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La revista del canal farmacia

Control GX, el primer champú inteligente que elimina las canas de forma gradual

Los chinos son los hombres con menos incidencia de canas (un 53%), mientras que los australianos ocupan el primer puesto mundial

control-gx-champuEs curioso ver cómo las canas tienen diferente incidencia en la población masculina de diferentes partes del mundo y es aún más sorprendente las nacionalidades a quienes más les cuesta tratarlas. En españoles de más de treinta y cinco años (71%) es similar a la de colombianos (69%), italianos (68%) o estadounidenses (68%), por encima de chinos (53%) y mejicanos (59%) y por debajo de rusos (79%) y de australianos (87%), estos últimos ocupan el primer puesto mundial.

En China hasta un 23% declara tratarlas mientras en Rusia, Australia o Colombia, no llegan ni al 5%. Los más avanzados del mundo se encuentran en la India, donde el porcentaje asciende al 62%. Y, en contraste, los españoles se encuentran – junto con los italianos – a la cola del ranking con tan solo un 2% de ellos que se deciden a tratarlas.

Hay muchos mitos y creencias falsas en torno a las canas: desde que aparecen con los disgustos a que son cabellos más fuertes. Hay creencias interiorizadas como que la cana crece más rápido, que pelo cano no se cae, o bien que arrancas una cana y salen siete.

Principales barreras y miedos a la hora de tratar la canas

Según otro estudio cualitativo realizado por COMBE con la empresa española de investigación de mercados QUID en junio de este mismo año, cuesta creer que en una sociedad en la que “los 40 son los nuevos 30”, en la que el español cuida cada vez más aspectos como su alimentación, su forma física o su aspecto, haya tanta resistencia y barreras a tratar esos cabellos blancos. Iconos de imagen para algunos, como los futbolistas, que tienen ya interiorizados hábitos más costosos como el de la depilación, siguen sin abordar el tema de las canas.

Algunas de las barreras principales tienen que ver con temor al qué dirán y al aspecto que mostrarán de repente: “el color puede parecer demasiado artificial”, “lo embarazoso que puede ser si amigos o compañeros se enteran” o bien “teñir las canas no es algo que hacen los hombres”. ¿Es cierto que en pleno siglo XXI hay hombres que piensen que su masculinidad puede cuestionarse por utilizar productos de coloración del cabello?

Otras barreras, sin embargo, tienen su origen en la dificultad de uso de los productos, temor a no saber hacerlo bien, a tener que seguir usándolos una vez que se empieza o desconocimiento de cómo elegir el producto y el color adecuado, además de preocupaciones por si esto pudiera dañar o incluso hacer caer el cabello.

¿Qué tipo de producto ayudaría a suavizar las barreras?

El producto ideal se visualiza como algo que consiga un resultado natural, evitando tonos artificiales, con efectos progresivos para que no se note dramáticamente el antes y el después. Es importante que no sea agresivo y que sea fácil de usar. Lo perfecto sería algo que no implicara tener que sus hábitos y que no añadiera pasos extra.

Conscientes de la necesidad y las barreras, Just For Men retó a su científico Jack Massoni a que, junto a su equipo, creara una solución innovadora, algo completamente diferente a lo existente. Con dos nuevas patentes y casi una década de investigación y desarrollo, Just for Men logró desarrollar Control GX, el primer champú inteligente que reduce gradualmente las canas, sin necesidad de elegir el tono.

Según Jack Massoni, Director Senior de Tecnología de Color del Cabello en Combe Inc. en New York “La principal dificultad residía en obtener un color permanente en un espacio de tiempo de un minuto o dos, sin usar amoniaco ni peróxido. La mayor satisfacción fue conseguir los resultados deseados sin añadir un paso extra en la rutina diaria del hombre, ofrecer algo que realmente puede tener un impacto en las vidas de esos hombres que hasta ahora no se atrevían a tratar sus canas”.

El Dr. Jack Massoni trabajó durante más de ocho años y escuchó a más de 22.000 hombres hasta que desarrolló una fórmula realmente disruptiva: el primer champú inteligente que reduce las canas de manera progresiva. Con la naturaleza como fuente de inspiración, consiguió un producto de fácil uso que fuera capaz de conseguir un efecto gradual, sin evidencia cambios dramáticos, y que idealmente no requiriera ni siquiera tener que elegir el color:un producto realmente inteligente.