La asistencia compartida mejora el pronóstico de los pacientes con osteoporosis y fractura de cadera

La asistencia compartida globaliza y agiliza la atención médica del paciente hospitalizado. Las áreas en las que, actualmente, está más desarrollada la asistencia compartida son Cirugía Ortopédica y Traumatología, Cirugía Vascular y Psiquiatría

La asistencia compartida mejora el pronstico de los pacientes con osteoporosis y fractura de cadera“La asistencia compartida globaliza y agiliza la atención médica del paciente hospitalizado”. Esta afirmación se ha puesto de manifiesto en la III Reunión de Asistencia Compartida e Interconsultas que la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) en Madrid y a la que asisten medio centenar de especialistas.

En este foro se han actualizado conocimientos, intercambiado ideas y puesto al día en lo relativo a la asistencia compartida y las interconsultas, donde se ha enfatizado el papel “de los médicos internistas como los profesionales más solicitados en estos casos, por su capacidad integradora y resolutiva”, comenta el doctor Eduardo Montero Ruiz, coordinador del Grupo de Asistencia Compartida e Interconsultas de la SEMI.

De hecho, en la asistencia compartida, internistas y los correspondientes especialistas realizan un abordaje simultáneo de los pacientes, con autoridad y responsabilidad compartidas, y sin esperar a poner en marcha el mecanismo de la interconsulta. “Uno de los problemas que presenta la interconsulta es que sigue estancada en sus aspectos fundamentales. La asistencia compartida nace precisamente para paliar estos problemas y se espera que, en un futuro, las interconsultas se reducirán y los pacientes hospitalizados serán atendidos mediante asistencia compartida”, argumenta el experto.

Entre los beneficios de no solo se encuentra una mejor coordinación entre profesionales sanitarios sino que, además, también facilita algunos trámites clínico-administrativos, mejorando así los resultados asistenciales y un ahorro económico importante. “En la actualidad, ciertos trámites clínico-administrativos, como son informar al paciente y familiares o realizar un traslado de servicio entre otros, se realizan en su mayoría según el criterio de cada médico a nivel individual, casi siempre sin coordinarse adecuadamente con los otros médicos implicados. Pero con la asistencia compartida esta coordinación puede mejorar mucho en este sentido”, explica el doctor.

Principales áreas de la asistencia compartida

Las áreas en las está más desarrollada en la actualidad son la Cirugía Ortopédica y Traumatología, Cirugía Vascular y Psiquiatría, aunque, según afirma el experto, “cada vez más, se está comenzando a implantar en otros muchos servicios”.

En el caso de pacientes osteoporóticos y con fractura de cadera, “que suelen ser pacientes de edad avanzada, con múltiples patologías y que han sido sometidos a una cirugía importante”, según matiza el doctor, la asistencia compartida permite, ya desde el ingreso hospitalario por la fractura, tomar medidas para tratar de corregir aquellas situaciones que empeoran el pronóstico, entre ellas la osteoporosis que presentan estos pacientes, ya que se estima que entre el 20% y 30% fallecen al año siguiente a su intervención.

Por su parte, gracias a la asistencia compartida, también se consigue reducir el riesgo de infecciones nosocomiales y de complicaciones, debido a un mayor control médico de los pacientes y contando, incluso, con consultas de optimización preoperatoria que preparan al enfermo para que llegue a la intervención quirúrgica en las mejores condiciones posibles. “La asistencia compartida en este caso permite diagnosticar y tratar precozmente las complicaciones en caso de que se produzcan; algo de especial relevancia, ya que se ha comprobado que hospitales con una mayor tasa de complicaciones postquirúrgicas que otros, tienen una menor mortalidad debido a que disponen de buenos mecanismos para detectarlas y tratarlas”, asegura el especialista.

Además, otra de las especialidades que se puede beneficiar ampliamente es Obstetricia, ya que ayuda al diagnóstico y al tratamiento de los problemas médicos en las propias camas de Obstetricia, con las ventajas que ello supone para el control del feto y de la madre. “Los problemas frecuentes en el embarazo (relacionados con hipertensión arterial, diabetes o infecciones, entre otros) requieren cada vez más de una asistencia compartida. De hecho, en otros países de nuestro entorno, la faceta de la asistencia compartida en estos casos está muy desarrollada, siendo conocida como Medicina Obstétrica”, concluye el especialista.

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