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La revista del canal farmacia

Distribución farmacéutica: acceso, seguridad e innovación

Las empresas de distribución farmacéutica son un nexo de unión estratégico entre administraciones públicas, oficinas de farmacia e industria farmacéutica y son los responsables de que los medicamentos lleguen a todos los ciudadanos en las condiciones adecuadas, garantizando su seguridad.

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Los medicamentos forman parte de la vida de todos y conforme avanza el proceso de longevidad de nuestra sociedad, su accesibilidad es más necesaria, tal y como explican los expertos del Ministerio de Sanidad en su “Estrategia de la Industria Farmacéutica 2024-2028“.

Además, este informe constata que el canal de la distribución farmacéutica es una de las principales industrias del país y, como tal, tiene un impacto directo en la economía, el empleo y la innovación. De hecho, España es el cuarto mercado farmacéutico de la Unión Europea en términos de facturación y el noveno a nivel mundial y exporta productos por valor de 21.900 millones de euros. En cuanto a empleo, esta industria genera más de 270.000 empleos de alta calidad, cualificados, igualitarios y con una alta diversidad.

El principal cliente de este ecosistema es el Sistema Nacional de Salud (SNS) que invirtió alrededor de 29,69 miles de millones de euros en 2023, con un incremento medio de 1,2 miles de millones más cada año desde 2014. El modelo actual de distribución farmacéutica es básico para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, porque ofrece un servicio seguro y a un coste eficiente. Los distribuidores farmacéuticos son, por lo tanto, un nexo de unión estratégico entre administraciones públicas, oficinas de farmacia e industria farmacéutica en pro de la mejora del sistema sanitario.

Más allá de la distribución

La distribución farmacéutica tiene como objetivo principal facilitar que los pacientes puedan acceder con facilidad a su medicación prescrita en cualquier farmacia y garantizar la seguridad en el suministro, según indican desde el Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España.

En los últimos años los distribuidores han ido más allá de la logística básica y se han convertido en un sector clave de la industria: “Los distribuidores farmacéuticos hemos pasado de ser simples intermediarios logísticos a convertirnos en pilares estratégicos del canal farmacia. Somos responsables de garantizar la disponibilidad de miles de referencias en todo el territorio nacional, gestionar la complejidad de medicamentos que requieren temperaturas controladas y asegurar el cumplimiento riguroso de normativas regulatorias como las de la AEMPS”, tal y como declara Javier López Gil, director general de Hefame.

Desde la Federación de Distribuidores Farmacéuticos (Fedifar) explican que la labor básica de los distribuidores farmacéuticos es garantizar el suministro de medicamentos a todas y cada una de las 22.000 oficinas de farmacias españolas, pero, también, ofrecer otros servicios de valor como son participar activamente en la mejora de la salud de la población mediante campañas de promoción de la salud, un servicio inmediato de emergencias y alertas sanitarias y la divulgación, entre otros.

“Asumimos responsabilidades que antes no teníamos: somos consultores estratégicos para nuestras farmacias, generamos inteligencia de mercado mediante datos de consumo, y lideramos iniciativas de sostenibilidad con flotas eléctricas y optimización de rutas. El distribuidor moderno es socio en la cadena de valor, no un mero logístico”, explica Javier López Gil.

Los distribuidores farmacéuticos también ofrecen servicios especializados. Están al tanto de las necesidades de los farmacéuticos y han diseñado programas de formación para los equipos, ofrecen soporte regulatorio y de cumplimiento normativo y facilitan la trazabilidad de los medicamentos de alto valor o de distribución restringida para que lleguen al paciente con la máxima eficacia.

La transformación digital

En los últimos años, la evolución del sector ha sido radical, impulsada en gran medida por la transformación digital. Estos cambios han hecho que las empresas distribuidoras hayan tenido que invertir en la automatización de almacenes, en sistemas de inteligencia artificial para la predicción de la demanda, en el seguimiento en tiempo real de los envíos y en el desarrollo de nuevos canales como la venta online.

Todo ello ha reforzado su papel como socios estratégicos de la farmacia, acompañándola en su adaptación a un entorno cada vez más digital y competitivo.

“En nuestro caso, este compromiso se materializa especialmente a través de nuestro proyecto F+, con el que ayudamos a las farmacias a transformarse digitalmente, optimizando su relación con el paciente y su gestión”, declara el director general de Hefame.

Asimismo, explica que los laboratorios son un aliado crucial porque ahora se dispone de información de mercado en tiempo real y de cómo se distribuye cada producto en la farmacia. Todo esto facilita la llegada de nuevos medicamentos al mercado de forma muy efectiva.

“Lo más importante es que en un mercado saturado y cada vez más digitalizado, los distribuidores nos posicionamos como partners estratégicos que unifican la cadena de valor. Ayudamos a nuestras farmacias a crecer proporcionándoles datos, tecnología y operativa eficiente. Esa es nuestra verdadera ventaja competitiva en el Canal Farma contemporáneo”, explica Javier López Gil.

Seguridad

El control de la cadena de distribución de medicamentos, desde su fabricación hasta su dispensación al cliente, es un elemento indispensable para garantizar la calidad de los medicamentos y constatar que las condiciones de conservación, transporte y suministro son las adecuadas y está reguladas por la normativa del Real Decreto 782/2013 del Ministerio de Sanidad.

En este sistema sanitario cada vez más exigente, los distribuidores además de cumplir con la normativa, aportan eficiencia operativa, trazabilidad total y una logística que es crítica para que los pacientes accedan a los medicamentos de forma segura y a tiempo. Desde el Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España detallan que la calidad de los medicamentos es indispensable para poder garantizar su eficacia y seguridad. Y esa calidad debe mantenerse en toda la cadena de distribución para garantizar su integridad.

Los expertos de Fedifar explican que la seguridad de los medicamentos también es un aspecto fundamental que demandan los consumidores y sostienen que los distribuidores son una barrera que impide la entrada de medicamentos adulterados o falsificados en el canal farmacéutico. Además, aseguran que se cumplen las máximas condiciones de seguridad tanto en el almacenamiento como en el suministro de los productos.

Sostenibilidad y medio ambiente

Los marcos regulatorios cada vez son más estrictos en cuanto a la fabricación y distribución de medicamentos, por lo que los laboratorios farmacéuticos van adoptando prácticas más sostenibles en sus operaciones. Los consumidores no sólo quieren tener a tiempo sus medicamentos, también quieren seguridad tanto sanitaria como medioambiental.

En cuanto a sostenibilidad, el director general de Hefame indica que el sector exige reducir radicalmente la huella de carbono. Es una actividad que requiere el uso de energía para mantener las temperaturas de las medicinas y también el uso de combustibles para repartirlos. “Estamos invirtiendo en flotas de vehículos eléctricos, optimizando rutas mediante algoritmos de inteligencia artificial, implementando energías renovables en almacenes y consolidando entregas para minimizar viajes”, detalla.

Las nuevas demandas del mercado como son venta online, las entregas urgentes o la necesidad de medicamentos personalizados, ha hecho evolucionar a los distribuidores hacia modelos logísticos más ágiles, apoyados en la innovación y en una escucha constante de las necesidades de la farmacia. Por ejemplo, Fedifar participa activamente en acciones medioambientales, como es la gestión o todo el sistema de recogida de los residuos de medicamentos de las farmacias del programa SIGRE, apostando así por la responsabilidad medioambiental de este ecosistema.

“Desde la distribución farmacéutica estamos en un momento de transformación profunda que constituye una gran oportunidad para mejorar la eficiencia operativa, anticiparnos a incidencias en el suministro y ofrecer un servicio más transparente y fiable tanto a farmacias como a pacientes”, concluye Javier López Gil.