Entrevista al Dr. Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral

El tratamiento de las patologías dermatológicas ha cobrado una importante relevancia en los últimos años. En particular, las enfermedades de la piel que producen señales visibles

El doctor Miguel Sánchez Viera
El doctor Miguel Sánchez Viera

En los últimos años, es innegable que el cuidado de la piel ha ido cobrando importancia para los españoles, convirtiéndose en una de las preocupaciones médicas más notables. Por este motivo, los ciudadanos demandan más y mejores productos que hagan frente a sus problemas. Dos de las enfermedades cutáneas que más preocupan son la dermatitis atópica y el acné, una por la gravedad que presenta y la otra por la altísima incidencia que tiene (más del 80% de los adolescentes la padece).

En esta entrevista, conversamos con el doctor Miguel Sánchez Viera sobre estas dos enfermedades, escuchando sus consejos para vivir día a día con ellas, así como de la situación del mercado de productos dermatológicos. Sobre esto, el doctor nos habla del importante papel de España en el mercado global y nos presenta sus pronósticos para el futuro, que auguran una tendencia positiva.

  • ¿Cómo describiría, en pocas palabras, la situación actual del mercado de productos dermatológicos en España?

España es, en estos momentos, uno de los países más punteros, tanto en el mercado de productos dermatológicos para tratar patologías (dermatitis, acné, rosácea, etc.) como el del cuidado de la piel. Además, el hecho de que la población española esté cada vez más concienciada de la necesidad de cuidar la piel y tenga un mayor conocimiento de que existen productos que, siempre, bajo supervisión de un dermatólogo, pueden ayudar a tratar sus afecciones cutáneas, ha hecho que esta industria crezca exponencialmente. Los laboratorios, con la ayuda de los profesionales médicos, están invirtiendo cada vez más en I+D con el objetivo de dar soluciones a todo el conjunto de la población de nuestro país.

  • ¿Qué retos afronta el mercado español de productos dermatológicos en el futuro próximo?

Quizá sea la demanda de mayor número de productos y con tiempos de eficacia más cortos, para dar respuesta a una población cada vez más informada y exigente con todo lo relacionado con la salud. Sin embargo, fruto de la cada vez mayor colaboración y sinergias entre dermatólogos y laboratorios, España puede hacer frente a esta demanda.

  • ¿Cuáles fueron los productos estrella en el sector dermatológico en el pasado ejercicio, según su opinión?

Los productos relacionados con patologías crónicas que llegan a afectar, incluso, a la autoestima de los pacientes que las sufren. Hablamos de productos para tratar la psoriasis, la rosácea, la dermatitis atópica y el acné. Son enfermedades más comunes de lo que pensamos y que tienen un impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes.

  • La dermatitis atópica es una afección poco entendida, ¿podría explicarnos brevemente en qué consiste y cuáles son sus principales causas y síntomas?

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel, que cursa con brotes, caracterizada por una inflamación de la piel y por picor constante. Las personas afectadas tienen la piel más gruesa, muy seca, escamosa y agrietada. Además, de estar enrojecida a causa del constante picor que sufre el paciente.
Los afectados por dermatitis atópica tienen una mutación genética (casi siempre de origen hereditario) que impide que la piel pueda realizar su función principal, que no es otra que proteger de los agentes externos, infecciones y de la deshidratación.

Sin embargo, hay factores que pueden influir en la aparición de brotes, como pueden ser los cambios bruscos de temperatura, el contacto con prendas de vestir, el uso de determinados cosméticos, la ingesta de algunos alimentos y padecer estrés, entre otras causas.

  • ¿Qué consejos podría ofrecer a nuestros lectores sobre su tratamiento diario y algún truco para hacerla más llevadera?

Lo principal es que sea diagnosticada por un dermatólogo. Después, para limitar sus efectos, es conveniente utilizar productos específicos para pieles atópicas, limitar el tiempo de las duchas, evitar el uso de esponjas o manoplas, emplear crema hidratante inmediatamente después de la ducha, usar humidificadores ambientales, optar por tejidos como el algodón, evitar el rascado, etc.

  • ¿Qué es lo fundamental que debemos tener en cuenta al tratar la dermatitis atópica?

Una vez diagnosticada la dermatitis atópica, se debe tener en cuenta la gravedad de la misma. Dependiendo de ésta, el dermatólogo puede prescribir la utilización por vía tópica de corticoides suaves para aliviar la inflamación y el dolor, unido al uso diario de cremas hidratantes y emolientes. El especialista puede recetar antihistamínicos orales, para minimizar el picor e, incluso, el uso de corticoides orales si los otros tratamientos no han resultado efectivos. También es muy importante tener en cuenta los nuevos conocimientos sobre el papel de la importancia de la barrera cutánea en la fisiopatología de la dermatitis atópica desde los primeros momentos de la vida.

  • Desde el punto de vista psicológico, ¿cómo afecta la dermatitis atópica a la vida de los pacientes?

Uno de los principales problemas de la dermatitis atópica es que es visible para el resto de la población, al poder afectar a áreas expuestas de la piel. Estos pacientes pueden desarrollar ansiedad (lo que es totalmente contraproducente, ya que es un factor de riesgo que puede hacer que se desencadene un brote) e, incluso, depresión.

  • El acné, aunque es perfectamente conocido por todos, aún no parece ser comprendido por el gran público, ¿podría hablarnos un poco sobre sus causas y las mejores formas de tratarlo?

El acné es una enfermedad de la piel que llega a afectar en algún momento de su vida a casi el 85% de los adolescentes, además de a entorno al 30% de mujeres en la edad adulta.

Entre las principales causas del acné están la herencia y la predisposición genética, la excesiva presencia de hormonas como la testosterona, la proliferación de la bacteria Propinebacterium Acnes, una excesiva producción de sebo por las glándulas sebáceas y como respuesta del sistema inmunológico.

El tratamiento del acné debe ser dirigido por un dermatólogo, ya que podrá analizar las causas particulares que están interviniendo en cada caso y actuar directamente sobre ellas. El tratamiento puede ser farmacológico (vía tópica u oral), mediante aplicaciones médicas tecnológicas y una combinación de ambas.

  • ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de dejar el acné sin tratamiento o no darle uno adecuado?

Si el acné no es tratado es muy posible que vaya empeorando con el tiempo, que se produzcan infecciones y que aparezcan cicatrices, que muchas veces pueden ser difíciles de eliminar posteriormente debido a la gravedad de las mismas.

  • ¿Qué productos recomendaría usted para limpiar la cara y mantenerla en su mejor versión?

Las personas con tendencia acneica deben tener muy en cuenta la higiene diaria de la piel. Tanto para la higiene como para la hidratación, nutrición e, incluso, maquillaje, se deben emplear productos no comedogénicos para que los poros no se taponen. Por supuesto, no se deben manipular los granos y usar siempre fotoprotectores solares, ya que los rayos ultravioletas del sol empeoran la calidad de la piel en general.

También es necesario que se beba mucha agua y llevar una alimentación en la que no haya alimentos ricos en grasas y azúcares refinados. También se pueden usar suplementos nutricionales ricos en Omega 3 y vitaminas A y E. Desde el punto de vista del paciente, ¿cuáles serían las cosas que hacemos mal cuando tratamos el acné? Los principales errores que se cometen a la hora de tratar el acné son no acudir al dermatólogo, la automedicación, tocar las lesiones acneicas y tener unos hábitos de vida en los que la dieta y la higiene sean deficientes.

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