El Museo Louvre de París, con la colaboración de la marca cosmética francesa Nuxe, ha instalado en el Jardin Raffet seis colmenas para alojar a las abejas y un campo de 1250 metros cuadrados de flores. Un apicultor se dedicará en exclusiva a cuidar este proyecto
La famosa marca francesa de productos de belleza, conocida por sus cosméticos de origen natural y de sensorialidad extrema, se alía con el museo más importante del mundo en un proyecto de 3 años, que se inscribe dentro de una de sus iniciativas de desarrollo sostenible: la protección de las abejas.
Nuxe lleva implicada desde hace algunos años en la protección de esta especie cada vez más amenazada. Las abejas son un eslabón fundamental para la conservación de la biodiversidad por el importante papel que desempeñan en la polinización y su extinción tendría consecuencias fatales para el medio ambiente. Una preocupación compartida por el Museo del Louvre: sus 23 hectáreas de jardines, auténtico pulmón verde de la capital francesa, son un refugio para las abejas. Por su simbolismo imperial, la abeja es un motivo recurrente del Palacio y también puede verse en muchas de sus obras.
Así, el Louvre ha abierto por primera vez las puertas del Jardin Raffet, a unos pasos del Pont des Arts, para instalar en él, en mayo de 2018 y con el apoyo de Nuxe, un prado de flores (1.250 metros cuadrados) y 6 colmenas que alojarán a las abejas. Este proyecto contará con la dedicación total de un apicultor.
Se espera recolectar la primera cosecha de miel en el verano de 2018.
