La innovación farmacéutica, responsable del 73% de la esperanza de vida ganada en los últimos años

Ésta es la principal conclusión del informe “El valor del medicamento desde una perspectiva social”, elaborado por la Fundación Weber y Farmaindustria, y presentado este pasado martes en Madrid

Asistentes a la presentación del informe "El valor del medicamento desde una perspectiva social"
Asistentes a la presentación del informe “El valor del medicamento desde una perspectiva social”

En la jornada tomaron parte representantes de diferentes ámbitos del sector sanitario: gestores, profesionales sanitarios, asociaciones de pacientes y compañías farmacéuticas. El estudio ha sido elaborado a partir de 520 referencias de la literatura científica internacional sobre el medicamento.

“La esperanza de vida ha aumentado a lo largo de los años, en gran parte gracias a la innovación farmacéutica. Además, la mejora relativa de la esperanza de vida atribuible al sector farmacéutico se ha acrecentado con los años. Entre 2000 y 2009 se ganaron 1,74 años de esperanza de vida, de los que un 73% se atribuye al efecto de la innovación farmacéutica”, detalla el texto, en cuya presentación se ha querido destacar que “el fin último de los medicamentos no es otro sino mejorar la salud poblacional”.

Sin embargo, el informe no sólo está centrado en el aspecto social del medicamento. Así, cuenta con otros dos grandes bloques temáticos: el ámbito económico, pues “la industria farmacéutica, incluyendo la biofarmacéutica, es uno de los principales motores de crecimiento, valor añadido, empleo y competitividad de las economías desarrolladas“; y el apartado de ahorro de costes directos en indirectos, donde se destaca que la introducción de fármacos innovadores supone un ahorro de entre 2,4 y 8,3 veces la inversión realizada.

En términos de salud y calidad de vida, se destaca el medicamento como motor de la esperanza de vida, junto con los avances médicos y las medidas de salud pública. “No podemos olvidar el antes y después que supusieron medicamentos como la penicilina, la morfina, la insulina o las vacunas”, sostiene el estudio, que alude a las siguientes cuestiones:

  • La esperanza de vida se puede incrementar con mayor inversión en el gasto farmacéutico. Un dólar más per cápita (moneda de referencia del estudio del que procede esta conclusión) se traduciría en una ganancia en la esperanza de vida a los 60 años de 1,28 días en hombres y 1,58 días en mujeres.
  • Se han evitando 13 millones de muertes entre 2010 y 2015 por VIH/SIDA. La esperanza de vida de estos pacientes crónicos se asemeja ya a la de la población general.
  • Un 73% de la mejora en supervivencia por cáncer es atribuible a los nuevos tratamientos. Los fármacos en desarrollo auguran un futuro aún más prometedor.
  • Salvo la potabilización del agua, ninguna otra medida de salud pública ha contribuido a disminuir tanto la mortalidad y morbilidad en la especie humana como las vacunas.
  • Existen entre 5.000 y 8.000 enfermedades raras distintas. Durante las últimas décadas, la innovación farmacéutica ha logrado introducir en el mercado opciones terapéuticas para dolencias graves que carecían de tratamiento específico, como la esclerosis lateral amiotrófica, la atrofia muscular espinal o la distrofia muscular de Duchenne, entre otras muchas. Se ha estimado que por cada nuevo medicamento huérfano aprobado se han evitado 211 muertes anuales a corto plazo y casi 500 en el largo plazo.
Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, charla con Belén Crespo, directora de la AEMPS
Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, charla con Belén Crespo, directora de la AEMPS

En el plano del ahorro, la introducción de medicamentos innovadores supone entre 2,4 y 8,3 veces la inversión realizada. “Esto implica liberar recursos para otros usos y redunda en beneficios desde una perspectiva social”, resalta el documento.

  • Los nuevos medicamentos también generan valor y ahorran costes a través de una mayor adherencia al tratamiento. Por ejemplo, el retorno de la inversión por paciente con adherencia mejorada es de 7,1 veces en diabetes, de 5,1 en hipercolesterolemia y de 4 en hipertensión.
  • El uso de nuevos medicamentos también puede generar ahorros a través de una menor carga de cuidados personales que requieren los pacientes. Por ejemplo, el uso de biológicos para la psoriasis en Italia ha reducido en un 60% el coste directo no sanitario, gracias a la mejora en síntomas y calidad de vida que aporta el tratamiento.
  • Las vacunas son una de las intervenciones de salud pública más coste-efectivas, con unos beneficios que normalmente superan con creces a sus costes.

Finalmente, en el ámbito económico, la industria farmacéutica (incluyendo la industria biofarmacéutica) es uno de los principales motores de crecimiento, valor añadido, empleo y competitividad de las economías desarrolladas. “Se consolida como motor económico, generador de empleo de calidad y líder en I+D industrial”, destaca el dossier.

“Las empresas farmacéuticas representan solo el 0,18% de las empresas industriales del país, pero aportan el 2% del empleo, el 2,3% de la cifra de negocios, el 3,5% del valor añadido, el 4,2% de las exportaciones y el 20% del gasto en investigación y desarrollo de los sectores industriales”, según el informe.

  • En España, es el segundo sector industrial de mayor productividad por empleado (118.000€), un 75% más que el promedio de la industria. A nivel mundial, produce bienes por valor de 750.000 millones de euros.
  • En España, la industria emplea actualmente a unas 39.000 personas, una gran parte de ellas con estudios superiores. Se trata del sector de alta tecnología que más empleo genera.
  • Es un referente en términos de I+D. Se trata del sector industrial que más invierte en I+D en España, unos 917 millones de euros, lo que supone un 20% del gasto en I+D de la industria. Es líder en términos de intensidad innovadora (5,1% de la cifra de negocios), gasto en I+D por empleado (196.000 euros por empleado) y en la proporción de empleados en I+D sobre la plantilla total (12,4%). A nivel mundial, el gasto en I+D de la industria biofarmacéutica asciende a 135.000 millones de euros, siendo el sector industrial más intensivo en innovación. Tres de las 10 empresas que más invierten en I+D del mundo son biofarmacéuticas.
  • En España, las exportaciones de la industria farmacéutica se han duplicado desde 2005, y suponen más de una cuarta parte del valor exportador de los productos de alta tecnología.

La jornada fue inaugurada por la directora general de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud, Encarnación Cruz, y el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés. La presentación del informe corrió a cargo del presidente de la Fundación Weber, Álvaro Hidalgo. La jornada fue clausurada por la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), Belén Crespo, tras un coloquio, moderado por el director del departamento de Estudios de Farmaindustria, Pedro Luis Sánchez, en el que tomaron parte, además de Álvaro Hidalgo, el director gerente del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, José Soto; el presidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER), José Luis Andreu; la vicepresidenta de la Federación Española de Cáncer de Mama (Fecma), Toñy Gimón; y el especialista en farmacología Clínica y director médico de Lilly España, José Antonio Sacristán.

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