Farmacéuticos de Barcelona se forman para tener más herramientas en la atención a pacientes con cáncer

Los farmacéuticos han podido profundizar en conocimientos sobre cómo ayudar a los pacientes oncológicos en las diversas fases de la enfermedad, desde la prevención hasta el estado de superviviente

Gran acogida del curso
Gran acogida del curso de Atención Farmacéutica a Pacientes, organizado por COFB.

Los farmacéuticos, como profesionales sanitarios cercanos y de referencia, tienen un papel clave a la hora de ayudar al paciente con cáncer a mejorar la calidad de vida y la adherencia a los tratamientos. Para dar más herramientas a estos profesionales sanitarios, el Col·legi de Farmacèutics de Barcelona (COFB) ha organizado, por primera vez, un curso centrado en la atención farmacéutica a pacientes oncológicos, con la colaboración de la Sociedad Catalana de Farmacia Clínica (SCFC).

La formación, impartida por un equipo multidisciplinario -oncólogos, farmacéuticos y médicos del Programa de Atención Domiciliaria y Equipos de Apoyo (PADES)-, estuvo patrocinada por Janssen, Roche y Pfizer. Durante los tres días que duró, los 77 farmacéuticos que asistieron profundizaron en conocimientos sobre cómo abordar la actuación farmacéutica en todas las etapas del paciente oncológico: desde la prevención, la detección y las etapas intermedias de tratamiento activo hasta el estado de superviviente. La actividad, con una metodología dinámica y participativa, recibió una valoración muy positiva por parte de los alumnos.

El paciente oncológico y la actuación farmacéutica

“El curso supone una oportunidad única para tener una visión global del tránsito que hace el paciente por los diferentes ámbitos asistenciales y proporciona recursos para que los farmacéuticos podamos mejorar la calidad de vida de los pacientes oncológicos”, explica Guillermo Bagaria, responsable de Atención Farmacéutica y vicetesorero del COFB, y uno de los coordinadores de la formación junto con Cristina Roure, vocal de Hospitales del COFB y presidenta de la Societat Catalana de Farmàcia Clínica (SCFC), y la Dra. Angels Arcusa, jefa del Servicio de Oncología del Consorci Sanitari de Terrassa y Secretaria de la Junta de la Societat Catalana d’Oncologia.

Roure destaca que “cada año habrá 100.000 nuevos largos supervivientes de cáncer y que la cifra se doblará en 2035”. “Las personas que han sobrevivido a un cáncer retoman sus vidas ligadas a su entorno, a su casa, a su barrio y a los profesionales sanitarios más cercanos, como su equipo de medicina de familia o su farmacéutico de confianza. La atención farmacéutica tiene que estar basada en el conocimiento y, por eso, pensamos en la conveniencia de hacer un curso como este”, concreta la vocal de Hospitales del COFB.

“La atención del paciente con cáncer, en tratamiento o durante su seguimiento después de superar la enfermedad, es una tarea compleja caracterizada por la multidisciplinariedad y en el equipo de atención tiene un rol singularmente muy importante el farmacéutico, un profesional, a menudo un amigo, muy cerca del paciente y su familia”, expone la jefa del Servicio de Oncología del Consorci Sanitari de Terrassa. Y añade: “Gracias a este curso, se ha profundizado en el conocimiento del cáncer con una perspectiva transversal centrada en el paciente y su entorno”.

El programa del curso

El programa del curso constaba de tres módulos. El primero, titulado “Introducción y tratamiento específico del cáncer”, incluyó aspectos como las causas de la enfermedad y la incidencia en Catalunya y el mundo. Por otro lado, también se hizo referencia a la prevención a través de la promoción de hábitos saludables y a las campañas de detección precoz y programas de cribado. Por último, se trató el diagnóstico y las tendencias actuales de los tratamientos no farmacológicos y farmacológicos.

En el segundo módulo, “Oportunidades de atención farmacéutica en la detección y el abordaje de los efectos secundarios y las secuelas del tratamiento”, se abordó el entorno psicosocial y emocional del paciente con cáncer. Además, se incidió en los principales síntomas de los efectos secundarios relacionados con el aparato digestivo, los sistemas cardiovascular y nervioso, y la piel y las mucosas. También se hizo referencia al papel de la alimentación y la actividad física.

Finalmente, durante el último módulo, se profundizó en las interacciones del tratamiento oncológico con el tratamiento de otras patologías, alimentos o fitoterapia. Además, también hubo un espacio dedicado a la salud integrativa y el papel de las terapias complementarias.

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