suponen un importante gasto sanitario para el sistema”.

El papel del farmacéutico en el abordaje de la queratosis actínica

Durante su intervención, Gema Herrerías, vocal de Dermofarmacia del COF de Sevilla, del Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos (CACOF) y miembro del comité ejecutivo de la vocalía Nacional de Dermofarmacia del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), expuso que el farmacéutico, como uno de los profesionales sanitarios más accesibles en la sociedad, tiene mucho que aportar en el abordaje de la queratosis actínica.

Entre las diferentes tareas que pueden desempeñar estos profesionales en relación a dicha patología destacan la de potenciar la adherencia al tratamiento; informar de la correcta aplicación del mismo a pacientes o cuidadores; informar de sus efectos secundarios (reacciones locales importantes); trasladar la importancia de los cuidados posteriores de la lesión; promover la fotoprotección, la fotoevitación y la autoexploración y hacer educación sanitaria y campañas de sensibilización sobre esta patología, con el fin de que ante cualquier lesión sospechosa se consulte con un especialista médico.

La aparición de efectos secundarios

Precisamente, la aparición de los efectos secundarios provoca que el 79% de los pacientes dejen el tratamiento y que, por tanto, la falta de adherencia sea el principal escollo a superar en el tratamiento de la queratosis actínica. Es un dato extraído del Estudio de adherencia al tratamiento farmacológico en queratosis actínica elaborado por el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CACOF), del que también se desprende que el 53% de los pacientes no olvida aplicar el tratamiento hasta notar mejoría. Es entonces cuando lo abandona en más de la mitad de los casos.

La tarea de los farmacéuticos es especialmente relevante en grupos de riesgo como personas con exposición solar crónica o aguda intermitente, sujetos con síndromes genéticos con alteraciones en los mecanismos de reparación del ADN, personas de fototipos Fitzpatrick I y II (piel, cabello y ojos claros, se queman con facilidad al sol), sujetos de edad avanzada, varones calvos en regiones de importante insolación, o pacientes inmunodeprimidos, especialmente trasplantados.

En cuanto al momento de dispensar el tratamiento farmacológico, Herrerías diferenció cuatro bloques importantes: la correcta aplicación y adherencia al tratamiento farmacológico, las indicaciones en el manejo de la irritación local y las medidas higiénico sanitarias; la prevención primaria (fotoprotección específica) y la prevención secundaria (autoexploración, seguimiento y prevención de recividas). La vocal de Dermofarmacia del COF de Sevilla también se centró en los criterios de derivación al médico, como cuando el farmacéutico está delante de una queratosis actínica en tratamiento médico sin evolución positiva o cuando reaparece una lesión de queratosis actínica previamente diagnosticada y tratada por el médico.

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