El próximo domingo, 26 de julio, se celebra el Día de los abuelos. Los abuelos cada vez juegan un papel más activo en nuestras familias, en la sociedad en general y en la economía. El incremento del envejecimiento de la población ha hecho que los abuelos de hoy no sean como los de ayer. Son activos y participan en la sociedad. Por ello, los Gobiernos deben tomar medidas destinadas a fomentar el envejecimiento activo y saludable. Adelantarse a la aparición de la enfermedad resulta prioritario. Así, la prevención de enfermedades infecciosas mediante vacunación es una medida eficaz.
En España la esperanza de vida ha alcanzado un máximo histórico, con 83 años de media, según afirma el Instituto Nacional de Estadística (INE). Por sexo, las mujeres llegan a los 85,7 años mientras que en los varones la cifra se reduce hasta los 80,2.
Las tres comunidades con mayor índice de esperanza de vida al nacimiento son la Comunidad de Madrid (84,4), La Rioja (83,9) y Castilla y León (83,7). También revela que los mayores crecimientos de población se concentrarán en las edades avanzadas y además, una estructura demográfica cada vez más envejecida produciría un continuo crecimiento del número anual de defunciones.
Si se mantiene en un futuro las actuales tendencias demográficas, la propia estructura poblacional llevaría a España a perder una décima parte de su población en 40 años.
Nuestros abuelos realizan siete actividades semanales
Los abuelos de hoy en día se sienten jóvenes y son activos. Entre las actuaciones a las que dedican más tiempo se encuentran pasear, visitar familiares y amigos, viajar, hacer ejercicio, usar las nuevas tecnologías y realizar talleres y cursos.
Entre los aspectos relacionados con la calidad de vida que más les preocupan se encuentran tener una buena salud, estar activos mentalmente y no ser dependientes.
¿Cómo proteger la salud de las personas mayores?
A partir de los 50 años, el estado de salud propio y de nuestro entorno se convierte en una de las principales preocupaciones.
Según avanza la edad aumentan las posibilidades de padecer una enfermedad crónica y comienza el debilitamiento del sistema inmune. Esta bajada de las defensas trae consigo un aumento del riesgo de contraer infecciones, algunas de ellas evitables mediante la prevención.
Por ello, la prevención frente a enfermedades infecciosas resulta una medida de salud prioritaria.
Desde el Grupo de Vacunas de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG)ii se recomienda la vacunación sistemática de todos los adultos mayores a partir de 60 años frente a:
- Gripe
- Neumococo
- Difteria, tétanos y tosferina (vacuna dTpa).
- Herpes Zóster (o “culebrilla”)
Hacia el calendario de vacunación del adulto
Los beneficios de la vacunación sobre la salud, han puesto de manifiesto la necesidad de trabajar en la elaboración de un calendario de vacunación en el adulto.
Si bien existe concienciación especialmente en los primeros años de la vida sobre el calendario de vacunación a seguir, según avanza la edad se va perdiendo el foco sobre su importancia. Y es precisamente en las edades adultas cuando resulta más sensible, ya que el sistema inmune se encuentra debilitado y aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades infecciosas que merman la calidad de vida.
Novedades en vacunación del adulto
Actualmente, la mitad de la población en España padece al menos una enfermedad crónica y en muchos casos, según avanza la edad, aparecen nuevas enfermedades crónicas que van disminuyendo la calidad de vida de las personas que lo sufren. Además los enfermos crónicos tienen una mayor predisposición a padecer procesos infecciosos, con el fin de poder minimizar dichos procesos, la prevención se impone como una herramienta eficaz.
El Grupo de Vacunas de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) revisa una vez al año las recomendaciones de vacunación dirigidas a los mayores a partir de 60 años, para prevenir y evitar las enfermedades inmunoprevenibles de un colectivo cada vez más longevo, con múltiples patologías y vulnerable a los agentes externos.
Como novedades en lo que respecta a la vacunación del adulto, cabe señalar la prevención frente al Herpes Zóster (HZ), por el carácter debilitante e incapacitante del mismo, así como por su elevada incidencia.
